El pintor conquense José María Lillo aterriza en el Real Jardín Botánico de Madrid con la exposición ‘Pensar un árbol’. Un total de 15 obras que reflejan las vivencias y memorias del artista se configuran como el eje central de esta muestra, que expondrá al público la contraposición entre la abstracción de sus primeras pinturas y sus trabajos más recientes. Todos los trabajos han sido expuestos en la Fundación Antonio Pérez de Cuenca y, en esta ocasión, el pintor ha realizado una selección de obras sobre papel para el Real Jardín Botánico.
Con dicha muestra, con la que se inaugura la Cátedra Cavanilles como un nuevo espacio dentro del Pabellón Villanueva, se expone a través de dos puntos de vista la forma de construir otra mirada con la que comprender el objeto representado.
“Decidir dibujar un árbol a escala real es desafiar el tiempo. El árbol, símbolo universal, es un elemento estrechamente vinculado al desarrollo de nuestra cultura, se convierte en el pretexto idóneo para dar a conocer algunos de los interrogantes que plantea el arte contemporáneo. Dibujar un árbol trata de las similitudes entre la emoción que produce un ejemplar en medio de un bosque y de la emoción que supone trasladarlo al papel en el estudio. De la diferencia de dibujar un ciprés erguido o abatido. De los silencios y los ruidos de las propias imágenes”, ha añadido Lillo durante la presentación de la exposición.
El proyecto tiene su origen en la relación directa del artista con la naturaleza y el modo en el que los árboles han integrado a lo largo de su vida sus vivencias y evocaciones personales. Además, Lillo utiliza el carbón y el papel, sacado de la propia pulpa del árbol y del fuego para restituir su imagen. Con esta técnica, tal y como ha señalado, el pintor se obliga a dibujar de forma lenta y concentrada debido a que el material utilizado no se puede borrar.
José María Lillo nació en Cuenca en noviembre de 1959, tan solo nueve años antes de la apertura del Museo de Arte Abstracto de las Casas Colgadas de Cuenca. Desde su adolescencia participó en exposiciones colectivas y comenzó a configurar amistades con artistas de la talla de Gustavo Torner, Gerardo Rueda, José Guerrero, entre otros. En 1980 realiza su primera exposición individual en la Galería Egam en Madrid y, posteriormente, participó en el “Primer Salón de los 16”, en el Museo de Arte Contemporáneo Español, y en Preliminar, exposición de obras de artistas nacionales más significativas de nuestro país.
La exposición podrá visitarse hasta el próximo 14 de julio. Durante el mes de abril, el horario será de 10:00 a 19:30 horas y durante los meses de mayo, junio y julio de 10:00 a 20:30 horas. El acceso es gratuito, previo abono de la correspondiente entrada al Real Jardín Botánico.