El Ayuntamiento de Madrid ha aprobado un nuevo contrato donde se destinarán 5,2 millones de euros a llevar comida a domicilio a 4.000 personas que se encuentran en situación de dependencia o vulnerabilidad.
Se trata de un servicio orientado principalmente a personas mayores de 65 años que viven solas, que presentan dificultades para elaborar comidas o que tienen problemas de salud provocados por algún déficit nutricional. Sin embargo, esta asistencia también puede ser utilizada por menores de 65 años que vivan solas o que también se encuentren en una situación similar de dependencia.
Se entregan platos preparados para calentar en los domicilios con el objetivo de ofrecer una dieta proporcionada y variada previniendo situaciones de malnutrición.
En 2020, coincidiendo con la crisis sanitaria, el servició recibió un 17% más de usuarios, lo que significa que 4.263 personas necesitaron este servicio. Incluso, esta cifra aumentó a un 40% en los meses de confinamiento.
De estos usuarios, 389 eran menores de 65 años, un 25% más que en 2019, debido a su situación de riesgo social, discapacidad o enfermedad.
Este nuevo contrato está gestionado por el Área de Familia, Igualdad y Bienestar Social y se llevará a cabo a partir del 1 de diciembre de este mismo año hasta el 30 de noviembre de 2024, aunque se podrá prorrogar dos año más. En cuanto a su capacidad, la portavoz del Gobierno municipal, Inmaculada Sanz, ha indicado que el servicio podrá ofrecer en torno a 800.000 menús cada año.
Además, se prevé que este servicio pueda ir aumentando en un 5% más su capacidad cada año. Hasta el pasado mes de mayo, el ayuntamiento había atendido a 3.830 personas dadas de alta.
El objetivo del servicio es que siga sirviendo a las personas mayores de Madrid, como hasta ahora, porque garantiza la cobertura de necesidades básicas de alimentación en personas que no las pueden cubrir de otra manera.