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Restaurado el monumento a Eugenio D'Ors, en el Paseo del Prado
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Restaurado el monumento a Eugenio D'Ors, en el Paseo del Prado (Foto: Antonio Castro)

El dragón ha reaparecido

martes 24 de junio de 2025, 08:01h
Actualizado: 30/06/2025 19:13h

Como informó Madridiario hace más de un mes, el monumento a Eugenio D’Ors, en el Paseo del Prado, había sufrido una mutilación fruto del vandalismo. El pequeño dragón, del que mana un surtidor, había sido arrancado de cuajo y destrozada toda la fontanería de la fuente. El Servicio de Conservación Preventiva de la dirección general de Patrimonio Cultural y Paisaje Urbano, indicó entonces que en el transcurso del mes de mayo, la pequeña figura en bronce sería devuelta a su emplazamiento original y la conducción de agua, reparada.

Los paseantes ya pueden ver cómo el monumento dañado ha sido restaurado y de la boca del dragón mana el surtidor que nutre la lámina de agua. Este no fue el primer ataque que sufrió este monumento. A principio de este siglo le fue amputado el brazo extendido a la mujer que completa el conjunto artístico.

Obra proyectada por el arquitecto Víctor d’Ors, hijo de Eugenio, no se pudo inaugurar hasta el 17 de julio de 1963, aunque su presupuesto se había aprobado en 1958. El medallón con la efigie de Eugenio d’Ors, en la parte trasera del muro, fue realizado por Federico Marés, e incluye las fechas de nacimiento y defunción del filósofo.

(Foto: Antonio Castro)

El vandalismo urbano no se detiene ante el patrimonio monumental de la ciudad. Recordamos que, al menos, en dos ocasiones ha sido arrancada la alondra del monumento de García Lorca, en la plaza de Santa Ana. Sonada fue la ruptura de la mano izquierda de la Cibeles durante la madrugada del 21 de septiembre del 2002. El autor del destrozo tuvo que pagar más de 23.000 euros. Su vecino Neptuno fue agredido por dos jóvenes en enero de 1981. Quitaron el tridente del dios y, de paso, le rompieron los dedos de una mano. Por aburrimiento, ya se dejó de reponer la espada arrancada en el monumento a Daoiz y Velarde, de rocambolesca historia y que permanece en la plaza del 2 de Mayo, siendo propiedad del museo del Prado.

Igualmente sangrante fue el derribo de la conocida Mariblanca, cuando formaba parte del Paseo del Prado desde 1969. Arrojada al estanque en dos ocasiones, 1978 y 1984, el Ayuntamiento de Madrid optó por retirarla de la vía pública y depositarla en la Casa de la Villa, donde permanece. En Sol se muestra una réplica.

Durante años el monumento a la Constitución, del paseo de la Castellana fue objeto de innumerables ataques de los grafiteros. Parece que, afortunadamente, ahora se respeta.

Este vandalismo descontrolado contra el patrimonio público madrileño provoca que algunos monumentos, como la fuente de la Fama, concebida originalmente para la plaza de Antón Martín, esté ahora protegida por una verja en el jardín del Museo de la Ciudad.

Más recientemente aparecieron pintadas en el monumento a Calderón de la plaza de Santa Ana, que está pidiendo a gritos una profunda restauración.

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