Tesla ha iniciado las pruebas de su sistema de Conducción Autónoma Total (Supervisada) en las calles de Madrid, sumando la capital española a otras grandes ciudades europeas como París, Roma o Berlín, donde ya ha comenzado a mostrar cómo funciona esta tecnología antes de su despliegue comercial en Europa cuando se apruebe el marco regulatorio.
"Como pez en el agua", ha definido la experiencia la propia compañía en un vídeo publicado en sus redes donde se puede ver un Tesla Model 3 recorriendo algunos de los puntos más emblemáticos de la ciudad, como la Puerta de Alcalá, la Fuente de Cibeles o el Parque del Retiro, maniobrando por avenidas, calles estrechas y zonas residenciales sin intervención humana, pero siempre bajo supervisión. Según la compañía. el coche responde de forma fluida a vehículos, peatones y semáforos, ofreciendo una experiencia de conducción autónoma que se asemeja a la de un conductor experimentado.
Este sistema, llamado FSD Supervisada (Full Self-Driving), ya está disponible en países como EEUU, Canadá, México y China, y Tesla trabaja ahora con los organismos reguladores europeos para obtener la aprobación definitiva y lanzarlo para sus clientes del continente en los próximos meses.
El vehículo utilizado para las pruebas es un modelo de producción estándar, con el mismo hardware que ya equipan los coches entregados a clientes, aunque funcionando con una versión de prueba del software de conducción autónoma.
Según explica la firma, la clave de su apuesta por la conducción sin intervención humana está en su enfoque puramente visual, basado en redes neuronales entrenadas con miles de millones de kilómetros de experiencia real. Esto significa que el sistema no depende de sensores costosos ni mapas en alta definición, sino de cámaras y procesamiento avanzado que imitan la forma en la que las personas conducen: usando la vista y el cerebro.
Tesla destaca que sus sistemas de asistencia a la conducción ya han demostrado beneficios en seguridad. Según datos de la empresa, los conductores que usan el Autopilot tienen diez veces menos probabilidades de sufrir un accidente que la media de los conductores en el primer trimestre de 2025.