No te vayas todavía,
no te vayas, por favor,
no te vayas todavía,
porque estando en la alcaldía,
a muchos nos irá mejor.
Esto se lo podrían haber cantado el pasado sábado algunos de los que acudieron a en Cibeles, para participar en un acto de apoyo a Manuela Carmena, para pedir que siga siendo alcaldesa de la capital, sobre todo por parte de aquellos familiares y amigos vinculados a la nómina municipal.
Ella se encuentra de forma permanente en un “ir y venir” en sus intenciones. Al año de iniciar su mandato, ya tuvo la primera crisis de fe sobre su gestión, y estuvo decidida a dejarlo todo y volver la tranquilidad hogareña de una jubilación rota por la tentación política. La convencieron de que las cosas iban a cambiar, que ella sería la que tomara las iniciativas, la capacidad de mendo y decisión en Ahora Madrid, por encima de las salidas de pata de banco, e iniciativas sin su conocimiento, de algunos de sus concejales díscolos. Y se quedó. Llegadas las vísperas de los comicios de 2019, Carmena se planteó seriamente el retiro, no volver a presentarse. Pero la familia y los amigos, la convencieron de que era necesaria para Madrid; que podía crear su propio partido con gente de su absoluta confianza. Y se presentó.
Ganó las elecciones del pasado 26-M, pero, al no obtener mayoría suficiente para gobernar, la misma noche electoral dijo, que no iba a negociar con Ciudadanos; que no quería volver a ser alcaldesa a cualquier precio, y que cuando se constituyera la nueva Corporación, ella dejaría su acta de concejala y se iría a su casa. Pero la idea le duró sólo unas horas, hasta se le despertó la posibilidad de que los partidos del centro-derecha, no llegaran a un acuerdo, y ella pudiera revalidar la alcaldía. Y en esa, en esas, estamos.
El pasado sábado un grupo de incondicionales se dio cita en Cibeles, para reivindicarla, para pedir que vuelva a sentarse en el sillón de la alcaldía, y llevar al ánimo general que, es de justicia que se deje gobernar a quien ha ganado las elecciones. ¿Dónde estaban éstos convencidos cuando, en las elecciones de 2015, el Partido Popular de Esperanza Aguirre, fue l ganador de los comicios, pero la mayoría de izquierdas le dio la alcaldía a Carmena? Entonces, era una cuestión de lógica democrática, pero ahora, no.
Venid y vamos todos,
con votos a Manuela,
con votos a Carmena,
que amiga nuestra es.
De nuevo aquí nos tienes,
dulcísima alcaldesa,
que sigues siendo nuestra,
y así lo has de saber.