Además, también debemos saber que la intención no es la misma en hombres que en mujeres, ya que la alopecia afecta menos a las segundas que a los primeros.
El proceso de hormonación debe estar estabilizado
Antes de iniciar la técnica FUE en injerto capilar el proceso de hormonación al que se someten las personas transexuales tiene que estar estabilizado, pues de lo contrario podrían perder el pelo del implante.
La razón tiene que ver con la alopecia androgénica, la cual se ve muy influida por el sistema hormonal, de manera que si está “revolucionado” hay probabilidades de que el injerto no tenga éxito teniendo que repetir todo el proceso.
Pueden someterse a un injerto sin rapar
Una de las opciones que tenemos es el conocido como injerto sin rapar, el cual tiene que aprobarlo el médico y que es apto para las personas transexuales.
Este tipo de injerto se ha pensado, sobre todo, para que las mujeres conserven su estética en el proceso, por lo que es una muy buena opción para aquellas personas que hayan cambiado su sexo de hombre a mujer.
Los hombres también pueden someterse a este injerto si lo desean y así lo aprueba el médico, con el cual las unidades foliculares se extraen de una pequeña zona que se disimula muy bien si el paciente tiene el pelo largo.
El cambio de sexo no influye a la hora de extraer unidades foliculares
Las unidades foliculares siempre se extraen del área occipital y de la zona parietal, por lo que si el proceso de hormonamiento ya es estable el cambio de sexo no es un problema.
El médico sí que decidirá la cantidad de unidades foliculares a extraer dependiendo de la densidad de la zona donante.
Las personas transexuales se hacen injertos sin tener problemas de alopecia
Otra de las particularidades que vemos en los injertos de las personas transexuales es que, en muchas ocasiones, sus injertos tienen que ver con la estética y no con la alopecia.
La distribución del pelo no es la misma en hombres y en mujeres, por lo que cuando una persona cambia de sexo puede adecuar su pelo, algo que ocurre mucho en el cambio de hombre a mujer, feminizando la línea frontal del cabello para que se vea más adecuado a su sexo.
En el cambio de mujer a hombre también se puede hacer, creando un frontal más masculino mejorando así la imagen, haciéndola masculina.
Por último, el injerto de barba también es una intervención que suelen pedir mucho cuando el cambio de sexo se produce de mujer a hombre. El motivo es que, pese a las hormonas, no son muchos los casos en los que se desarrolla una barba en cantidades aceptables, algo que se puede solucionar con un injerto que ayuda a dar un aspecto más acorde con el que todos esperamos de un hombre.