Dos fotógrafos madrileños, Carlos Santana y Pablo Gil, han formado parte de la selección española que ha logrado la segunda posición mundial en la World Photographic Cup 2026, celebrada en Reikiavik (Islandia). Su presencia en el equipo nacional sitúa a ambos dentro de la élite internacional en una de las competiciones más exigentes del sector.
La aportación de Santana y Gil ha sido clave en el resultado colectivo. El capitán y seleccionador nacional, José Hidalgo, lo explica con claridad: “Sus fotos han puntuado para el cómputo general de haber conseguido la segunda posición como equipo”.
España, de hecho, ha sido uno de los equipos más sólidos del certamen. “España ha obtenido más medallas que ningún país, sin embargo nos hemos quedado a un punto de Estados Unidos”, señala Hidalgo, evidenciando lo ajustado del resultado final.
Cómo funciona la “Copa del Mundo” de la fotografía
La World Photographic Cup reúne cada año a selecciones nacionales de más de 50 países y combina valoración individual y rendimiento por equipos. Cada país presenta una candidatura compuesta por 30 imágenes que pasan por un proceso previo de validación antes de ser evaluadas por un jurado internacional.
Según detalla Hidalgo, “hay diez categorías, tres fotografías por cada categoría”. A partir de ahí, “cada fotografía obtiene una puntuación” mediante el voto de representantes de otros países, lo que determina tanto los finalistas como la clasificación global.
En esta edición, España ha conseguido situar a nueve imágenes entre las finalistas, consolidando su posición en la élite internacional.
Un equipo consolidado en la élite mundial
El subcampeonato logrado en 2026 no es un resultado aislado, sino la continuidad de una trayectoria reciente muy sólida. España encadena tres años consecutivos en el podio mundial, lo que refuerza su posición como referente internacional en fotografía profesional.
Detrás de este rendimiento hay un proceso de selección riguroso. Hidalgo, que lleva más de una década al frente del equipo, explica que su labor consiste en coordinar una selección que parte de las mejores imágenes presentadas en el ámbito federativo y en concursos profesionales de todo el país.
El nuevo podio confirma el excelente momento de la fotografía profesional española, tanto por su consistencia como por su nivel técnico y creativo. La selección nacional continúa compitiendo al máximo nivel frente a las principales potencias internacionales, consolidando una posición de liderazgo sostenida en el tiempo.