Dos mujeres y un destino: Londres. La alcaldesa, Manuela Carmona, y la presidenta de la Comunidad, Cristina Cifuentes, viajarán antes del verano a la capital del Reino Unido. La unión hace la fuerza y está bien que ambas, que representan a las dos primeras instituciones madrileñas, vayan juntas en un viaje que tiene como objetivo vender Madrid, y el conjunto de su Comunidad, a las empresas británicas, convencerlas de que es buen lugar de destino para invertir después del brexint. Los ciudadanos británicos eligen frecuentemente Madrid y su región para hacer turismo, pero ahora se trata de mover el ánimo y “vendernos” también como tierra de inversión, como lugar estratégico para hacer negocio, como destino para el asentamiento de negocios.
Estoy convencido de que la alcaldesa y la presidenta, sabrán llevar al ánimo de los británicos las excelencias de Madrid, las ventajas estratégicas que ofrece a los inversores y también las excelentes infraestructuras que se van a encontrar para sus empresas. Pero esos inversores potenciales tiene que saber que Madrid es un lugar seguro para depositar su confianza, que no van a estar sujetos a vaivenes fiscales, en función de ideologías caprichosas; que una vez instalados aquí, no se van a ver sorprendidos por tasas y gravámanes que no conocieran ya antes de venir; que los desarrollos urbanísticos no se van a paralizar, y con ellos, sus previsiones comerciales; que Madrid va a ser una ciudad sostenible, pero al mismo tiempo, abierta, sin restricciones circulatorias, ni prohibiciones que les colapsen su movilidad.
Madrid y su Comunidad tienen que ser una oferta de seguridad y confianza, si queremos entrar en esa batalla de las competencias, en ese frenesí que se va a desatar para llevarse cada uno a su territorio, las inversiones británicas, después del Brexit. Esto seguro de que tanto la alcaldesa, como la presidenta regional, estarán a la altura de las circunstancias.