www.madridiario.es
Un 8M polémico y sin manifestación en Madrid para celebrar el Día de la Mujer
Ampliar
(Foto: MDO)

Un 8M polémico y sin manifestación en Madrid para celebrar el Día de la Mujer

Por Fernando Morales
lunes 08 de marzo de 2021, 07:31h

Un 8M diferente. Un Día de la Mujer, envuelto, por segundo año consecutivo, bajo la polémica de si es congluente y oportuno llevar a cabo manifestaciones en plena crisis sanitaria. La Delegación del Gobierno en Madrid, aunque en un principio autorizó marchas de menos de 500 personas en diferentes puntos de la ciudad, decidió el pasado jueves suspenderlas todas por razones de salud pública ya que, según sus estimaciones, movilizarían a "más de 60.000 personas". Un hecho que cabreó a las asociaciones organizadoras de las marchas, que habían presentado ante la Delegación más de 100 solicitudes de manifestación que cumplían, defienden, las medidas sanitarias.

Según han denunciado desde la Comisión 8M, se han prohibido 104 concentraciones "de golpe" y "metiéndolas todas en un saco, sin evaluar caso a caso". Es por ello por lo que consideran que "es más importante que nunca" su lema: "Ante la emergencia social el feminismo es esencial". "La lucha feminista no se puede desconvocar", apuntan. Las últimas concentraciones por las que habían pedido autorización era una para celebrar una protesta en Callao con 150 asistentes y otras en diferentes puntos de la ciudad con menos de 500 personas. Por ello la prohibición la consideran "un ataque sin precedentes propio de otros tiempos, que solo criminaliza a las mujeres", por lo que lo llevaron a los tribunales.

A pesar de ello, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, con el apoyo de la Fiscalía, avaló el rechazo de las manifestaciones y mantuvo el veto a las protestas para celebrar el Día Internacional de la Mujer. En los autos, los magistrados responden a las recurrentes que esta prohibición no es consecuencia de una discriminación de género, como han argumentado en sus recursos, sino que "los motivos básicos de denegación de la concentración se centran en razones de salud pública". A juicio de los magistrados, "no se ofrecen medidas de seguridad concretas e idóneas para garantizar que durante la concentración y la deambulación de los participantes en la manifestación se mantenga la distancia social mínimamente necesaria o para evitar que algunas personas lleguen a retirarse la mascarilla para apoyar en voz alta los objetivos de la manifestación", añade. Madrid será así, la única región en la que no se celebren este lunes manifestaciones para reivindicar la igualdad entre hombres y mujeres.

Celebrar este día "con más fuerza que nunca"

Lo cierto es que antes de que la comisión del 8M, entidad organizadora de las actividades, convocara las marchas, la polémica sobre la idoneidad de celebrar o no manifestaciones en Madrid ya estaba servida. Incluso en el mismo gobierno de coalición existían discrepancias. Desde el Ministerio de Igualdad reivindicaban el derecho a celebrar este día "con más fuerza que nunca", mientras que la ministra de Sanidad, Carolina Darias, sentenció su postura al evaluar la situación sanitaria de España: "No ha lugar", espetó con contundencia tras una reunión del Consejo Interterritorial de Salud.

Sin embargo, fue el propio José Manuel Franco, delegado del Gobierno en Madrid, quien autorizó en un primer momento "algunas" peticiones de organizaciones feministas para manifestarse por ser concentraciones de menos de 500 personas. "Las que hemos recibido hasta ahora no se han prohibido porque mantienen los parámetros exigibles ahora mismo en esta situación de pandemia", defendió en una entrevista en Onda Madrid. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, se mostró en contra de estas celebraciones: "Todos sabemos lo diíficil que es controlar a 500 personas, que no se mantienen las distancias de seguridad, y la aglomeración puede ser un factor de transmisión de riesgo. Pido al Gobierno que renuncie a un mensaje político, porque no es necesario que sean manifestaciones".

Y es que desde un primer momento, los partidos de la oposición no han dejado de recordar lo sucedido en la marcha del año pasado, celebrada tan solo un día antes de que Madrid se viera obligada a cerrar colegios, institutos y universidades y cinco días antes de que el Gobierno Central declarase el estado de alarma. Aquel día salieron a la calle 120.000 personas en Madrid, a pesar del temor que ya había en la ciudadanía por el coronavirus. A pesar de todo, Fernando Simón, director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias, solo dos días antes dijo que el Covid-19 estaba bajo control en España e incluso algunas ministras acudieron a la multitudinaria marcha.

Pero al día siguiente, las cifras comenzaron a subir y los diferentes partidos de la oposición, que también acudieron a las marchas, acusaron al Gobierno de anteponer sus intereses políticos antes que la salud. Una manifestación que acabó en los tribunales, aunque la magistrada que llevaba el caso acordó el sobreseimiento de la causa al considerar que, después de practicar una batería de diligencias de investigación, no había indicios suficientes de la comisión de un delito de prevaricación administrativa contra el delegado del Gobierno en Madrid.

"Es una decisión política y no sanitaria"

Por todo ello, desde las organizaciones feministas ven en la prohibición de las manifestaciones un nuevo ataque al movimiento feminista y calificaron la última decisión de Franco, que llegó tras escuchar a las autoridades sanitarias, de "anticonstitucional" y de ser una decisión "política y no por razones sanitarias". Ello ha llevado a que el movimiento feminista, que agrupa a más de 350 organziaciones, pida la dimisión del delegado porque, consideran, "no hay excusa para eliminar una a una todas las alternativas legales ofrecidas" a la Administración para poder salir a la calle el 8M, "aun habiendo descentralizado las protestas y reducido aforos a un máximo de 500 personas".

Aún así, el delegado del Gobierno en Madrid cuenta con el apoyo de Moncloa e, incluso, con el resto de partidos políticos que han alabado y celebrado la decisión de Franco. El último apoyo ha llegado de la presidenta de la Comundiad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que a pesar de apoyar en otros momentos manifestaciones en contra del Gobierno Central, ha calificado la postura de Franco de "responsable". "Ahora lo que hace es cumplir con la Ley y ser consecuente y responsable", aseveró la presidenta, quien explicó que, para ella, el 8M es "un día para reivindicar el papel de la mujer" pero también "muchas otras cosas", como que "tres de cada cuatro empleos destruidos en el mes de febrero, es empleo femenino".

Actos institucionales

A pesar de todo, sí que habrá actos y actividades para conmemorar el Día de la Mujer en Madrid. Desde el Ayuntamiento, por ejemplo se han puesto en marcha diferentes actividades en los espacios de Igualdad de la ciudad para conmemorar, de una forma segura y respetando las condiciones sanitarias, este día de reivindicación. Además, desde el consistorio han desarrollado una campaña para celebrar el Día de la Mujer con el lema '8M, el día de todas' y que apuesta por un feminismo "inclusivo y práctico.

Es una campaña en mupus, marquesinas, pantallas gigantes y en redes sociales que estará activa hasta el 14 de marzo. Con ella se trata de recordar todos los logros de las pioneras del feminismo español como Concepción Arenal, Clara Campoamor o Emilia Pardo Bazán a las que "tanto se debe", y todo lo que queda por hacer, "que es mucho", declararon desde el Ayuntamiento al presentar la campaña.

Asimismo, en Cibelés se celebrará un acto institucional donde entregará el Premio Clara Campoamor a la investigadora, científica y primera presidenta del CSIS Rosa Menéndez. Una mención del premio irá al colectivo Malas Madres por su lucha por la conciliación.

Lo que no se llevará a cabo, como ya ocurrió el pasado año, es una declaración institucional en contra de la violencia machista. El grupo municipal de Vox en el consistorio ha rechazado esta propuesta para la que hace falta unanimidad entre los grupos del pleno.

Así las cosas, no habrá ninguna manifestación autorizada en Madrid, única región en la que se han prohibido, pero las organizaciones feministas han llamado "al apoyo popular" y a salir al espacio público y "usar todo lo que sí está permitido: salir a consumir, salir a producir, salir a cuidar, salir a estudiar, para teñir Madrid de morado" porque, explican, "las mujeres no vamos a dejar de tener presencia, cumpliremos las normas, pero se nos va a escuchar".

Para ello, desde CCOO han planteado que todos los trabajadores de la Comunidad de Madrid este lunes, a las 12 horas, salgan a la puerta de sus centros de trabajo, cumpliendo con las medidas de seguridad y legales, para denunciar "las desigualdades que siguen existiendo en el ámbito laboral y social, pero también como medida de protesta ante la prohibición de reunirse y de realizar estos actos".

Asimismo, a través de las redes sociales se han convocado aplausos colectivos desde los balcones a las 20.00 horas, haciéndose eco del aplauso sanitario que tuvo lugar todos los días durante el confinamiento

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios