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Hablamos de personas

miércoles 21 de marzo de 2018, 07:43h

Han pasado varios días ya y quiero recordar a un vecino de Lavapiés que ya no está entre nosotros. Se llamaba Mmame Mbage y formaba parte de los muchos inmigrantes que llevan muchos años viviendo en nuestro barrio, siendo unos vecinos más entre nosotros. Vecinos que podemos ver en nuestras calles, en nuestras plazas, intentando ganarse la vida, los llamados manteros.

Algunos les compran sus productos, otros les miran con recelo, pero todos les vemos.

Les vemos, pero son invisibles para nuestra sociedad. No tienen derechos, no pueden trabajar, no pueden casarse, no pueden construir un hogar, pueden tener hijos pero muchas veces no pueden ni llevarlos al colegio por miedo a ser detenidos.

Vinieron con un sueño, escapar de la pobreza de sus países y construirse un futuro mejor, pero llevan años aquí y nada ha cambiado en sus vidas: se encuentran atrapados en una sociedad que no les da ninguna oportunidad.

Mmame nos dejó hace unos días, murió de un ataque al corazón. La policía municipal y el SAMUR le intentaron salvar la vida pero no pudieron y, paradojas del destino, fueron culpados de su muerte por algunos: los posibles héroes convertidos en posibles villanos. ¡Qué injusticia!. Sólo puedo imaginar lo que les pasó por la cabeza a estos trabajadores públicos mientras hacían todo lo posible por salvar una vida y como recompensa fueron señalados. Qué menos que sepan que estamos muy orgullosos y agradecidos por su actuación y su labor cotidiana.

Luego llegó la violencia, esa violencia irracional, inútil, que algunos alimentan con el único objetivo de destruir justo los puentes que hay que tender. La violencia es injustificable, nunca será el camino para la construcción de una sociedad mejor, más justa, que dé oportunidades a todos. Solo sirve para alimentar a los que buscan la diferencia y el odio.

Hoy intento imaginar cómo serían los sueños de Mmame, sus anhelos… Seguro que serían muy parecidos a los de cualquiera de nosotros, y pienso en cómo podemos intentar entre todos que esta historia no se repita, que nadie muera sin que haya tenido la oportunidad de convivir entre nosotros en igualdad de derechos.

Mmame ya no podrá realizar su sueño de libertad y progreso, pero su historia no puede quedar en vano. Debemos crear las condiciones para que estos vecinos tengan la oportunidad de realizar su sueño de un futuro mejor. Tenemos instrumentos aprobados en el Pleno del Ayuntamiento de Madrid que no se han puesto todavía en marcha, como la propuesta socialista de creación de la Mesa de Convivencia de Lavapiés, donde todos los actores sociales del barrio vamos a estar presentes y podemos buscar soluciones para hacer un barrio mejor. Lavapiés es un barrio multiétnico y multicultural del que estamos orgullosos los que vivimos en él, pero para preservar este modelo de convivencia es necesario que haya oportunidades para todos. Esta es la causa que muchos defendemos, está es la causa en la que muchos estamos. Adiós Mmame, que la tierra te sea leve.

Chema Dávila
Concejal socialista del Ayuntamiento de Madrid

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