No se necesita más que un puñado de gente y un objeto al que dar patadas para armar una pachanga. Hace no tanto que los campos de césped artificial formaban parte de un futuro desconocido, y no son pocas las personas que han disputado el partido más importante de sus vidas en un descampado con dos piedras haciendo las veces de portería. El fútbol –el deporte, en fin– va mucho más allá del ejercicio físico o la mera competición.
El juego es punto de encuentro, forja de amistades y valores, motor de comunidad y sentido de pertenencia.
Más aún en aquellos lugares alejados de los focos, las medallas y las cámaras de televisión. El barrio de la Concepción, en Ciudad Lineal, es un ejemplo entre tantos otros lugares en los que los chavales del barrio se echaban a la calle cada tarde a jugar al fútbol, al baloncesto, al voleibol o a ver quién era capaz de dar la vuelta a la manzana en menos tiempo. Hace ya más de 50 años que surgieron algunos de los clubes deportivos de Ciudad Lineal que siguen existiendo hoy, a través de los que se dio la posibilidad a los vecinos de practicar sus deportes favoritos de manera reglada y continuada. Este año, el Ayuntamiento de Madrid ha reconocido a la Escuela de Fútbol Concepción, la AR Concepción Ciudad Lineal y el CD Centro Altatorre de Sordos con el galardón Club Histórico Bronce por su trayectoria de más de medio siglo.
En 1969 se inauguró el polideportivo municipal con unos cursillos de natación de verano. A partir de ahí, un grupo de padres y monitores crearon la Agrupación Recreativa Concepción, conocida coloquialmente como La Concha. Al principio el club tenía equipos de baloncesto, balonmano, voleibol, patinaje, hockey sobre patines, gimnasia rítmica y deportiva, atletismo, natación y waterpolo, pero, hoy, la AR Concepción se dedica de manera exclusiva a la natación y el waterpolo. Alberto Martínez Gutiérrez (Guti), hoy presidente de la Concha, era entonces uno de aquellos niños de los cursillos de verano. “La única sección que nunca tuvimos fue fútbol”, sentencia.
Del balompié, el deporte más popular, se encargó la EF Concepción. “En la década de los 60 se juntan varios personajes del barrio y generan un movimiento social para que los chavales estén agrupados y puedan competir federados”, narra Daniel Anka, presidente de este club que nació de la fusión entre la Unión de Deportes Municipal Concepción y el CD Pueblo Nuevo, en 1976. “La Concepción es un barrio obrero del extrarradio de Madrid, en aquella época no existía ni la M-30, casi era un pueblo dormitorio, con lo cual las tardes eran muy aburridas y el deporte era una salida social muy importante”, explica Anka.
“En la década de los 60 se genera un movimiento social para que los chavales estén agrupados y puedan competir federados”
Hablamos de una época en la que el riesgo de acabar metido en la droga –la heroína fue un auténtico drama social en la década de los 80– y el nivel de violencia y criminalidad en las calles de Madrid era mayor que el de hoy. “Al final, los chavales que tienen este compromiso, esta distracción de juntarse todos los días a jugar al fútbol, de alguna forma están alejados de otras cosas que podrían ser peor para ellos”, sostiene el presidente de la EF Concepción.
Un hábito saludable reivindicable también en la actualidad. Anka asegura que no hay mejor salida que el deporte para no caer en tentaciones, sea la droga, o el vicio con las tecnologías”. Alberto Martínez Gutiérrez concuerda en que la idea es, además de practicar el waterpolo o la natación, “hagan una actividad sana con la que desarrollen el valor de la solidaridad, el sacrificio, el empuje, la ayuda, o la colaboración en equipo”.
El “equipo de barrio” referente del waterpolo

La Agrupación Recreativa Concepción ha colocado al distrito de Ciudad Lineal como referente del waterpolo a nivel regional y nacional. Sobre todo en la sección femenina, pues fue uno de los pioneros en incluirla en este deporte. La Concha ha sido cuna de deportistas históricos, que han tenido una participación esencial tanto en el waterpolo madrileño y el español, no sólo a nivel de jugadores, técnicos y directivos, sino también ha exportado árbitros de nivel internacional. Y tanto el equipo absoluto masculino como el femenino han llegado a competir en varias ocasiones en la División de Honor, la categoría de oro del waterpolo español.
A pesar de ello, Guti insiste en que la AR Concepción es “un equipo de barrio” en el que los jugadores mayores pagan su cuota anual: “Les damos gorro y bañador, pero si quieren albornoz tienen que comprárselo ellos”. Hasta hace poco, asegura el presidente, el 85 por ciento de los integrantes de los equipos absolutos eran del distrito y, aún hoy, casi todos son de Madrid.
El componente familiar del club es un motivo de orgullo para su presidente: “El vicepresidente es jugador del equipo máster (el equipo de antiguos jugadores), el tesorero, lo mismo… La junta directiva está formada por los mayores que lo han dejado o por los padres de los niños pequeños que están empezando. Todos nos conocemos de por aquí, la gente se engancha con el equipo”.
Medio siglo de fútbol de la mano de un club moderno

La Escuela de Fútbol Concepción cumple medio siglo de vida, pero basta un vistazo a su página web para darse cuenta de que se trata de un club moderno y actualizado. “La imagen que se da en redes sociales o en la página web es fundamental para atraer el talento del barrio”, cuenta su presidente. Daniel Anka explica que en Ciudad Lineal hay más de nueve equipos, por lo que existe “cierta competencia entre unos y otros para poder disfrutar de una masa social y deportiva importante para conseguir nuestros objetivos”.
“La imagen que se da en redes sociales es fundamental para atraer el talento del barrio”
Bajo el lema ‘Educación que inspira, resultados que impactan’ la EF Concepción se vende como un club que cree “en el poder de la educación para cambiar vidas”, con un enfoque que se basa en “valores sólidos, innovación pedagógica y un equipo de expertos apasionados por el aprendizaje” que “más que enseñar”, busca “inspirar”.
Daniel Anka cuenta a Madridiario que la intención de la web no es sólo darse a conocer a la gente del barrio, sino que también es una herramienta de uso para los jugadores. “Queremos implantar una sección en la que se puedan consultar los resultados de la jornada, contar quiénes son nuestros jugadores y entrenadores y que sea punto de encuentro de todos los socios”. El presidente de la EF Concepción concluye que, al fin y al cabo, se le está dando “la importancia que hoy en día requiere”.
Inclusión e integración a través del deporte

El Club Deportivo Centro Altatorre de Sordos nació en 1961 como parte del Centro Altatorre de Personas Sordas de Madrid (Capsm), una asociación sin ánimo de lucro fundada en 1952 y que “promueve el desarrollo de proyectos que mejoren la calidad de vida de las personas sordas y de sus familias”.
Los objetivos del Capsm son “la ejecución de políticas, servicios y actividades tendentes a la dignificación de las personas sordas, a su plena integración social en condiciones de igualdad de oportunidades, y a la eliminación de todas las barreras de comunicación (culturales, psicológicas y físicas) que impidan o menoscaben dicha integración social”. El Club Deportivo es una de las herramientas para ello.
El CDC Altatorre ha logrado destacados éxitos deportivos. Uno de los últimos, en marzo de 2022, cuando el equipo femenino de fútbol sala se proclamó campeón de Europa tras vencer al equipo sueco IK Hephata
Más de 50 años de “orgullo”
El pasado 10 de febrero estos tres clubes recibieron el reconocimiento del alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, que, acompañado por la delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, la concejala delegada de Deporte, Sonia Cea, y del presidente del Comité Olímpico Español, Alejandro Blanco, presidió una gala en la que se galardonó a 67 clubes deportivos históricos de la capital.
"Reconforta que Madrid se acuerde de sus clubes históricos"
Daniel Anka agradece este “impulso moral” y reconoce que el hecho de que el Ayuntamiento de Madrid se acuerde de sus clubes históricos es algo que “reconforta”. El presidente de la EF Concepción asegura que “la labor que lleva haciendo el club desde los años 60 es cosa grandiosa y digna de reconocimiento”.
El presidente de la AR Concepción Ciudad Lineal, Alberto Martínez Gutiérrez, comparte que para el club “es un orgullo haber logrado mantenerse durante 56 años y llegar a ser referente del waterpolo nacional”. Tener dos equipos máster, dice, “es señal de que estamos logrando que todos esos niños pequeños que jugaron con nosotros, a medida que van terminando, siguen y no se desligan ni del deporte, ni del club”.
El propio Guti es un ejemplo de ello. Señala una fotografía antigua del equipo masculino absoluto en la que aparecen él como entrenador, y su hermano y sus dos hijos, como jugadores: “Esta es mi medalla olímpica”.