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Familias de alumnos con TEA: 'Dejen de ponernos trabas para escolarizarlos'
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(Foto: Chema Barroso)

Familias de alumnos con TEA, a Educación: "Dejen de ponernos trabas para escolarizar a nuestros hijos"

miércoles 18 de noviembre de 2020, 07:40h

El 16 de octubre llegó a los correos institucionales de los Equipos de Orientación de la Comunidad de Madrid un documento firmado por el titular de la Dirección General de Infantil y Primaria, José Ignacio Martín Blasco, que ha levantando ampollas y quejas entre asociaciones, sindicatos educativos, familias y profesores de alumnos con Trastornos Generalizados del Desarrollo (TGD), particularmente del ámbito del Trastorno del Espectro Autista (TEA), quienes instan al Gobierno regional a “no poner más trabas” en el día a día y en el desarrollo de esto menores y su entorno.

En la misiva, a la que ha tenido acceso Madridiario, se indica que debido a la “situación generada durante el pasado curso 2019/2020 por el Covid-19 […] afectó de manera general a todos los procesos educativos y de manera más específica al procedimiento de evaluación y escolarización de los alumnos con necesidades educativas específicas”, por lo que se estableció “un procedimiento para posibilitar la escolarización provisional de alumnos con TGD en centros de escolarización preferente para dicho alumnado”. Por ello, reza la carta firmada por Martín, “dado carácter provisional, durante el presente curso escolar es necesario revisar y formalizar, en su caso, las propuestas provisionales de escolarización que se realizaron”.

Antes de exponer la problemática, cabe explicar que el TEA -como el síndrome de Rett- se engloba dentro de los TGD, trastornos caracterizados por alteraciones cualitativas de las interacciones sociales recíprocas, formas de comunicación y por un repertorio de intereses y de actividades restringido, estereotipado y repetitivo. Estos síntomas se manifiestan en las primeras fases del período de desarrollo de la persona, aunque en ocasiones pueden no comenzar a intuirse hasta que las demandas sociales superan sus limitaciones o pueden permanecer enmascarados por estrategias aprendidas.

Por esta última circunstancia, en especial por la posibilidad de aprender y adaptarse a los entornos sociales por parte de este colectivo, es necesario que las personas con TGD reciban un tipo de formación especifica ideada para su plena inclusión. Así, la escolaridad de los menores con este tipo de trastornos en la Comunidad de Madrid se basa en varias modalidades, ofrecidas en diferentes tipos de centros: centros educativos ordinarios con plazas de integración para alumnos con necesidades educativas especiales; centros educativos ordinarios de escolarización preferente para alumnado con TGD donde los alumnos con TGD participarían tanto en el aula ordinaria como en el aula específicas de apoyo (conocida comúmente como 'aula TEA'); y Colegios de Educación Especial.

Además, en la región existe la Modalidad Combinada, la cual permite que durante la escolarización obligatoria (6-16 años) los alumnos con algún tipo de TGD pueden estar escolarizados simultáneamente en un centro ordinario y en uno de educación especial. En cualquiera de los casos, los menores son evaluados a nivel psicopedagógico por el Equipo de Orientación Educativa y Psicopedagógica (EOEP) correspondiente, contando en la Comunidad de Madrid con el Equipo Específico de Alteraciones Graves del Desarrollo, el cual propone la modalidad educativa más adecuada de cara a cubrir las necesidades educativas de cada alumno y establecer qué apoyos va a requerir durante su escolarización.

Dicho esto, y volviendo al documento, en él se expone que debido a la provisionalidad del protocolo de acceso a centros educativos ordinarios de escolarización preferente del curso 2019/2020, este debe ser ahora revisado y formalizado con el objetivo de que los alumnos que accedan a estos cumplan con los requisitos necesarios para ello. Y he aquí el quid de la cuestión y de la denuncia de varios colectivos y sindicatos. Tal y como explica Isabel Galvín, Secretaria General de la Federación de Enseñanza de Madrid de CCOO, la misiva de la Dirección General de Infantil y Primaria “elimina la posibilidad de que el Equipo Específico emita los informes necesarios para la escolarización del alumnado con necesidades educativas especiales asociadas a Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) en aulas específicas”.

Informes médicos

Para acceder a los apoyos en los centros preferentes hasta ahora los alumnos tenían que contar con un informe favorable (un 'visto bueno') emitido por el Equipo Específico de Autismo de la Comunidad de Madrid (formado por un grupo de profesionales que se reunía con la familia y el niño o niña) o por la Comisión Técnica Inteterritorial (un órgano administrativo que trabaja en el análisis de la documentación acreditada por los padres o tutores del menor). Para la obtención de este documento en el caso de los menores con Trastorno del Espectro Autista, desde la Plataforma TEA Incluye describen a Madridiario tres posibilidades.

Dos de ellas, referidas a los menores no escolarizados y sin diagnóstico, así como a menores escolarizados que no han recibido apoyos educativos previos, pueden optar a estos colegios a través de una serie de valoraciones de los equipos de Atención Temprana y del Equipo de Orientación, los cuales solicitan a la Dirección de Área Territorial la adjudicación de dicha plaza. En estos dos casos no es requisito imprescindible que el alumno o alumna tenga un diagnóstico médico de TEA o TGD, mientras que si cuenta con este y lleva un tiempo recibiendo apoyos de Pedagogía Terapéutica (PT) y/o Atención al Lenguaje (AL), el Equipo de Orientación puede valorarlo y solicitar el informe favorable a la Comisión Técnica Interterritorial.

En cualquiera de estos tres casos, la evaluación de los menores pasa por un equipo que conoce y trata tanto con la familia como con el mismo menor (Equipo de Orientación), lo cual permite una evaluación basada en el conocimiento personal del caso, más allá del análisis de los informes adjudicados. Asimismo, la obtención de este informe valorable no depende de un diagnóstico médico, que si bien puede parecer “básico” en un primer momento, en casos de personas con TGD es difícil de elaborar por la inexistencia de una prueba clínica que lo determine y la amplitud y variabilidad de la sintomatólogía.

Lucía Martínez, madre de una menor con TEA y portavoz de TEA Incluye, explica que “cuando los niños son muy pequeños, a no ser que sea un caso muy muy claro, es muy complicado que un médico te dé un diagnóstico”, dice a Madridiario, al tiempo que apostilla que “con la pandemia el acceso a todas las consultas por las que puedan ser requeridas para este diagnóstico es muy difícil, por lo que está entrando en juego la capacidad económica de las familias, que se ven obligadas a recurrir al ámbito privado para obtenerlo o, de no ser así, para escolarizar a sus hijos en un centro donde vaya a recibir los apoyos adecuados”. Tal y como valora Martínez, "no se necesita tener un diagnóstico para que un niño o niña tenga necesidades educativas y para que se determinen los apoyos educativos que debe recibir", puesto que se trata de "necesidades educativas, no médicas". Por esa razón, "las necesidades de apoyo educativo las van a tener, hayan recibido o no el diagnóstico".

La “prisa” por obtener dicho diagnóstico que señala Martínez se enmarca en que el documento de la Dirección General de Infantil y Primaria, que ahora determina que “la emisión de las propuestas de escolarización de los alumnos TGD en centro preferente [...] corresponderá a la Comisión Técnica Interterritorial” y deberán incluir: un informe de evaluación psicopedagógica del servicio de orientación que indique que las necesidades educativas se deben a un TGD; un informe que justifique que el alumno ya ha estado escolarizado en un centro y ha recibido apoyos educativos, así como el diagnóstico clínico previo de TGD o TEA emitido desde el ámbito sanitario por facultativos especializados.

Luis Pérez de la Maza, director técnico de la Fundación Aucavi, explica sobre la solicitud de estos informes clínicos que “es algo complejo de valorar”. Para el de Aucavi, “las familias que han sido diagnosticas recientemente y en contexto de pandemia, pasar por un procedimiento administrativo de carácter clínico es normal que les genere estrés e incertidumbre, porque el ámbito sanitario y educativo en este país nunca han estado vinculado” y esto genera un proceso difícil. Si bien considera que “es de una evidencia muy clara que lo mínimo es contar con un diagnóstico de TEA para poder trabajar lo mejor posible, igual no es el momento de ponerse estricto con las necesidades en cuanto al proceso, porque suficientemente difícil es todo y más para una persona con discapacidad y su entorno”.

“No existe una prueba que te determine el TEA, se trata de un diagnóstico por comparación y conducta observable que puede estar objetivizado por unas pruebas o no”, explica al tiempo que señala que “hay pruebas estandarizadas que nos pueden dar este diagnóstico”. Por ello, desde su punto de vista “es un requisito deseable, pero poner la exigencia ahora parece que no es lo más oportuno. No interpreto el informe como una restricción ni es algo nuevo, pero hasta ahora no se demandaba el informe, formalmente sí era necesario pero no se ha hecho cumplir la norma que existía. Es poco oportuno y sensible el momento considerando”. Así, sentencia: “A las familias con un reciente diagnóstico hay que acompañarlas y darles apoyo en el proceso, se puede entender que se exija el diagnóstico pero es poco oportuno y sensible que sea ahora”.

Por su parte, Martínez señala que “al hecho de que requerir de un diagnóstico, cuando hasta ahora no había sido así, no le vemos sentido: nuestro hijo o hija tiene que ir con la etiqueta por delante y el autismo no siempre tiene una causa médica asociada, de hecho aún no se sabe lo causa”. Del mismo modo, sostiene que “preocupa mucho el nuevo procedimiento porque vemos que va a afectar sobre todo a los niños más pequeños”.

Tal y como argumenta, “el documento dice que la modalidad de centros preferentes con aulas TEA va a ser una medida extraordinaria, cuando hasta ahora se consideraba que era la más adecuada porque garantizaba los mayores apoyos” para los menores con rasgos autistas. De hecho, el documento emitido por la Dirección General de Infantil y Primaria reza que "la propuesta de escolarización en un centro de escolarización preferente para alumnado con TGD con cargo a las plazas con apoyo extenso y especializado debe ser entendida como una medida educativa extraordinaria que se adopta posteriormente a la escolarización del alumno a través de otras opciones tales como la escolarización ordinaria, con o sin apoyos”.

"¿Por qué hasta ahora siempre han valorado este tipo de modalidad como la mejor para el desarrollo de niños con TDG y ahora lo estiman como algo de carácter extraordinario?", se pregunta Martínez. "Los apoyos recibidos a edades muy tempranas son los que aseguran que el desarrollo posterior de los niños y niñas con TEA sea el mejor", por lo que el hecho de que ahora el el acceso a escolarización en centros preferentes sea algo excepcional y aplicado como "última opción" después de que los menores hayan permaencido en centros ordinarios sin apoyos previos, es para ella incomprensible. "Retrasar el acceso a esos apoyos incidirá negativamente en su desarrollo", clama.

Asimismo, la portavoz de la Plataforma TEA Incluye indica que “a Comisión Técnica Interterritorial se convierte en responsable exclusiva de la escolarización de este alumnado”, un órgano que “es meramente administrativo y que no tiene contacto alguno ni con las familias ni con los menores afectados”. Como denuncia, “no sabemos en base a qué criterios esta comisión va a decidir si un menor puede o no recibir este tipo de formación, al mismo tiempo que se le están quitando competencias a los Equipos Específicos y a los Equipos de Orientación, que son los que conocen a nuestros hijos y a las familias y detectan las necesidades del aulamnado”.

Hasta 7 años de espera

“Se va a retrasar la recepción de los apoyos adecuados para los menores, lo cual es una afección directa a su desarrollo. No saben comunicarse, no controlar esfínteres, se frustran y a la larga eso genera grandes dificultades para ellos pero también para la convivencia del centro”, dice Martínez, que lamenta que los alumnos que no han recibido los apoyos suficientes durante su desarrollo muchas ocasiones pueden actuar de manera conflictiva por su propio estrés y frustración, derivando a largo plazo en su marginación en el ámbito escolar y en la sociedad. “A veces se les invita a no participar en las obras de Navidad, en clases extraescolares o a no acudir al comedor del colegio, porque a las personas que no conocen cómo se les debe tratar se les hace cuesta arriba controlarlos”, dice.

Sin un programa y sin apoyos específicos y necesarios, indica, “los problemas de estos niños no se van a solucionar solos”, enfatiza. Desde su vivencia personal, Martínez cuenta que “tengo una hija que está escolarizada en 2º de Primaria en un centro preferente y hoy está donde está gracias a eso. Entró con tres años sin controlar los esfínteres, sin hablar y sin relacionarse con nadie, recibió apoyos extensos, especializados y diarios y antes de que acabara el curso no llevaba pañal y mantenías conversaciones acordes a su edad”, indica. “Me da rabia como madre que otras familias no tengan la oportunidad que tuvo ella, me parece muy mal que no se les de esta opción o que se les retrase el poder recibirla”, enfatiza.

Para la secretaría general de la Federación de Enseñanza de Madrid de CCOO, Isabel Galvín, “este nuevo procedimiento va a suponer un aumento significativo de los tiempos de espera de escolarización ya que inexplicablemente se prescinde del Equipo de Orientación Específico especializado en alumnado TEA sobrecargando innecesariamente al sistema sanitario ya sobrecargado”, algo que tendrá como consecuencia “el aumento de la lista y los tiempos de espera”, indica. “Las familias que se lo puedan permitir, para evitar la demora, buscarán informes médicos de la sanidad privada agrandándose las desigualdades entre alumnado”, denuncia.

Según señala el sindicato, en el momento en el que se comunica el mandato existían 670 casos que requerían informes complementarios pendientes de ser valorados por este equipo, en muchos casos referidos a procedimientos de escolarización. “Esta cifra de niños y niñas pendiente de una escolarización ajustada no puede hacer más que aumentar, máxime cuando la comisión interterritorial ni siquiera ha sido constituida ni convocada este curso y cuando en el último curso solo fue capaz de emitir 114 informes favorables”, dicen. En ese mismo tiempo, señalan desde CCOO, “el Equipo Específico de TEA pudo analizar más de 770 expedientes y emitir 387 informes favorables para escolarización en el curso pasado”. Por ello, Galvín pronostica que “con el ritmo de trabajo al que nos tiene acostumbrados la Comisión Interterritorial, los tiempos de espera pueden llegar a 7 años”.

CCOO ha anunciado la interposición de un recurso contencioso-administrativo a la orden dada por el director general de Infantil y Primaria, pues considera que vulnera gravemente derechos tanto del alumnado como de los profesionales. Galvín recuerda que “si se quiere defender la Educación Especial como dice la presidenta regional, debe ocuparse del alumnado con Necesidades Educativas Especiales”. En la misma línea, la secretaria general concluye que “el nuevo procedimiento avanza en la dirección equivocada. Lo que se necesita para mejorar y agilizar el proceso es, cómo venimos reclamando aumentar la plantilla de orientadores y de Profesores Técnicos de Servicios a la Comunidad del Equipo Específico para garantizar así los recursos necesarios para un proceso profesional, especializado e independiente”.

“No se han endurecido los criterios”

Desde la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid indican a Madridiario que “es falso que se haya endurecido la escolarización de alumnado TEA” bajo la petición de estos requisitos, y argumentan que “la Comunidad no ha realizado ningún cambio, sino que aplica lo dispuesto en las Instrucciones elaboradas por ambas Viceconsejerías en abril de 2016 y que indican que la Comisión Interterritorial TGD es la Unidad competente para determinar si un alumno cumple el perfil para ser escolarizado en un centro preferente para alumnos con trastornos generalizados del desarrollo”.

Tal y como explican fuentes de Educación, “la Comisión Interterritorial TGD ha solicitado desde su constitución en 2016, al igual que es habitual en otras discapacidades (motórico, auditiva, visual) un informe médico que acredite, desde el ámbito sanitario, la posible existencia de perfil dentro del espectro del autismo”. Así, sostienen que “la escolarización de un alumno en centro preferente TGD es una medida de carácter excepcional requiere contar con las valoraciones y aportaciones como del psicopedagógico y también el sanitario” y explica que “el equipo de orientadores específico de niños TEA, integrado por 21 profesionales, mantendrá e incrementará actuaciones de orientación, apoyo y seguimiento, tanto inicial como de continuidad, en relación con el conjunto de centros preferentes TGD, actualmente más de 500”.

La Comunidad de Madrid asegura que “ha incrementado este curso escolar un 23 por ciento el número de aulas para alumnos con TGD”, lo que en recursos “se ha traducido en 110 nuevas aulas, hasta alcanzar un total de 591 y la creación de alrededor de 550 nuevas plazas para alumnos TGD, hasta alcanzar la cifra de 2.955 en toda la región”. Se ha pasado, indican a Madridiario, de “tener 186 recursos de este tipo en el curso 2014-15 a las 591 de este año”, algo que se ha logrado gracias a que “durante el pasado curso escolar, la Comunidad de Madrid destinó alrededor de 310 millones de euros para la atención a la diversidad en el conjunto de centros sostenidos con fondos públicos”.

Por el contrario, desde CCOO explican a este diario que “la regulación de las aulas TEA carece de base normativa en nuestra comunidad”, pero que “en la Resolución de 7 de abril de 2005 de la Dirección General de Centros Docentes por la que se creaban una serie de estos centros preferentes, se establece que la escolarización preferente de este alumnado se realizará […] adjuntando a la propuesta del EOEP del sector el informe del Equipo de Alteraciones Graves del desarrollo”. Con posterioridad se llevó a cabo la creación de las Instrucciones elaboradas por ambas Viceconsejerías en abril de 2016 para la escolarización en aula específica de TGD, por las que se creó la Comisión Técnica Interterritorial.

Desde ese momento, dice CCOO, en la Comunidad de Madrid “se ha venido aplicando, por la vía de los hechos, dos procedimientos para la escolarización en centros preferentes del alumnado”, haciendo referencia a los procesos expuestos anteriormente por TEA Incluye. Ambos procedimientos, dicen desde CCOO, “eran alternativos, pudiéndose recurrir a uno u otro en función de las características y la situación concreta del menor y la familia”. En este punto, tanto asociaciones, como familias y sindicatos se preguntan “por qué ahora, en este momento, se ha decidido aplicar de manera tajante la normativa cuando no se había hecho nunca”.

Además de mencionar la dificultad para obtener los certificados médicos requeridos, desde CCOO alegan que “a pesar de la evidente necesidad de seguir avanzando en los procesos de escolarización de este alumnado, así como el asesoramiento a las familias, la Comisión Técnica todavía no se ha constituido para el presente curso escolar y, por tanto, no se ha reunido ni una sola vez en todo el curso escolar”. Tal y como explica Galvín, “durante el curso escolar pasado esta comisión no se reunió nunca con frecuencia superior a la semanal, siendo con normalmente quincenal o superior”, por lo que “este cambio de procedimiento va a retrasar muy enormemente la atención debida a este alumnado”. Todo ello le conduce a pensar, indica la secretaria general, que “el objetivo oculto es el de reducir la necesaria inversión en la atención de este alumnado”.

En este sentido, para María Pastor, diputada de Más Madrid en la Asamblea de Madrid y miembro de la Comisión de Educación, el documento enviado por Educación “en mitad de la pandemia” no cuenta con el prisma de que “la obtención de un diagnóstico clínico en estos casos no es fácil”. Para la obtención de este, es necesario pasar por varios facultativos y especialistas y, el hecho de que ahora se marquen unos tiempos limitados para la obtención de este requisito “va a crear un cuello de botella en un ámbito de profesionales, encargados de dar este tipo de diagnóstico, que hasta el momento no tenía este deber en su día a día”. Inevitablemente, este hecho a ralentizar los procesos y a afectar “al derecho de los niños a tener una educación de calidad y acorde a sus necesidades”.

“Creo que en estos últimos años se han abierto muchas aulas TGD en centros preferentes y ahora no quieren seguir haciéndolo. Creo que están siguiendo el mismo patrón que se ha hecho con la Atención Temprana, que está colapsada y hay grandes listas de espera: se parar de alguna manera el diagnóstico de estos niños para no tener que seguir derivando recursos a la creación de este tipo de aulas”, comenta la de Más Madrid. “Alegando que no hay niños diagnosticados con TGD, pueden dejar de dar recursos a este ámbito”, sentencia. Pasto además indica que “cuando se dificulta la integración y los apoyos para llevar una vida lo más normalizada posible dentro de las escuelas, independientemente de las necesidades y capacidades de cada, se acaba teniendo problemas en los centros: marginación, absentismo escolar, abandono escolar, etc.".

¿Qué es un centro de escolarización preferente?

Los centros de escolarización preferente forman parte de un proyecto educativo establecido por la Comunidad de Madrid y representan una oferta educativa dirigida a alumnos con necesidades educativas especiales (asociadas a discapacidad auditiva, motora y TGD). En el caso del colectivo de alumnos con TGD, se trata de centros ordinarios que incluyen una red de apoyos educativos orientados a facilitar el desarrollo y adquisición de competencias personales y aprendizajes funcionales. Así, el alumno está matriculado en un aula ordinaria del centro y participa en aquellas actividades en las que se puede integrar, tanto a nivel social como a nivel académico, con el resto de sus compañeros, al tiempo que se le ofrece una planificación de apoyos especializados como el “aula de apoyo”, en el que el alumno pasa una parte de la jornada escolar mientras que el resto del tiempo asiste a su grupo de referencia.

¿Cómo se accedía hasta ahora a un centro de escolarización preferente?

CASO 1: Cuando un menor todavía no escolarizado (de 0 a 3 años, de 3 a 6 años o procedente de otro país), del que se tienen sospechas de que sufre TEA es derivado al Equipo de Atención Temprana de la zona, el cual realiza una primera evaluación en la que puede concluir que presenta necesidades educativas especiales y deriva al Equipo específico de autismo de la Comunidad de Madrid. Este evalúa al menor e indica qué tipo de apoyo educativo requiere. Si este debe ser en un centro preferente, el Equipo Específico emite un informe favorable que manda a la Dirección de Área Territorial para que se asigne una plaza en centro preferente.

CASO 2: Por otro lado, cuando la familia o el centro educativo o médico de un alumno escolarizado sin diagnóstico médico sospechan de posible TEA, este es derivado al Equipo de Atención Temprana o Equipo General de la zona, los cuales evalúan al alumno y si es necesario, lo deriva al Equipo Específico de autismo de la Comunidad de Madrid. Si el Equipo específico determina que sus necesidades educativas están asociadas a TEA, de nuevo se valora qué tipo de modalidad educativa es la óptima y en el caso de que sea un centro preferente, emite un informe favorable y se lo envía al Equipo de Orientación, que lo reenvía a la Dirección de Área Territorial para que se le asigne una plaza en centro preferente.

En estos dos casos, no es requisito imprescindible que el alumno o alumna tenga un diagnóstico médico de TEA o TGD

CASO 3: Si el alumno ya tiene diagnóstico y lleva un tiempo recibiendo apoyos de Pedagogía Terapéutica (PT) y/o Atención al Lenguaje (AL), el Equipo de Orientación deriva a la Comisión Técnica Interterritorial para solicitar informe favorable. Esta puede emitir el informe favorable y enviarlo al Equipo de Orientación para tramitar la escolarización en centro preferente o pedir al Equipo Específico que valore al alumno y si lo considera, emitir directamente el informe favorable. En el caso de que el alumno no haya recibido apoyos previos a pesar de tener un diagnóstico, el Equipo de Orientación deriva al alumno al Equipo Específico para que lo valore y emita informe favorable si lo requiere.

¿Cómo se accederá a partir de ahora?

ITINERARIO A: El Equipo de Orientación, con la autorización familiar, manda el expediente del alumno a la Comisión Técnica Interterritorial, habiendo podido solicitar asesoramiento al Equipo Específico para decidir si manda o no dicho expediente. La Comisión Técnica Interterritorial comprueba que el expediente tiene todos los documentos necesarios y emite informe favorable. Si la Comisión Técnica Interterritorial lo necesita, pedirá al Equipo Específico que valore al alumno/a. Cuando el Equipo Específico lo valore, mandará su conclusión a la Comisión Técnica Interterritorial para que dé el informe favorable.

ITINERARIO B: Los equipos de orientación pueden pedir que el Equipo Específico haga una evaluación complementaria, y si este evalúa y concluye que el alumno necesita apoyo de Aula TGD de un centro preferente, y además tiene todos los documentos requeridos, el Equipo Específico deriva el expediente a la Comisión Técnica Interterritorial.

REQUISITOS A CUMPLIR: Se considera que el apoyo en aula TEA es una medida extraordinaria que se toma después de haber estado escolarizado con o sin apoyos de PT/AL. Se requiere presentar:

  • Informe de evaluación psicopedagógica del servicio de orientación que diga que las necesidades educativas especiales se deben a TEA. Debe incluir una descripción detallada de las necesidades del alumno y su funcionamiento en diferentes contextos, teniendo en cuenta su edad. El equipo de orientación puede pedir colaboración del Equipo Específico para esta evaluación.

  • Informe donde se indica que el alumno ya ha estado escolarizado con apoyos.

  • Como con otras “discapacidades”, debe incluir el diagnóstico clínico de TGD/TEA emitido por servicios de salud especializados.

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