La Comunidad de Madrid ha presentado este lunes la campaña ‘K.O. al Bullying’, una iniciativa con la que el Gobierno regional continúa con la lucha contra el acoso en las aulas. El acto en el que se iban a dar a conocer los recursos públicos disponibles para este fin se ha celebrado en el CEIP Miguel Blasco Vilatela y ha estado marcado por una protesta de las educadoras infantiles en huelga, que se han concentrado a las puertas del centro.
La consejera de Educación, Ciencia y Universidades, Mercedes Zarzalejo, ha explicado que la campaña pretende ser una “iniciativa masiva de difusión de todas las medidas que se están poniendo en marcha contra el acoso escolar”.
El programa, presentado por la consejera, está orientado a resolver dudas sobre cómo actuar ante posibles casos a través de canales como SociEscuela (un test que facilita la detección precoz), protocolos de actuación o nuevas guías dirigidas a decentes, alumnos y familias. “Nuestro objetivo es que todos los centros escolares sean centros seguros. Todos los niños se merecen respeto y crecer en un lugar sin miedo”, ha subrayado la consejera.
Para esta inciativa, la Comunidad de Madrid ha contado, una vez más, como promotor de la campaña con el luchador Ilia Topuria, quien aporta su testimonio personal tras haber sufrido acoso en su infancia.
La iniciativa se difundirá a través de diversos canales como televisión, radio, prensa y cartelería en cerca de 1.500 centros educativos, alcanzando a unos 500.000 estudiantes.
Entre los recursos destacados, figura el servicio 012 A tu Lado, a través del cual, alumnos, docentes y familias pueden contactar en busca de atención psicológica y orientación. Dirigiéndose a la comunidad educativa, la consejera ha comentado: “No deben de tener miedo, ante cualquier situación se puede contactar con el 012 para buscar ayuda”.
Asimismo, Zarzalejo ha asegurado que los esfuerzos en contra del acoso escolar están dando sus frutos: “Los últimos datos del Observatorio regional reflejan un descenso del 5 por ciento en los caos”, un dato que ha atribuido al refuerzo de la prevención y detección precoz como factores clave.
La jornada ha concluido con una carrera simbólica en la que han participado los alumnos del centro para visibilizar el rechazo al bullying, mientras desde la valla limítrofe del colegio un grupo de educadoras se manifestaba con cánticos y pitidos en defensa de sus condiciones laborales.
Entre los estudiantes, Valentina y Vivian, alumnos de primaria han asegurado a Madridiario que, ante cualquier caso de acoso, saben lo que hay que hay que hacer. “Nosotros nunca hemos presenciado bullying en clase, pero si lo viéramos, hay que contárselo a la profesora o llamar al 012”.
Aunque las situaciones de acoso no están reservadas solo para las aulas, en casos externos al centro, también hay que actuar. “En el parque, donde no hay tanta supervisión, he visto algún niño decir comentarios sobre otro, pero si lo vuelvo a ver, se lo diré a algún adulto”, comentaba con acierto Valentina. Eso o llamar al 012, por supuesto.
Protesta a las puertas
De forma paralela a la presentación, un grupo de educadoras infantiles se ha congregado a las puertas del colegio para reclamar mejoras laborales. Las trabajadoras exigen, entre otras cuestiones, subidas salariales, reducción de ratios y un marco normativo estatal que regule sus condiciones.

Zarzalejo, que no se ha mantenido ajena a la irrupción de las educadoras, ha enmarcado la movilización en “un conflicto laboral surgido por la falta de acuerdo en el convenio colectivo entre sindicatos representativos y patronal”, un asunto que “no pertenece a la Comunidad de Madrid".
Así, Zarzalejo ha insistido en que el Gobierno regional ya ha mantenido contactos con las trabajadoras y ha reiterado su compromiso de trasladarles información cuando haya avances en la negociación.
Asimismo, ha defendido que los salarios del personal dependiente directamente de la Comunidad de Madrid son “muy superiores” a los del convenio entre trabajadoras y empresas privadas, que dependen del Gobierno central como último responsable: “Si alguien tiene que impulsar esto será el Ministerio de Trabajo, no nosotros como se está haciendo querer ver las personas que están organizando estas movilizaciones y los grupos políticos que están detrás”.
"Si alguien tiene que impulsar esto será el Ministerio de Trabajo"
La consejera ha zanjado el asunto criticando el papel de algunos sindicatos y organizaciones convocantes, a los que ha acusado de actuar con intereses políticos en un contexto en el que procesos electorales tanto externos como internos dentro de los propios sindicatos se aproximan. En cualquier caso, ha concluido asegurando que la Consejería no va a “entrar en juegos políticos”.