Aunque no siempre es fácil, contamos con una serie de métodos para dormir rápido que cualquier persona puede probar y que suelen dar buen resultado.
Dormir bien es una base fundamental no solo para sentirse bien durante el día, sino para conservar un estado saludable tanto a nivel físico como psíquico.
Según la Sociedad Española del Sueño, la falta de sueño o su baja calidad afectan el desempeño diario, el aprendizaje, la memoria, el estado de ánimo y a muchas funciones biológicas.
Métodos naturales para quedarte dormido rápidamente
Lo mejor es tener una rutina constante a la hora de acostarse, lo que incluye evitar los dispositivos electrónicos y las pantallas antes de dormir y leer antes de acostarse.
También hacer algo de ejercicio durante el día ayuda, y cada vez más se comprueba el beneficio de las técnicas de respiración, la meditación o el mindfulness.
Respeta tu reloj interno
Este reloj te pone en marcha y, normalmente, te mantiene despierto durante el día y pone tu cuerpo a dormir por la noche.
Los cambios en la hora de irse a la cama interrumpen el ritmo circadiano, alterando la producción de las hormonas que inducen el sueño y la vigilia.
A dormir a oscuras
Intenta mantener la habitación lo más oscura posible, usa un antifaz o adormécete con una almohada suave sobre tus ojos.
Siestas cortas
Si quieres dormir por la noche las siestas deben ser cortas, de no más de 30 minutos.
Toma melatonina
Conocida como la hormona del sueño, ayuda a regular el reloj corporal. Tómala siempre a la misma hora como suplemento.
Infusiones de manzanilla o valeriana
Aprovecha los efectos calmantes de algunas infusiones que te ayudarán a crear una rutina de sueño.
Cena pronto y poco
Se trata de que el cuerpo tenga tiempo suficiente para digerir la comida. Ya sabes, cena como un pobre.
La temperatura de la habitación
La temperatura ideal para dormir es de entre 16 y 19 grados centígrados.
Evita el frío en los pies y las manos, y no dudes en sacar una pierna fuera del edredón si te sientes acalorado. Es una forma estupenda de equilibrar la temperatura corporal.
Utilizar una cama adecuada
Tanto la estructura de la cama como el colchón y la almohada no solo deben ser cómodos, sino además aportar un correcto soporte que permita mantener alineada la columna vertebral.
Para la mayoría de las personas lo mejor es un colchón de firmeza media, aunque esto es algo muy personal. Puedes probar con distintos tipos de almohadas, como las cervicales o las viscoelásticas.
Usa tapones para los oídos
El ruido suele ser un enemigo a la hora de conciliar el sueño, por lo que el uso de tapones, ruido blanco o música relajante puede ser de gran ayuda.
Si realmente tienes un serio problema de ruido, tal vez tengas que plantearte insonorizar tu dormitorio.
No al alcohol y a los excitantes
El alcohol, sobre todo en exceso, antes de acostarse, suele tener un impacto adverso en el sueño. También debes evitar los excitantes, incluyendo la cafeína y la teína.