La Comunidad de Madrid iniciará este mes los trámites para la construcción de 40 residencias y otros tantos centros de día destinados a personas mayores y dependientes. Estos nuevos equipamientos ofrecerán 2.460 plazas y más de 800 espacios para atención diurna en la red pública, con una inversión total que asciende a 500 millones de euros y generará 15.000 empleos durante su fase de construcción.
La consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, ha proporcionado detalles sobre este tema durante el acto de celebración del Día Internacional del Mayor en la Residencia Amavir, ubicada en Ciudad Lineal y gestionada mediante un modelo de colaboración público-privada, un enfoque que se pretende impulsar en la actualidad.
Se construirán nuevos complejos en parcelas que han sido cedidas por los consistorios. Aproximadamente una treintena de estos se situará en diversos distritos de la capital, mientras que el resto estará distribuido en otros municipios de la región, dependiendo de la disponibilidad actual de plazas y de los recursos sociales existentes en cada área.
La Consejería de Asuntos Sociales ha recibido ya varias solicitudes de corporaciones locales interesadas en la iniciativa. Las conversaciones que se inician ahora tienen como objetivo identificar las parcelas de propiedad municipal que ya han sido cedidas a la Comunidad o que podrían ser objeto de cesión, asegurándose de que cumplan con los requisitos de tamaño y ubicación según las necesidades detectadas.
El Gobierno regional ha anticipado en un comunicado que "se utilizarán sistemas innovadores que, además, permitan su mejor mantenimiento y eficiencia" para lograr que estén finalizadas en el menor tiempo posible.
Se estima que el proyecto requerirá una inversión cercana a los 500 millones de euros, la cual se llevará a cabo a través de la colaboración entre el sector público y privado. Durante la fase de construcción, se crearán 5.600 empleos directos y 15.000 indirectos. La consejera ha especificado que estos recursos permitirán la generación de 2.460 plazas residenciales y 804 para atención diurna en la red pública.
No se superarán las 150 plazas en los nuevos centros, donde más del 50 por ciento de las habitaciones serán individuales y el resto estará destinado a un máximo de dos personas. Asimismo, se estructurarán en unidades de convivencia para simular el funcionamiento de un hogar, incorporando los últimos avances.
Cada residente tendrá asignado un plan de atención personalizado y un profesional de referencia, quien se encargará de un número limitado de usuarios. Estos centros, que también brindarán servicios de apoyo, son una inversión en el desarrollo del Modelo Madrid de Atención Social, caracterizado por altos estándares de calidad y rigurosos sistemas de control. Asimismo, en cinco de estos complejos se ofrecerá la opción de que personas mayores autónomas vivan en hogares con supervisión.