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Los invernaderos del Real Jardín Botánico-CSIC
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(Foto: Chema Barroso)

Los invernaderos del Real Jardín Botánico-CSIC

domingo 16 de mayo de 2021, 18:06h

Hoy nuestro recorrido es especialmente visual; te daremos los datos sobre las especies vegetales que consideramos relevantes, pero sobre todo queremos recrear tus sentidos. Acompañanos….

Como bien sabes, durante todo el año, el RJB ofrece la posibilidad de conocer y disfrutar de una variada, selecta y amplia colección de plantas exóticas procedentes de zonas climáticas de distintas partes del mundo. Todas estas plantas las podemos disfrutar en los invernaderos del Real Jardín Botánico.

Merece recordarse que los precedentes del actual Real Jardín Botánico de Madrid se deben a Fernando VI que encargó por Real Orden de 17 de octubre de 1755 la instalación de un pequeño jardín en el soto de Migas Calientes, situado en el camino de El Pardo junto al río Manzanares. A partir de 1774, Carlos III dio instrucciones para ubicar el RJB en su actual emplazamiento del paseo del Prado. El monarca encargó el proyecto a personalidades relevantes de la época como el botánico Miguel Barnadez Mainader o Casimiro Gómez Ortega, botánico, médico, farmacéutico que organizaron el jardín en tres terrazas escalonadas con la ayuda del ingeniero Tadeo López. Y de forma destacada el arquitecto Francisco Sabatini, que fue el encargado de trazar los primeros planos del Botánico en las once hectáreas elegidas y Juan de Villanueva que diseñó el RJB las distintas terrazas con jardines en forma de cuarteles cuadrados, siguiendo un trazado ortogonal y rematados en las esquinas con fuentes circulares, levantó un pabellón para invernadero, semillero, herbario, biblioteca y aula de botánica, además de proyectar la Puerta Real, principal acceso desde el Paseo del Prado al recinto. La inauguración se llevó a cabo en 1781 y los invernaderos fueron una de las prioridades de la nueva construcción para conseguir la aclimatación y el buen desarrollo de ciertas especies tropicales que la Marina Real traía de la España de ultramar, tanto de los viajes a América como de las expediciones al Océano Pacífico. El actual pabellón Villanueva se diseñó con el fin de ejercer la función de invernáculo, siendo el proyecto del pabellón original de Sabatini. Pero Villanueva recogió esta avanzada idea y el concepto de invernáculo y lo adaptó para el diseño final del pabellón docente que disponía a ambos lados de la entrada principal de sendos invernáculos (nombre por el que se conocía entonces a los recintos donde se protegían las diferentes especies exóticas).

En 1837 se nombra director del RJB a Don Mariano de la Paz Graells, uno de los más distinguidos científicos del siglo XIX, y en el año 1856 fue construido el primer invernadero que hoy lleva su nombre, la estufa de Las Palmas o estufa de Graells, para conservar las mejores especies tropicales de las que disponía el jardín; plantas que no resistían las condiciones climáticas del exterior. Este invernadero fue construido buscando una orientación que permitiera combinar luz y calor para crear diferentes espacios y ambientes y poder simular el bioclima de distintas zonas tropicales. Su finalidad principal ha sido proteger a las especies tropicales que no pueden estar en el exterior. Hoy reúne plantas tropicales, acuáticas, helechos, musgos, que necesitan un grado de humedad constante y el calor del sol que las permite crecer y madurar en condiciones idóneas.

A finales del siglo XX se construyó el segundo Invernadero de Exhibición; en su diseño participaron investigadores del CSIC que desarrollaron un proyecto innovador contando con los mejores especialistas en cada área implicada. Fue inaugurado por los Reyes de España en 1993 y lleva por nombre Invernadero Santiago Castroviejo, porque fue quien impulsó su construcción en la Terraza del Plano de la Flor en su etapa de director de RJB (1984-1994) así como distintas iniciativas tendentes a modernizar y ampliar el RJB.

El Doctor Castroviejo, Premio Nacional de Investigación 2009, fue Director científico de distintos proyectos internacionales (Proyecto Coiba en la Estación Biológica de Coiba en Panamá), Investigador principal del Proyecto Flora iberica, Investigador principal del Proyecto Anthos Sistema de Información sobre las Plantas de España, Presidente de la Real Sociedad Española de Historia Natural, Académico de Número de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, y científico de reconocido prestigio nacional e internacional. El Profesor Castroviejo es poseedor de numerosas distinciones científicas. Conocidos fueron sus dos objetivos personales principales: la conclusión del proyecto Flora Iberica (Catalogación de las especies vegetales de la Península Ibérica; proyecto que se inició en 1980 y que en 1986 apareció el primer volumen siendo uno de sus editores) y ver como la plántula Amorphophallus titanum (conocida como aro gigante o bunga bangkai o flor cadáver) brotaba de la semilla, se aclimataba y florecía, en el invernadero del RJB. La especie tiene una inflorescencia gigante que muestra una floración especial por su envergadura y su pestilente olor.

Mariano Sánchez, jefe de Jardinería y Arbolado del RJB-CSIC nos cuenta como fue el origen y la evolución de estos invernaderos: “Son 3 macroclimas que después estuvieron buscando los microclimas que había dentro de cada uno de ellos para hacer una distribución de las plantas en cada uno de ellos, de tal forma que podemos hablar quee tenemos 10 microclimas”.

El Invernadero de Exhibición está compuesto por 3 secciones: desértica, subtropical y tropical, que reproducen escenarios adecuados de humedad, luz y temperatura para el desarrollo integral de las especies existentes. Actualmente el invernadero es autosuficientepara su conservación y está controlado mediante un sistema informático que utiliza energías totalmente limpias para el mantenimiento de los bioclimas de las tres secciones.

La Zona Desértica es la primera zona en ser visitada y en ella se muestran plantas de zonas desérticas y semidesérticas como ágaves y pitas, cactus, plantas piedra, euforbias, y otras plantas suculentas de distintas zonas del mundo. Los desiertos son los ecosistemas más extensos del planeta, ocupan casi un tercio de su superficie y se sitúan en zonas de clima cálido o frío. Se caracterizan por la escasa o casi nula precipitación, con un marcado contraste térmico diario o estacional.

La Zona Subtropical es la siguiente zona y presenta árboles y plantas de clima subtropical. Encontramos una variada colección de flora canaria, cicadas, plantas comestibles (café, guayaba, aguacates,…), mimosas. Se caracteriza por tener un clima de elevada humedad y una temperatura media anual que no baja de 18°C; son condiciones óptimas para el crecimiento vegetal que hacen de esta zona del planeta una región rica en biomasa vegetal y biodiversidad.

La Zona Tropical, última en aparecer, parece una jungla por su nivel de humedad que mantiene mediante sistemas de microdifusión de agua. Son especiales la colección de plantas carnívoras, heliconias, palmeras y epífitas (orquídeas). Su principal característica es que tiene temperaturas cálidas, mayores a los 18°C, que se mantienen de manera moderada durante todo el año. Ocupa las regiones situadas entre los trópicos de Cáncer y de Capricornio, por eso el origen de su nombre.

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