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La construcción ha sido de los primeros sectores en volver a la actividad tras el confinamiento
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La construcción ha sido de los primeros sectores en volver a la actividad tras el confinamiento

Perspectivas para el sector inmobiliario tras el shock del coronavirus

viernes 17 de julio de 2020, 07:00h

La pandemia del coronavirus está teniendo un fuerte impacto en la actividad económica y, aunque no sea uno de los más perjudicados, el sector de la vivienda también se está viendo afectado.

A pesar de la gravedad de la situación, con una previsión de retroceso del PIB de entre un 13 y un 15 por ciento en 2020 y la elevada incertidumbre sobre la futura evolución de la pandemia, el sector cuenta con unos fundamentos mucho más sólidos que en la anterior crisis de 2008. Así lo asegura el informe 'El sector inmobiliario español tras el shock de la COVID-19', elaborado por CaixaBank Research.

El estudio desgrana algunos factores que dan confianza sobre la capacidad del sector para sortear la crisis actual. Por ejemplo, la situación financiera del conjunto de los hogares españoles y de las empresas inmobiliarias antes de la irrupción del coronavirus era más saneada que hace 12 años. Además, la construcción de nuevas viviendas no resultaba excesiva en relación con la evolución de la demografía y la posición de solvencia y liquidez del sector bancario es ahora mucho más holgada.

Con todo, CaixaBank Research entiende que el mercado laboral se verá afectado de manera considerable y con él, la demanda de vivienda. La compraventa de viviendas retrocedió un 39,2 por ciento interanual en abril, y para 2020 este organismo prevé una caída de entre un 30 y un 40 por ciento.

En un contexto en el que las previsiones están sujetas a un grado de incertidumbre muy superior al habitual, el informe de CaixaBank Research sobre el sector inmobiliario en 2020-2021 sostiene que la pérdida de empleo entre la población más joven y el descenso de la entrada de inmigrantes a España ralentizarán la formación de hogares y, por consiguiente, la compra de vivienda principal. El alquiler podría verse favorecido por esta coyuntura.

Además, la renta de los hogares se está viendo mermada y la incertidumbre sobre las perspectivas laborales futuras puede hacer incrementar el ahorro precautorio de los hogares y que se pospongan decisiones de inversión de largo plazo.

En cuanto a la actividad constructora, se vio directamente afectada durante el estado de alarma, pero se reanudó de forma relativamente rápida a medida que se levantaron las restricciones a la actividad. No obstante, el informe considera muy probable que se produzca una notable ralentización en el inicio de nuevos proyectos de edificación a causa del clima de incertidumbre, de modo que los visados de obra nueva podrían retroceder entre un 20 y un 40 por ciento este año.

Asimismo, en un contexto de reducción de la demanda, el informe augura que el precio de la vivienda experimentará un ajuste importante, y a finales de 2021 podría llegar a situarse entre un 6 y un 9 por ciento por debajo de los niveles precrisis, en el conjunto de España. La disparidad en la evolución de los precios por tipología de vivienda también pueden ser notables y todo apunta a que las zonas turísticas y la vivienda de segunda mano, que representa el grueso de transacciones, son las que más sufrirán. El precio de la vivienda de obra nueva experimentará un menor retroceso en términos relativos, ya que la oferta es más escasa en este segmento.

El mercado del alquiler posiblemente se verá menos afectado al recibir el apoyo de una mayor demanda ante las dificultades de los hogares para acceder a la vivienda en propiedad.

La pandemia también ha desencadenado cambios en numerosos aspectos de nuestras vidas. El aumento del teletrabajo, por ejemplo, tiene importantes implicaciones para el mercado inmobiliario, pues afecta directamente a las preferencias de los compradores sobre la ubicación de la vivienda, ya que se puede vivir más lejos del centro de trabajo si hay que desplazarse menos días a la semana, y sobre el tamaño y distribución de la vivienda, que demandaremos más amplias y versátiles.

La pandemia también ha supuesto un impulso a la digitalización del sector inmobiliario y podría acelerar ciertas transformaciones en otros ámbitos como la rehabilitación de vivienda, lo que apoyaría la transición hacia una economía más sostenible.

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