Tras la denuncia emitida hace apenas unas semanas por las entidades vecinales de Hortaleza en la que se acusa de manera directa al concejal presidente, David Pérez, de “recortar” en sus tradicionales Fiestas de la Primavera, el movimiento asociativo del distrito vuelve a la carga. Desde la Coordinadora de Entidades de Hortaleza, integrada en la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM), recriminan al Gobierno municipal del Partido Popular la aplicación, sin “criterio técnico”, de una “ley seca” que pone en serio riesgo la celebración de sus “festejos populares”, sufragados, en buena medida, con la recaudación de las barras que se instalan en la vía pública. Por su parte, desde Cibeles defienden que, lejos de prohibir ninguna actividad, se limitan a aplicar la ordenanza según la cual queda prohibido el consumo de alcohol en la calle durante las fiestas de carácter no patronal.
En un comunicado remitido a Madridiario, la FRAVM advierte de lo que, al menos a su parecer, supone un “ataque” frontal contra las actividades de “ocio, culturales y gratuitas” que, desde hace más de medio siglo, organiza el tejido asociativo de Hortaleza en estas fechas y que “salen adelante con el esfuerzo desinteresado y altruista de muchas personas”: “David Pérez impone la ley seca en nuestras fiestas vecinales. Ha decidido reducir al mínimo los festejos populares del distrito, excluyendo 19 eventos propuestos por las asociaciones, algunos con décadas de historia, en los que no se podrá vender ni consumir alcohol”. Una decisión que consideran “arbitraria, discriminatoria y sin justificación técnica” pues “la normativa municipal nos ampara”.
“Nadie entiende la decisión del concejal”
Entre las actividades en las que estará prohibido el consumo y venta de alcohol figuran las fiestas vecinales del barrio de Manoteras, con importante arraigo en el distrito desde los años setenta, las de Juan y Juana de La Unión de Hortaleza y la Cabalgata Participativa de Hortaleza, organizada para recaudar fondos destinados al montaje de las carrozas que reciben a los Reyes Magos. Por el contrario, sí dispondrán de este permiso los festejos que promueven las asociaciones vecinales de Valdebebas, El Bosque, Las Cárcavas-San Antonio o La Expansión de San Lorenzo. Esta última ha manifestado ya su solidaridad con las entidades afectadas, afirmando incluso que “nadie entiende la decisión del concejal”.
En el origen de la cuestión, esgrimen en la Coordinadora de Entidades de Hortaleza, se encuentra la consideración –o no– de tales festejos como “populares”: “Ha decidido que hasta 19 eventos propuestos por las entidades vecinales de este distrito dejen de ser considerados festejos populares, lo que permite la venta y consumo de bebidas alcohólicas en la calle. De esta manera, Pérez complica la viabilidad de estas fiestas que organizan asociaciones sin ánimo de lucro y se financian con la instalación de barras donde los asistentes pueden consumir comida y bebida mientras disfrutan de espectáculos gratuitos (…) En apenas nueve meses ha cancelado la Feria de Asociaciones de Hortaleza, recortado las fiestas del distrito y reducido a la mitad las subvenciones a entidades ciudadanas”. Así, argumentan, el calendario de festejos aprobado por PP y Vox pasaría de 34 eventos en 2023 a “apenas” seis este año.
Por todo ello, zanjan, “exigimos respeto hacia el movimiento asociativo de Hortaleza, que lleva más de cincuenta años haciendo del distrito un lugar más habitable y sigue dando vida a las calles del distrito con actividades que ahora desdeña la Junta Municipal (…). Emplazamos a David Pérez a rectificar estas decisiones erróneas y cumplir con su obligación de apoyar al tejido asociativo y fomentar la participación ciudadana”.
La Junta Municipal responde
La versión expuesta por Cibeles difiere en gran medida del relato vecinal. Fuentes próximas a David Pérez explican a este digital que en Hortaleza “no se han reducido las fiestas patronales ni prohibido ninguna actividad. Simplemente se han desglosado según la ordenanza”. Esta normativa –la Ordenanza de Gestión de Recintos Feriales y Festejos Populares– prohíbe el consumo de bebidas alcohólicas en la vía pública durante las fiestas de carácter no patronal. Entre ellas, calçotadas, arte callejero, reproducción de películas o actuaciones musicales. Insisten, además, en que “combatir el consumo de alcohol no autorizado en las calles es responsabilidad de todos”. Motivo que consideran más que suficiente para manifestar su desacuerdo e incomprensión con las asociaciones y su pretensión de “vender alcohol fuera de las autorizaciones”.
"Solo aplicamos la normativa"
Idéntica línea argumental a la expuesta por el concejal presidente en el Pleno del mes de marzo: “Lo que estamos haciendo precisamente es aplicar la normativa y en ningún momento impedir, eliminar, prohibir o suprimir ninguna actividad. Quiero que quede claro (…). Si el gran problema es si van a vender alcohol o no, ya le digo yo en lo que de mí dependa, aunque no es una cuestión de opinión, sino legal, no podrán venderlo porque entra en contradicción con ordenanzas como, por ejemplo, la de venta ambulante”. En cuanto al pago de tasas, otra de las cuestiones que más preocupa a la vecindad, Pérez recalca que las asociaciones “en ningún caso tendrán que abonar la de ocupación”. En su caso, matiza, “la única tasa que podía haberse exigido con arreglo a la ley, por cierto, no por un capricho de los señores que estamos aquí sentados, es la ligada a la licencia urbanística que implica la instalación de una atracción de feria”.
Desde el Consistorio recuerdan además que se va a dar “máximo respaldo institucional” a la Feria de la Primavera. Este compromiso, tal y como anunció el propio David Pérez a mediados del mes de febrero, se materializará con su prolongación entre el 30 de mayo y el 9 de junio, una jornada más de lo previsto inicialmente. “Esta extensión permitirá incluir una variedad de actividades deportivas, infantiles y para adultos con un enfoque especial en la inclusión y la diversión familiar”, subrayó entonces el edil. El presupuesto para su celebración asciende hasta los 125.000 euros.