Tuvo que ser la televisión la que convirtiera al veterano actor José Hervás en un personaje popular, aunque dado vida a un personaje siniestro. Hervás fue el doctor Ritter Wulf en la serie El internado, que comenzó a emitirse en el año 2007. Durante catorce episodios fue la encarnación de un ser diabólico. Como siempre, cuando hablamos de un actor de esta generación, hay que insistir en que sus carreras fueron mucho más amplias e interesantes.
Pepe Hervás comenzó a actuar desde abajo, desde el teatro infantil en su Murcia natal. Después pasó al teatro universitario, auténtico semillero de intérpretes y directores. De la cantera murciana salieron, entre otros, Alberto González Vergel, Ángel Fernández Montesinos, César Oliva, José Manuel Garrido… Una generación fundamental para la renovación del teatro español en la segunda mitad del siglo XX.
Finalizando la década de los sesenta, José Hervás apareció en Madrid participando en la segunda campaña nacional de teatro con el Grupo 70, que dirigía Adolfo Marsillach. A sus órdenes interpretó, en 1969, en Águila de blasón, César y Cleopatra, Tiempo del 98. La compañía estaba encabezada por algunos de los pesos pesados del momento: Luis Prendes, Maruchi Fresno, Terele Pávez, Marisa de Leza… En 1970 tuvo su primer contacto con José Tamayo y su compañía Lope de Vega. Con ella estrenó Calígula y compartió escenario con José María Rodero que, años más tarde, lo contrataría para su compañía. Curiosamente, Calígula fue una de las últimas obras en las que actuó Hervás en Madrid, el año 2014.
La relación profesional con Tamayo se mantuvo intermitentemente en el tiempo. Con la Lope de Vega interpretó La ópera de los cuatro cuartos (1970); La detonación (1977); Luces de bohemia (1997), El gran teatro del mundo (1998) o El diario de Ana Frank (2001). Junto a Rodero actuaría en Los intereses creados (1978) e Historia de un caballo (1979).
Esporádicamente trabajó para el Centro Dramático Nacional, -La vida de Eduardo II, (1983); Las brujas de Salem, (2017); El concierto de San Ovidio, (2018)- o para el teatro Español: Sueños y visiones de Ricardo III, (2014).
Personajes episódicos en series de televisión, como Hospital Central o Gran Reserva, son sus intervenciones más destacadas en el sector audiovisual. De su escasa filmografía sobresale la película Lobo (2004).
Poseía una potente y profunda voz, al estilo de los cómicos antiguos, y unos hermosos ojos azules. Posiblemente esas características convencieron a los productores de El internado para darle el papel de un criminal nazi.
José Hervás (José Pascual Hervás) ha fallecido el 27 de diciembre de 2024.