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El pueblo gitano conmemora su legado: 600 años de historia y cultura
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(Foto: Sergio Toro)

El pueblo gitano conmemora su legado: 600 años de historia y cultura

Por Hugo García Reina
sábado 15 de febrero de 2025, 09:00h
Actualizado: 19/02/2025 17:56h
En los primeros días de 1425, Juan, 'conde de Egipto Menor' (una zona indeterminada entre los actuales Siria, Chipre, y otros territorios del mediterráneo oriental), solicitó permiso a Alfonso V de Aragón para circular y atravesar la Corona en su peregrinaje hacia Santiago de Compostela.

El 12 de enero de aquel año, el monarca le concedió un salvoconducto de tres meses para que “bajo pena de incurrir en nuestra ira e indignación, don Johan de Egipto y aquellos que con él vayan y lo acompañen, con todas sus cabalgaduras, ropas, bienes, oro, plata, alhajas, equipajes y cualquier otra cosa que porten consigo, sean dejados transitar, estar y pasar libremente por cualquier ciudad, villa, lugar u otra parte de nuestra jurisdicción, sin que nadie les cause contradicción, impedimento ni oposición alguna”.

Esos que acompañaban a Juan y a los que se refiere 'el magnánimo', una pequeña tribu procedente de Europa central, fueron los primeros gitanos en llegar a la península Ibérica. Durante aquel siglo XV, otros grupos seguirían los pasos de Juan y su séquito, ya fuera a través de los Pirineos o cruzando el mediterráneo.

Se han cumplido 600 años de presencia de esta etnia en España y el Gobierno ha declarado este 2025 Año del Pueblo Gitano. Según señala la declaración aprobada en el Consejo de Ministros, se trata de una acción para que este hito suponga “una oportunidad histórica para reconocer y celebrar la profunda huella cultural, social y lingüística que el pueblo gitano ha dejado en nuestra nación”, y para “reconocer las injusticias históricas y actuales a las que se enfrenta”.

Aunque los primeros documentos muestran una recepción casi amigable, a partir de finales del siglo XV y, en concreto, durante la Edad Moderna, los gitanos sufrieron una fuerte persecución a través de leyes represivas. En 1499, por ejemplo, los Reyes Católicos promulgaron la Pragmática de Medina del Campo, que les obligaba a asentarse y abandonar su estilo de vida nómada.

A pesar del periplo constante, la presencia del pueblo gitano ha supuesto un impacto evidente a lo largo de todo el territorio Español, y su participación en la configuración de la vida cultural madrileña es una buena prueba de ello. Por lo menos, desde el 24 de mayo de 1484 cuando en una sesión celebrada en la iglesia del Salvador, los regidores de Villa de Madrid concedieron a los gitanos una donación de 1.000 maravedíes para seguir en peregrinación por los caminos.

"En los últimos años está habiendo políticas de reconocimiento"

“Si bien es cierto que se trata de una historia llena de pasajes tristes y oscuros -cuenta la directora de la Fundación Secretariado Gitano (FSG) en Madrid, Rocío García-, en los últimos años se están haciendo políticas de reconocimiento tanto en nuestra comunidad autónoma como en el municipio de Madrid”. Ambas instituciones participan en la celebración de las efemérides y se han puesto en marcha iniciativas como la Estrategia de Inclusión Social de la Población Gitana (hoy caducada, a la espera del diseño de un nuevo plan de actuación).

Principales desafíos: desempleo, pobreza y abandono escolar

Dicha estrategia fue elaborada siguiendo las líneas del plan que se lanzó a nivel nacional, debido a que, tal y como explica Rocío García, los problemas que atraviesa la comunidad gitana en Madrid son semejantes a los del resto del país: dificultades de acceso al empleo, abandono escolar, riesgo de pobreza…

De acuerdo a los datos que ofrece la Fundación Secretariado Gitano, el nivel de abandono escolar temprano de la juventud gitana se sitúa en el 63,7 por ciento, frente al 13,3 que representa el conjunto de la población. Y a pesar de que, como señaló la directora general de la FSG, Sara Giménez, España es el país europeo donde más se ha avanzado en la inclusión residencial de la población gitana, más de 18.000 gitanos vivían en chabolas en 2023.

“Las instituciones cada vez nos tienen más presente como una de las minorías a atender de forma prioritaria”

En cuanto al desempleo, los estudios de la Fundación indican que la tasa de paro alcanza el 52 por ciento en la población gitana, más de tres veces la de la población general (14,5). Por suerte, reconoce Rocío García, en estos últimos años se ha producido un aumento en la incorporación al mercado laboral que ha impactado de forma positiva en la situación económica de las familias: “Las instituciones cada vez nos tienen más presente como una de las minorías a atender de forma prioritaria”, aunque insiste en la necesidad de la adopción de políticas que acaben con estas brechas.

Una tarea de todos

Además de la regulación de todo lo que afecta a la relación y convivencia entre los gitanos y el resto de la población, existen planes de acción que se llevan a cabo en el seno de la comunidad gitana. La precariedad hace que muchas familias, en especial las que se dedican a la venta ambulante, echen mano de sus hijos para que le echen una mano en el negocio, cosa que agrava los problemas de fracaso escolar.

“Esto es una tarea de todos: le toca a las familias, a las instituciones, a los centros, a los propios chicos… Tiene que haber un compromiso colectivo si queremos revertir esta situación”, explica García. La directora dice que las medidas existentes “no suficientes para abordar toda la realidad” y cree que “para dar la vuelta a estas cifras, es necesaria una mayor inversión”.

Otra de las cuestiones prioritarias para la FSG en este Año del Pueblo Gitano es la divulgación de la historia de los gitanos en España. “Fíjate que a pesar de los 600 años que llevamos en la península, todavía no se conoce del todo a la comunidad gitana”, reflexiona García.

"Todavía no se conoce del todo a la comunidad gitana”

En este sentido, la Fundación Secretariado Gitano propone incluir la historia del pueblo gitano en el currículum escolar: “Es en el colegio donde aprendemos la historia de este país y el pueblo gitano forma parte de este país”. Rocío García entiende que es necesario fomentar el conocimiento como un paso previo al posterior reconocimiento.

La directora de la FSG en la región asegura que lo que prima es una visión sesgada y estereotipada: “Poca gente conoce la aportación que la comunidad gitana ha hecho a la propia cultura española, desde la gastronomía, las artes, el lenguaje y determinados valores que están implícitos en nuestra cultura mayoritaria”.

La huella del pueblo gitano en Madrid

Teatro Flamenco de Madrid (Foto: Irene Yuste)

Esto es visible en Madrid. Desde el papel protagonista en la formación del Rastro hasta la conversión de la ciudad en la capital del flamenco, gracias a los tablaos y cafés cantantes por los que han pasado figuras como Camarón, Tomatito, Farruco o la familia Habichuela.

Ni siquiera es necesario retroceder mucho en el tiempo para encontrar vínculos entre los gitanos y la cultura de la ciudad. El pasado fin de semana, ‘La guitarra flamenca de Yerai Cortés’, película documental dirigida por Antón Álvarez (más conocido como C. Tangana y apodado El madrileño) se llevó dos cabezones en la gala de los Goya.

“Cuantas más expresiones culturales, sea en el cine, en el teatro o en la literatura, haya hacia la comunidad gitana, más se va a contribuir a paliar ese desconocimiento”, opina Rocío García. La directora está convencida de que este tipo de expresiones, si son de calidad y están bien hechas, son una herramienta muy significativa para fomentar el “hermanamiento” entre ambas comunidades.

Como explicó la vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, en el acto de conmemoración de la llegada del pueblo gitano a España, los gitanos han contribuido a “conformar nuestra personalidad hospitalaria y acogedora”, razón por la que “el Madrid de hoy no se puede entender sin el poso que ha dejado el pueblo gitano a lo largo de estos 600 años”.

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