La jueza que instruye el caso del profesor del colegio Virgen de Europa de Boadilla del Monte investigado por grabar a casi una decena de alumnas en ropa interior ha tomado declaración a directivos y profesoras que han declarado que nunca sospecharon nada de lo que supuestamente ocurría tanto en el despacho del docente como en una sala multiusos del centro.
En este último espacio las estudiantes realizaban una asignatura extraescolar de artes escénicas que incluía el rodaje de películas a manos del investigado y donde también se instalaba una piscina hinchable para que se bañaran en momentos de descanso de los rodajes. En cuanto al despacho, el profesor convencía a las alumnas de que tenían que cambiarse de ropa en su despacho para ir a clase de Educación Física.
Las huelgas en el ámbito judicial de los últimos meses han afectado al desarrollo de esta causa judicial, que arrancó en julio de 2022 tras la detención del exprofesor del colegio Virgen de Europa.
El primero en personarse ante la jueza ha sido Enrique Maestu, director del colegio, quien se ha acogido a su derecho a no declarar al ser familiar del imputado. Tras concluir las comparecencias, ha salido serio sin realizar declaraciones, mientras que las directoras de Primaria y del Área de Pedagogía, que han declarado que nunca sospecharon nada de lo que supuestamente ocurría cuando el docente estaba a solas con las menores, se han metido en un coche a la carrera y con el rostro cubierto con una mascarilla.
Uno de los abogados que lleva a algunas de las siete familias personadas en el procedimiento judicial ha subrayado a la salida de los juzgados de Móstoles que "todo era de aparente normalidad". Según el letrado, el colegio conoció las supuestas grabaciones cuando el juzgado informó a la dirección del Virgen de Europa, constituida por los hermanos del investigado. "El colegio no tenía un protocolo como tal y se actuó cuando les informaron", ha comentado.
También han comparecido otros dos hermanos del profesor, ya que el centro es una empresa familiar fundada en 1961. El investigado está apartado del centro como medida cautelar desde que se le tomó declaración judicial. Se negó también a declarar.
Revelación de secretos y corrupción de menores
La magistrada investiga al profesor por la presunta comisión de delitos de revelación de secretos y corrupción de menores. Por ahora, la investigación se centra en las imágenes que se hallaron en una cámara que estaba dentro de una mochila que encontró una vecina en una rotonda de Valdemorillo y que el investigado perdió. Pero se sospecha que las grabaciones se podrían haber realizado desde hace décadas ya que lleva más de 30 años en el centro escolar.
La jueza prorrogó hace unas semanas seis meses la instrucción con motivo del retraso en el volcado de los datos que contienen los discos duros y los diferentes archivos de otros dispositivos electrónicos incautados en el registro del domicilio del docente, practicado hace ya un año.
Para la causa, es clave la extracción por parte de la Guardia Civil de los datos contenidos en los discos duros de almacenamiento masivo incautados. El volcado se está alargando más de lo previsto, lo que ha obligado a la jueza a extender otros seis meses la investigación. La jueza cuenta solo para sustentar su investigación en las imágenes de la cámara localizada por la citada vecina. Los investigadores no han podido acceder por ahora al contenido de los discos duros que fueron taladrados, lo que limitará la acusación a los casos actuales de grabaciones a alumnas.
El presunto pederasta tendría dos dispositivos de grabación, según las pesquisas. Uno que usaba en clases de audiovisuales y otra tipo 'GoPro' con la que supuestamente grababa a niñas de Sexto de Primaria mientras se cambiaban de ropa para acudir a Educación Física.