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Latigazos de placer a la rutina de pareja
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Latigazos de placer a la rutina de pareja

lunes 19 de agosto de 2019, 13:10h

En la gran mayoría de las relaciones, llega un punto en el que el contacto físico ya no tiene la magia del principio. Cuando el placer misterioso y onírico de las primeras veces se convierte en un mero trámite antes de decir “Buenas noches” y ponerse a dormir. Un profundo escalofrío de tedio lo invade absolutamente todo y es entonces cuando aparece la incómoda, pero inevitable, pregunta: ¿Se acabó?

Pues no, no tiene porque acabarse. Todavía quedan muchos conejos en la chistera de esos magos del affaire que son las tiendas eróticas, un último puente al que aferrarse, antes de tomar la drástica decisión de poner fin a una relación.

Y es que, ciertamente, es en ese monumento arquitectónico al deseo, que solemos llamar sex shop barato, puede encontrarse un nuevo mundo de posibilidades y retos, muchos de los cuales, sin exagerar lo más mínimo, ni se nos habrían pasado por la cabeza, en circunstancias ordinarias. Una palabra, ordinario, que está férreamente prohibida en esta mansión encantada, repleta de acertijos que resolver, objetos que harán volar nuestra imaginación y puertas que no sabremos a dónde nos llevarán. Aquí, lo único seguro es, precisamente, que no hay nada seguro ni sujeto a control.

Con presencia física en Madrid, un escenario ideal para convertir los sueños más ocultos en estruendosa realidad, así como en otros puntos de España, como Barcelona, Córdoba o La Coruña. De norte a sur, de este a oeste, no hay límites de ningún tipo para VIBRASHOP y sus más de 40.000 referencias en objetos sexuales, que suponen la mayor concentración de juguetes eróticos del continente europeo. Pero, un momento, ¿juguetes?, ¿no son esos muñequitos con los que juegan los niños? Si este ha sido su primer pensamiento, es evidente que todavía quedan muchos asombrosos pasadizos que descubrir para usted y su pareja. Un viaje de conocimiento, quizás de redención, en el que nos gustaría servirles de guía, aunque sea brevemente.

Sobre los juegos sexuales

Puede afirmarse, sin temor a equivocación, que los juguetes eróticos han llegado para quedarse. Estos deliciosamente incómodos artilugios de magia, capaces de realizar todos los hechizos y encantamientos que se nos pasen por la mente, gozan de una aceptación, entre la población, que tiende a aumentar con el tiempo. Así, por ejemplo, en una encuesta realizada en abril de este mismo año, a más de 9.000 personas, un 49% de los encuestados con edades comprendidas entre los 26 y los 34 años y un 45% de los que superaban la franja temporal de los 34 años ha declarado haber probado algún juguete erótico, una experiencia con la que además ha disfrutado.

Unos resultados ciertamente espectaculares, pero que no tienen porqué causar extrañeza, si se considera la imaginativa y variada oferta de artilugios que se pueden encontrar en el mercado. Para ellas y ellos, para ellos y ellas, para ellas y ellas, para ellos y ellos… cualquier combinación que se nos pueda ocurrir, cualquiera, encuentra su justa correspondencia en algún artículo de estímulo erótico, ya sean los más conocidos, como el desenfrenado vibrador, ideal para transformar los abruptos senderos de insatisfacción en fugaces autopistas de indomable descontrol facial, o un par de, en apariencia, disciplinadas esposas, que harán las delicias manuales de quienes no han sido lo suficientemente [email protected] y merecen un castigo por ello; pero también pueden incluirse, en esta galaxia de planetas desorbitados, otra serie de juegos que, quizás por su reciente invención, no son tan conocidos, como:

-El Kiss play: Puede considerarse que es el juego de naipes que convirtió el excitante póker en un somnoliento solitario. A modo de introducción, cabe señalar que consta de sesenta y nueve tarjetas prueba, divididas en tres colores, teniendo que escoger cada jugador, una de cada color y guardársela hasta que llegue el momento indicado; pero no solo de naipes va el juego, para llegar a la meta, hay que jugar con unos dados, que decidirán cómo se puede avanzar en un tablero de casillas, similar al tradicional juego de la oca, solo que con muchas más sorpresas por el camino, poco aptas para ocas.

-El Fantasy play: Un complejo juego de mesa, en el que los jugadores tienen la posibilidad de escribir, en su correspondiente Tarjeta Fantasía, la fantasía que le gustaría llevar a la práctica, puede ser una fantasía que haya de realizarse al acabar el juego o bien que se pueda hacer otro día, el tablero lo decidirá, mediante su complejo entramado de habitaciones de temática besos, masajes, sorpresa… y de casillas de color blanco, colorado, azul y verde, así como los créditos, que se podrán intercambiar por determinadas prendas del rival. El primer jugador que halle la tarjeta fantasía de su pareja será el ganador, siendo su recompensa satisfacer la fantasía en cuestión.