La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado al exministro de Economía durante el gobierno de Aznar y exdirector del Fondo Monetario Internacional (FMI), Rodrigo Rato, a 4 años y 9 meses de prisión por los delitos de blanqueo de capitales, corrupción y contra la Hacienda Pública.
La instrucción del caso se inició en 2015, y el tribunal ha observado una serie de dilaciones indebidas, lo que ha llevado a que el ex político reciba una condena más leve. Rato ha recibido, además de la pena de prisión, una condena a multas que suman más de 2 millones de euros, y deberá pagar a la Hacienda Pública un total de 568.413 euros, tal como se detalla en la sentencia.
La historia se inició al revelarse que el ex ministro había optado por la amnistía fiscal de 2012, buscando emplearla como un medio para blanquear dinero.
Se presume que Rato defraudó al fisco por un monto de 8,5 millones de euros. Desde 1999, el ex ministro habría ocultado su patrimonio a la Hacienda Pública mediante diversas sociedades, a través de las cuales realizó constantes actividades de inversión financiera utilizando cuentas bancarias en lugares como Bahamas, Suiza, Mónaco, Luxemburgo y el Reino Unido, entre otros.
La Fiscalía identificó aumentos en el patrimonio no justificados que suman un total de 15,6 millones de euros entre los años 2005 y 2015, así como ingresos de capital mobiliario en el extranjero que tampoco fueron declarados a Hacienda.
La cantidad de 7,4 millones en cuotas defraudadas fue revelada por la documentación recopilada y los informes de la Fiscalía Anticorrupción y de Hacienda.
Sin embargo, el resto de los acusados por este delito, incluidos los empleados de Publicis y Zenith, así como las personas de confianza de Rodrigo Rato en Bankia, son absueltos por el Tribunal al considerar que no tuvieron participación en el acto corrupto.