La Policía Municipal ha desalojado en los últimos días dos edificios okupados en el distrito de Tetuán que se encontraban en riesgo de derrumbe. Los edificios que se encuentran entre la calle Bravo Murillo y la calle Azucenas, presentaban condiciones deplorables desde hace años.
En uno de los edificios, correspondiente al número 336 de la calle Bravo Murillo, fueron desalojados el 20 de febrero una quincena de ciudadanos magrebíes, algunos con antecedentes, que habían usurpado unas viviendas propiedad de una empresa y que vivían allí desde hace años a falta de luz y agua.
No era la primera vez que la Policía Municipal y los Bomberos habían intervenido en el lugar, pero el desalojo no aconteció hasta que un 'rider' denunció el robo de su bicicleta eléctrica que estaba dentro de ese edificio.
Cuando los agentes llegaron, pudieron comprobar el estado en ruinas de los inmuebles anexos, hecho que certificaron posteriormente los Bomberos. Así, ante el riesgo de derrumbe, fueron desalojados todos los moradores. Los policías, tratando de evitar nuevas okupaciones, vigilaron durante algunos días la zona y hasta la propiedad tapió las entradas y ventanas del edificio.
Este inmueble, construido posiblemente a finales del siglo XIX, es muy singular en la zona. Se trata de un edificio de tres plantas, siendo la inferior un comercio dedicado al mobiliario de casa y baño el cual se encuentra cerrado desde hace años.
A este le franquean dos solares, el del número 334 un edificio de viviendas ya demolido tras su desalojo por los Bomberos en agosto de 2015 al comenzar a agrietarse una de las fachadas y un pequeño edificio del número 338 de Bravo Murillo que corrió la misma suerte años después. Actualmente, un cartel anuncia la construcción de nuevos pisos.
Los tres inmuebles pertenecen al mismo grupo de inversiones, por lo que la idea podrá ser la construcción futura de un complejo de viviendas situado en esa esquina.
Más desalojos en la calle Azucenas
Por otro lado, el miércoles fue desalojado un edifico cercano abandonado ubicado en la calle Azucenas número 29. Este edificio contaba con gran riesgo de caída y acogía a varias familias okupas sin luz desde hace años en condiciones de inhabilitabilidad. Hasta el lugar acudieron empleados de Samur Social para atender a las personas que allí malvivían.
Más tarde, este edificio fue tapiado el jueves por los propietarios del edificio constatando que no había nadie dentro. La próxima semana técnicos de la Junta de Distrito de Tetuán acudirán al lugar para comprobar su estado y decidir su demolición.