Herpes, clamidia, sífilis, ladillas... De acuerdo con las últimas estimaciones a cargo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de un millón de personas contrae una Infección de Transmisión Sexual (ITS) cada día. La tendencia en las últimas décadas es, además, creciente, lo que conduce a un escenario que las autoridades sanitarias no dudan en tildar de “preocupante”. España es, al igual que el resto de países de su entorno, fiel reflejo de esta realidad. También lo son las grandes urbes del país, como Madrid y Barcelona, convertidas en punta de lanza de las ITS a escala nacional. Entre las causas, explican los expertos, figuran el inicio cada vez más precoz de las relaciones sexuales, el auge de nuevas -y peligrosas- prácticas, como el chemsex, o las deficiencias en las campañas públicas de prevención y concienciación.
Desde el año 2000, asegura en conversaciones con Madridiario la presidenta del Grupo de Estudio en Infecciones de Transmisión Sexual (GEITS) de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), Mar Vera, “se objetiva a nivel mundial un incremento de las diferentes ITS”. La infección más común en la práctica clínica, continúa, es el virus herpes simple o anogenital, seguida de cerca por la clamidiasis, sífilis, gonococia -gonorrea-, papiloma humano, sarna y pediculosis de pubis, más conocida como ladillas. Una situación que repercute de forma directa sobre la Comunidad de Madrid. Prueba de ello es que, solo en lo que llevamos de 2023, la región ha contabilizado 4.309 infecciones por gonococo, 3.863 de clamidia y 1.150 de sífilis.
"Hoy se inicia el sexo de forma mucho más precoz"
El auge de las ITS, añade la también médico asistencial en la Unidad de VIH y otras ITS del Centro Sanitario Sandoval, adscrito al Hospital Clínico San Carlos de Madrid, presenta un origen “multifactorial”. Por un lado, “se ha reducido de forma considerable la edad de inicio de las relaciones sexuales entre nuestros adolescentes y jóvenes. Se inicia el sexo de forma mucho más precoz. Este colectivo, que se encuentran en la transición a la edad adulta biológica y conductualmente, presenta mayor riesgo para adquirir las diferentes ITS”. Prácticas sexuales consideradas de alto riesgo, como el chemsex -sexo en grupo, durante periodos de tiempo prolongados y bajo el efecto de las drogas-, complementa la ecuación: “En los últimos años se viene produciendo en España un incesante incremento de la incidencia de ITS, especialmente entre los que consumen estupefacientes para mantener relaciones sexuales”.

Aunque socialmente se suele restar importancia a los efectos nocivos y las complicaciones que tales infecciones pueden desencadenar, fruto, en ocasiones, del tabú que estas suponen y, en consecuencia, el recelo a acudir al especialista para recibir atención médica adecuada, desde el SEIMC advierten de su elevado grado de peligrosidad. Del desarrollo de diversos tipos de cáncer, como el del cuello uterino -cuarto tipo más común entre las mujeres- y de ano, causados por la infección por el virus del papiloma humano (VPH), a la infertilidad, pasando por la cirroris, una enfermedad muy ligada a la infección crónica por Hepatitis B, o graves complicaciones en el caso de las embarazadas, llegando, en algunos casos, a la muerte del bebé.
Para más inri, y a pesar de que en los últimos tiempos se ha avanzado “mucho” en su detección precoz, las ITS “constituyen un cofactor importante en la adquisición y transmisión del virus de la inmunodeficiencia humana”, conocido por el común de la población por sus siglas VIH. Todo ello sin considerar el “impacto negativo que tienen sobre la calidad de vida, la salud mental, sexual y reproductiva” de aquel que las contrae.
‘Póntelo, pónselo’, a la madrileña
Con la intención de invertir la tendencia al alza de las ITS, Mar Vera pone el foco en la necesidad de implementar una “atención multidisciplinar coordinada”, sustentada en campañas de prevención y concienciación a cargo de las autoridades competentes. También resulta fundamental “implementar nuevos programas de reducción de riesgos y daños dirigidos específicamente a los usuarios de chemsex”, además de apoyar la investigación para el desarrollo de nuevos tratamientos y vacunas. En el apartado educativo, concluye la experta, “la educación sanitaria desde la escuela, especialmente en la esfera sexual y sobre las drogas, es clave”.
“Si tienes un crush, siempre precaución: ponte condón”
A todas estas líneas de acción pretende dar respuesta la recién estrenada campaña de la Comunidad de Madrid ‘Siempre Precuación’, una suerte de ‘Póntelo, Pónselo’ -el mítico spot de finales de los años 80- a la madrileña, encaminada a concienciar a la población joven sobre la importancia del uso del preservativo para evitar infecciones de transmisión sexual. Con eslóganes como “Si tienes un crush, siempre precaución: ponte condón” o “Si mola el rollo, siempre precaución: usa protección”, la promoción del Ejecutivo autonómico tiene ya repercusión en diarios de información general, cadenas de radio, medios digitales y redes sociales, con anuncios y cuñas publicitarias. Sus contenidos pueden verse incluso en zonas de tránsito habitual de jóvenes, como el entorno de los campus universitarios.

En paralelo, el Gobierno regional prepara además un Plan de Acción para la Prevención y Control de VIH y otras ITS con marcado acento en la educación afectivo-sexual. Mediante la formación del profesorado, el programa aspira a fomentar las “relaciones seguras en un marco de respeto y evitar problemas de salud y embarazos no deseados”. En paralelo, se pretende llevar a cabo diferentes actuaciones con la ciudadanía, tanto presenciales como en el ámbito digital, reforzar el sistema de pruebas diagnósticas para la detección precoz y fomentar la vacunación. La Consejería de Sanidad también dispone de una línea de subvenciones para proyectos de prevención dirigida a entidades sin ánimo de lucro.
Asimismo, la Dirección General de Salud Pública, integrada en la consejería del ramo, se encuentra en la actualidad desarrollando una serie de medidas que contribuyan a prevenir y reducir prácticas sexuales de riesgo. Todas estas actuaciones, en colaboración con el Ayuntamiento de Madrid, asociaciones científicas, oenegés y entidades LGTBI, se suman a la Red de Servicios de Prevención y Diagnóstico Precoz del VIH e ITS que, distribuidos en hasta 14 centros de salud de la región, atendieron solo el año pasado a cerca de 20.000 madrileños.