Las inversiones que atienden a criterios sostenibles están experimentando un crecimiento exponencial en los últimos años. Estas operaciones conjugan la obtención de una rentabilidad a largo plazo con la contribución a dejar un mundo mejor a las generaciones futuras. El fondo solidario BBVA Futuro Sostenible ISR facilita que sus clientes formen parte de una red que impulsa el crecimiento inclusivo y desde que la entidad lanzó en 2018 los Premios BBVA Futuro Sostenible se han repartido 3,2 millones de euros en donaciones que han financiado 74 proyectos de ONGs repartidas por todo el país. Cinco organizaciones madrileñas han resultado premiadas en la última edición: la Asociación Mostoleña de Esclerosis Múltiple, la Fundación Bobath, la Fundación Amas, la Fundación Tengo Hogar y la Fundación Prójimo Próximo.
Esta última ha recibido la ayuda económica coincidiendo con un momento de máxima demanda del apoyo económico que brindan a personas con cualquier tipo de discapacidad. "Estamos desbordados; antes los casos eran de mucha vulnerabilidad, de gente con muchas necesidades, pero después de la pandemia ha cambiado mucho el perfil de las solicitudes y atendemos a muchas familias de renta media y monoparentales, a muchísimas madres solas con sus hijos", expone la responsable de la iniciativa que ha premiado BBVA Asset Management, Sara Llorente. El proyecto se concreta en la concesión de ayudas para sufragar el coste de materiales ortoprotésicos, así como de terapias y tratamientos que no cubre la Seguridad Social.

El comienzo de la labor altruista de la formación, que ahora comparte con BBVA, se remonta al año 2021. Un grupo de voluntarios que acudía cada semana al Centro de Atención de Minusválidos Físicos de Leganés detectó la necesidad de crearla ante las reiteradas peticiones de arreglos y cambios de sillas, implantes o prótesis que pacientes y familias no podían asumir. El primer año ayudaron a 50 personas y ahora a unas 300. Las trabajadoras sociales de hospitales, servicios sociales, centros de educación especial o centros de salud les derivan los casos y el patronato los estudia en su reunión bimensual. Más del 45 por ciento de las aportaciones económicas que asignan se corresponden con beneficiarios recurrentes, "niños que empiezan con nosotros, van creciendo y nos siguen necesitando", señala la presidenta, María Jesús Juste.
Y es que muchas de las patologías que presentan sus usuarios son irreversibles y requieren un tratamiento de por vida. "Por ejemplo, en los audífonos hay materiales que están cubiertos solo hasta que los usuarios tienen 18 años y a partir de los 19 ya no los cubre la Seguridad Social. Otras veces solo se pueden sustituir cada siete años. ¡Imagínate que se pierden o se rompen!", sostiene Sara Llorente. Gracias al galardón que les ha otorgado BBVA, 15 usuarios se han beneficiado ya de ayudas para construir rampas, adquirir sillas de ruedas, andadores o los mismos audífonos a los que se ha hecho referencia y calculan que la cifra de personas ayudadas se amplíe hasta los 25.
Generar un impacto positivo en familias
Álvaro Domínguez, Director de CBC BBVA en Leganés, destaca como "esto puede llevarse a cabo gracias a los clientes y sus inversiones, siendo el claro ejemplo de que se puede ser sostenible y solidario al mismo tiempo". Esther Garachana, responsable de Marketing en BBVA Asset Management, ha manifestado que el objetivo de la convocatoria solidaria es generar un "impacto positivo en personas y familias", en una muestra del "compromiso del banco con la sociedad". "La sostenibilidad es un compromiso elevado que a través de estas donaciones aterrizamos en acciones concretas", ha ahondado.
Una de ellas tiene como protagonista a Álvaro, un joven madrileño al que con cuatro meses diagnosticaron un Síndrome de West que mutó a los cuatro años en un Síndrome de Lennox-Gastau, una patología con síntomas similares a los de una parálisis cerebral.
"Los fármacos no dan resultado con ellos, tienen crisis epilépticas y el destrozo en el cerebro es importantísimo", apunta Montse, su madre. El chico estuvo escolarizado hasta los 18 años en un centro de educación especial, pero cuando cumplió la mayoría de edad tenía que cambiar a un centro de día para el que no existían plazas concertadas y cuyo coste se elevaba hasta los 1.975 euros mensuales. "No podíamos hacer frente a ello, solicitamos la ayuda a la Fundación y gracias a Dios nos la concedieron y pudimos pagar un centro perfectamente adaptado para él, porque tiene fisioterapia y piscina. Sin ellos sería imposible", agradece la mujer.
Álvaro es tan solo una de las 15 personas ayudadas hasta la fecha por la Fundación con el Premio BBVA Futuro Sostenible. Otro es Leoncio, que se autodefine como "una persona muerta a la que han levantado". "Antes andaba con muletas, pero después de un ictus no puede aguantarlas y tuve que quedarme así", relata señalando a su silla de ruedas y a la pierna que le falta. El Hospital de la Cruz Roja lo puso en contacto con la Fundación, que sufragó no solo su silla sino una rampa en su casa. "Mi familia no podía comprarla. Tengo una niña de siete años y con esta ayuda me habéis hecho ser de nuevo papá", cuenta muy emocionado.
Por su parte, Ashley, de 17 años y con parálisis cerebral, es uno de los casos que prueban que en Prójimo Próximo acompañan a sus usuarios a lo largo de la vida, ya que llegó a ellos con tres años. Ahora, con la aportación del BBVA puede moverse por su casa adaptada con mayor soltura gracias a su nuevo andador. "Con él tiene más autonomía, le da la facilidad de poder desplazarse y es bueno para colocar la respiración", explica su madre.

Más de 277.000 beneficiarios de los Premios
Detrás de cada uno de ellos, y de sus familiares, una historia de superación a la que contribuyen los clientes del Fondo BBVA Futuro Sostenible ISR. Álvaro, Leoncio y Ashley no son casos aislados, sino beneficiarios de una cadena de solidaridad gestada por el banco que ha propiciado una mejora en la calidad de vida de 277.000 personas en los últimos cuatro años. Este fondo solidario, el más antiguo de España, sigue creciendo y ganando adeptos, habiendo alcanzado a cierre de mayo de 2022 un patrimonio de 2.315 millones de euros y 80.900 participantes que constituyen una garantía para la continuidad del proyecto. "Los clientes están ahora mejor preparados para decidir en qué quieren invertir, y sobre todo, saben que quieren invertir con criterios socialmente responsables. Y a aquello a lo que no llegan, estamos nosotros, los gestores, para asesorarlos. Al incluir criterios extra financieros en las decisiones de inversión, estas son más completas y, por tanto, mejores", expone Álvaro Domínguez, Director de CBC BBVA en Leganés.
La responsable de Marketing en BBVA Asset Management, Esther Garachana, cree que el balance de los Premios BBVA Futuro Sostenible "es muy positivo gracias al creciente interés de los clientes por la inversión socialmente responsable". En paralelo, hace hincapié en lo novedoso de la iniciativa, pues "está diseñada de tal forma que cualquier ONG o fundación, ya sea grande o pequeña, tenga la posibilidad de ser beneficiaria de una de las donaciones que se reparten anualmente".
El hecho de que la convocatoria se configure como pública y anual, afirma, da la oportunidad a una mayor diversidad y número de proyectos que nos ayuden a impactar de una forma positiva y repartir las donaciones entre distintos tipos de proyectos, beneficiarios y territorios". El banco lanzará en enero de 2023 la nueva edición, abriendo el plazo para que los interesados presenten sus proyectos y la Fundación Prójimo Próximo ya avanza que volverá a concurrir.