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Ángel del Río, Antonio Castro y María Cano en la tertulia sobre 'El nuevo Madrid'
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Ángel del Río, Antonio Castro y María Cano en la tertulia sobre 'El nuevo Madrid'

Con 'el nuevo Madrid' tenemos que enmendar los errores del pasado

Los Cronistas de la Villa, Ángel del Río y Antonio Castro, junto a María Cano, directora de Madridiario, han llegado a la conclusión de que es necesario enmendar errores del pasado para el nuevo Madrid que a nivel urbanístico se está gestando, con Madrid Nuevo Norte, el nuevo bosque metropolitano o la peatonalización del centro, porque no todo va a ser cemento en los nuevos proyectos. Un Madrid que se ha caracterizado por ser la locomotora económica pero que aspira a ser también cultural, con proyectos como el nuevo Museo de Colecciones Reales, el Teatro Albéniz o el nuevo uso del Palacio de la Música en Gran Vía.

El próximo lunes, 17 de mayo verá la luz el décimo volumen de la colección Madrid Debate que edita Madridiario y que se llama ‘El nuevo Madrid’. Bajo este título, Ángel del Río, Antonio Castro y María Cano han acompañado a Nieves Herrero y Constantino Mediavilla en el espacio de Madrid Directo en Onda Madrid, para hablar de los cambios que se van a producir en la ciudad.

“El nuevo Madrid que se está fraguando es un Madrid más amable con el peatón, con el medio ambiente, pero con sus aspiraciones arquitectónicas. Madrid siempre está en permanente cambio”, ha comentado María Cano.

Ángel del Río cree que la combinación árbol-cemento que se está produciendo es el futuro de la capital y ha querido recordar como buen Cronista de la Villa que cuando Felipe II decide trasladar a Madrid la corte desde Toledo, por lo que primero se inclinó en su decisión fue por los grandes bosques y el agua de Madrid.

“Esta ciudad se está renovando permanentemente, tiene grandes proyectos, no olvidemos la fallida Operación Campamento, que es el despliegue y desarrollo de Madrid por la zona sur”, ha apuntado Del Río.

Con respecto a infraestructuras, pero girando al ámbito cultural, Antonio Castro, es menos optimista que sus contertulios. Solo destaca una obra pendiente que podría ponerse en marcha en otoño de este año, como anunció la presidenta de Patrimonio Nacional hace algunas semanas, que es el Museo de las Colecciones Reales, junto al Palacio Real y la Catedral de la Almudena. Ha recordado también el Matadero de Legazpi, que tiene varias naves sin uso, y el futuro Palacio de la Música de Gran Vía y el Teatro Albéniz, que volverá a ser una sala polivalente, con suelo que esconda el patio de butacas para hacer una sala de conciertos.

En este futuro Madrid, María Cano ha querido recordar dos grandes espacios deportivos que aparecen en el libro ‘El nuevo Madrid’ y que también se van a transformar en auditorios multiusos: los edificios Wanda Metropolitano, uno de los templos del futbol más innovadores, y el Estadio Santiago Bernabéu, inmerso en una reforma vanguardista para seguir siendo el icono mundial del futbol.

Una asignatura pendiente es la pregunta que ha lanzado Ángel del Río a los tertulianos y oyentes: ¿Qué hacemos con la antigua Casa de la Villa? Es un museo auténtico en sí, historia de la ciudad y que ahora mismo está vacío, e insta a los dos cronistas de la Villa presentes en el debate, Constantino Mediavilla y Antonio Castro, a apretar al Ayuntamiento.

Como pieza clave de los cambios que están por venir, se encuentra el centro de Madrid, pieza clave y angular.

“El centro histórico está experimentando una transformación sutil pero profunda que va a permitir transitar a los madrileños sin apenas coches desde el Retiro y el Prado hasta el centro de Canalejas, Puerta del Sol, Opera, Palacio de Oriente, Plaza de España, los Jardines de Sabatini y el Templo de Debod”, ha descrito María Cano.

En cuanto a esta peatonalización del centro, Ángel del Río ha querido añadir que el centro también necesita una “peatonalización social” y que un problema que hay que solucionar es que zonas como la Plaza Mayor sean un dormitorio marginal. Pero que predice que este nuevo dibujo de Madrid va a ser más equilibrado, más humano nada que ver con el desarrollismo que sufrió esta ciudad en la década de los 60 y 70.

“El futuro de Madrid tiene que ser eléctrico y verde para enmendar los errores del pasado”, ha concluido la directora de Madridiario.