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Así es la vida en los hoteles abiertos para alojar a pacientes y sanitarios
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(Foto: Chema Barroso)

Así es la vida en los hoteles abiertos para alojar a pacientes y sanitarios

domingo 19 de abril de 2020, 09:07h

Este domingo se cumple un mes de la transformación del Ayre Gran Hotel Colón en el primer hotel medicalizado en Madrid. La rápida propagación del coronavirus y el aumento de la demanda de asistencia sanitaria urgente exigía buscar fórmulas que permitieran liberar camas en los hospitales para atender a los enfermos más graves.

Obligados a echar el cierre por orden del Ministerio de Sanidad, algunos empresarios hoteleros ofrecieron sus instalaciones para lo que fuera necesario. Ahí fue donde la Comunidad de Madrid encontró una posible solución para aliviar, al menos, la creciente presión asistencial.

Nacía así un nuevo dispositivo sanitario cuya principal función era la de alojar a aquellos pacientes afectados por COVID-19, en condición de pre-alta y que evolucionaban favorablemente, pero seguían requiriendo una atención especial o su situación familiar les impedía llevar a cabo el final del proceso de recuperación en su domicilio.

Hoy son ya 13 los hoteles que están cumpliendo esta misión de dispositivo sanitario, en torno a 2.000 las personas que han sido atendidas en alguno de ellos y casi 700 los pacientes que afrontan allí en este momento la última etapa de la enfermedad.

Cómo se transforma un hotel en dispositivo sanitario

Convertir un espacio dedicado al descanso de turistas, viajeros y gente de negocios en un lugar para la recuperación de enfermos con coronavirus no resulta tarea fácil. Exige un extraordinario esfuerzo de colaboración e implica modificar muchos pequeños detalles.

Aunque ambos tipos de huéspedes están de paso, evidentemente no tienen las mismas necesidades. Por ejemplo, la butaca, el escritorio y otros elementos decorativos que dan servicio a los primeros entorpecen la vida cotidiana de los segundos. “Lo fundamental es que el espacio cumpla los requisitos para minimizar el riesgo de contagio; por ejemplo, las cortinas se retiran para que haya la menor tela posible, y se elimina también el mobiliario que dificulte el movimiento”, explica a Madridiario Teresa Chavarría, directora general de investigación, docencia y documentación de la Comunidad de Madrid, responsable de la puesta en marcha de este recurso.

“En tres o cuatro días, dependiendo de las plantas y las habitaciones que cede el hotel, la transformación está lista”, añade. También depende del estilo del hotel, no es lo mismo remodelar un cinco estrellas clásico como el Miguel Ángel que cualquier otro establecimiento más moderno y funcional. Aunque, al final, todas las habitaciones presentan el mismo aspecto austero y minimalista con solo una cama, una mesilla de noche, una silla de metal y el televisor para combatir la soledad.

Otro elemento incompatible con el nuevo uso de estas instalaciones es la moqueta. La que alfombraba los pasillos del Hotel Vía Castellana, uno de los establecimientos medicalizados que funciona bajo la dirección y gestión del Hospital La Paz, fue cubierta en 72 horas con pavimento sanitario flexible donado e instalado por Gerflor Iberia. Según detalla esta empresa, se trata de un producto para uso sanitario, resistente a la abrasión, antideslizante y de fácil montaje y desmontaje. “Se ha fijado con cinta de doble cara sobre la moqueta modular anaranjada del hotel que no era apta para un buen desarrollo de la actividad sanitaria, y una vez finalizada esta volverá a su estado inicial”. Además, cuenta con un tratamiento que evita las manchas de productos como el betadine o el gel antibacteriano para manos e inhibe en más de un 99 por ciento el crecimiento de bacterias. “El personal sanitario se merece todo nuestro compromiso y apoyo y por nuestra parte tenemos claro que pondremos a su disposición toda nuestra experiencia y recursos”, comenta José Manuel Suárez, director general de la compañía.

Cada hotel pone a disposición de las autoridades sanitarias las habitaciones, el salón-comedor y la cocina, aunque esta última no se usa como tal, sino solo para calentar las raciones del catering que se ofrecen como desayuno, comida y cena, que corren por cuenta de la Comunidad de Madrid, lo mismo que la limpieza y la seguridad.

Hay un enfermo por estancia salvo en aquellos casos de familiares, que se alojan juntos en habitaciones dobles. No se considera que estos pacientes estén ingresados, por lo tanto el tipo de cuidado es diferente, no obstante cuentan a diario con un equipo de profesionales (médicos, enfermeras, auxiliares) que está pendiente de su recuperación. Aunque lo peor para ellos ya ha pasado y el cambio de un hospital a un hotel les transmite una sensación de confort, “afrontan una situación difícil, la soledad, en algunos casos el duelo, así que experimentan una combinación de sentimientos”, remarca Teresa Chavarría, para quien el balance de la experiencia "es muy positivo”.

“Desde que abrimos el primer hotel el 19 de marzo, este recurso nos ha permitido derivar a casi 2.000 pacientes, liberar camas de hospital para hacer nuevos ingresos y aliviar las urgencias. Es decir, se ha habilitado una vía para que en los momentos más difíciles se haya podido atender a los más graves y garantizar un seguimiento adecuado”, subraya.

En este nuevo ecosistema, el personal no sanitario es mínimo; los únicos trabajadores de la plantilla de los hoteles que continúan activos en las instalaciones son básicamente los empleados de mantenimiento, que siguen escrupulosamente las indicaciones y no se relacionan con los afectados.

Hoteles de guardia para el descanso de los sanitarios

Pocos días después de que empezaran a funcionar los hoteles medicalizados, la Consejería de Sanidad se encargó de habilitar también establecimientos para el descanso de los profesionales que trabajan a diario conteniendo la propagación de virus. Desde el 21 de marzo son ya 22 los hoteles puestos en funcionamiento en las distintas zonas de influencia de los hospitales. Les proporcionan una solución habitacional a aquellos cuyo domicilio está lejos del hospital o fuera de la región, que conviven con personas de alto riesgo (pacientes oncológicos o con EPOC) o simplemente que prefieren no tener que volver a casa para evitar poner en riesgo a sus familias.

Mano a mano con la Asociación Empresarial Hotelera de Madrid, la Consejería de Sanidad ha ido incorporando hoteles para este servicio en función de las necesidades. “En un escenario excepcional como el que estamos viviendo, el trabajo conjunto con las Administraciones ha sido ejemplar. Esta crisis va a ocasionar gravísimas pérdidas para el sector, pero estoy convencida de que saldremos adelante y reforzados”, ha remarcado la secretaria general de la AEHM, Mar de Miguel.

Esta organización tiene mucho que ver con el éxito de ambas iniciativas. De hecho, al inicio de la crisis, distribuyó entre sus asociados una circular para saber quiénes estarían interesados en colaborar cediendo sus instalaciones y pasó un listado al Gobierno regional con más de 40 hoteles disponibles detallando sus características, altura, número de habitaciones, ubicación, etc.

En este momento hay 22 hoteles ofreciendo este servicio y 1.700 profesionales sanitarios de hospitales y SUMMA alojados en ellos. Los datos nos los facilita Alberto Tomé, director de Humanización y Atención al Paciente de la Comunidad de Madrid, de quien depende esta infraestructura improvisada. “Según la demanda vamos habilitando instalaciones en contacto con la asociación hotelera. El último en Chamartín, con 168 habitaciones y en muy buena zona de influencia. Estamos al 85% de ocupación. Ahora la demanda es algo más puntual, aunque es un goteo continuo”, comenta Tomé.

Reparten unos 5.000 menús diarios. La Comunidad de Madrid tiene contratado un catering de 3.500 raciones de desayuno y cena, mientras que la comida es fruto de un acuerdo de colaboración con el Ayuntamiento de Madrid, que sirve 1.400 menús donados por diferentes restaurantes y empresas. Se suma a la operación de avituallamiento la organización Food 4 Heroes, que ha querido poner su grano de arena contribuyendo con 59 comidas diarias más.

El Hotel B&B Madrid Getafe tiene 84 habitaciones y está al 90 por ciento de su ocupación. Su misión es ser el refugio de los sanitarios que acaban su turno en centros hospitalarios de la zona sur de la región (Hospitales de Getafe, Fuenlabrada, Móstoles, Severo Ochoa en Leganés, Fundación Alcorcón e Infanta Cristina en Parla).

Esta cadena cuenta con 368 habitaciones en Madrid repartidas entre este hotel y los dos del Aeropuerto, todos puestos al servicio de Sanidad para este fin. “Estoy muy orgullosa de todo el equipo que se ha ofrecido voluntario en esta aventura y están demostrando una gran solidaridad cuidando y ayudando todos los días al personal sanitario que se aloja con nosotros e intentan mejorar su estancia”, señala Lucía Méndez-Bonito, CEO de esta cadena.

B&B Hotels lanzó un reto con el hashtag #AyúdanosAAyudar y ahora los productos de aseo que utilizan sus huéspedes, el catering diario de sushi y bebidas, el café, los refrescos, el chocolate, la cerveza sin alcohol y los aperitivos son donados todos por las distintas marcas. El mantenimiento de urgencia de sus hoteles, el servicio de limpieza y desinfección de los circuitos de climatización, así como el personal de conserjería también es resultado de ese reto solidario.

“Estoy muy agradecida por la gran respuesta que ha tenido la campaña y todas las empresas que, de manera altruista, nos están ayudando a hacer algo más confortable la estancia de estos profesionales en esta situación única. Estamos convencidos de que todos juntos podremos vencer al coronavirus y superar esta pandemia”, apunta Lucía Méndez-Bonito.

La movilidad entre este hotel y los hospitales se solventa también con coches cedidos por Hyundai, WiBLE y ALD Automotive, aunque en general los desplazamientos no suponen un problema. Los sanitarios cuentan con rutas específicas de autobuses entre hoteles y hospitales. Además, para los que se mueven con su vehículo privado, se ha pactado con el Ayuntamiento de Madrid habilitar 1.836 plazas de parking gratuito cerca de los hoteles de estos profesionales y en los aparcamientos públicos próximos a los hospitales. También se les reservan plazas en la zona SER, identificadas con el color naranja.

Los huéspedes forzosos de estos establecimientos los valoran muy positivamente. “Ven que tienen un servicio 360: del alojamiento al transporte o al parking y de allí al trabajo”, remarca Alberto Tomé.

“En el hotel nos tratan fenomenal, están haciendo que nos sintamos lo más cómodos posible, pero estar lejos de la familia es muy duro”, confiesa Eva Quintano, profesional de Samur-PC. A ella y a sus compañeros de Emergencias Madrid, el Ayuntamiento de la capital también les ha dado la posibilidad de alojarse en establecimientos hoteleros si lo necesitan. Mucha gente del equipo vive fuera de Madrid, así que de esta manera, se evitan los trayectos largos al trabajo.

En el Tryp Alameda Aeropuerto se hospeda también su compañero. José Tejero, que está prestando servicio en noches alternas en el dispositivo de Ifema, así que las mañanas posteriores las dedica a descansar y las horas de las comidas, a intercambiar con sus compañeros las experiencias del día. “Hemos dejado a nuestra familia en un rincón, por decirlo de alguna manera, para protegerla y aquí entre todos los que estamos hemos formado otra familia”.

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