icono de comentario
icono de imprimir
icono de enviar amigo
El dolor de Haití
Leonardo Guzmán

El terremoto de Haití nos coloca frente a la eterna interrogante: ¿por qué existen tantos males que afligen al mundo?

Ninguna respuesta es suficiente, porque todas desembocan en misterios impenetrables para la ciencia. Augusto Comte, en los seis tomos de su "Cours de Philosophie Positive", quiso reducir todo al método científico. Pero en su "Synthèse Subjective" -1856- terminó fundando su propia "Religión de la Humanidad".

Ludwig Wittgenstein
en su "Tractatus Logico Philosophicus" -1918- proclamó que toda filosofía debe construirse sobre "proposiciones de la ciencia natural" y que hay que atajar al que quiera decir "algo metafísico" mostrándole "que dejó signos sin sentido". Pero enseguida no tuvo más remedio que reconocer: "Lo inexpresable ciertamente existe. Se muestra, es lo místico".

Se las reciba con resignación o con "la locura de rezar o maldecir", en estas atrocidades el misterio se patentiza como límite de nuestros humanos poderes. Pero cuadros lacerantes como el de Puerto Príncipe no deben reducirnos a la perplejidad, con preguntas sin respuestas y fronteras infranqueables. Deben devolvernos el sentimiento primario de los orígenes del hombre como protagonista -primer luchador- de la cultura. Fue irguiéndose frente al trueno y el rayo, fue desde la desnudez y el hambre y fue en la ignorancia y el error que el hombre empezó a ampliar el cerebro y la conciencia, hasta lograr la abstracción del pensar y definir rutas ideales para sus prójimos.

Ya le vengan las pulsiones de lo alto de la vida o de la entraña de la materia-energía, lo real es que se hizo hombre al definir ideas y valores permanentes en un trabajo interpersonal de evolución que podrá leerse con ojos materialistas a lo Marx, idealistas a lo Cassirer o religiosos a lo Teilhard de Chardin, pero que nadie puede negar hoy.

Más allá de sus diferencias, todos nos dicen que lo propiamente humano empezó en la respuesta que aprendimos a darle a los dolores y a las desgracias, definiendo, para todos, sentimientos, principios y reglas de eficacia. Por cierto, esa tarea no está concluida, como muestra el fracaso de los primeros auxilios en Haití, injustificables con la tecnología actual capaz de montar sistemas mundiales de socorro instantáneo.

Haití, hermano africano en la sangre y hermano latino en su lenguaje, nos devuelve, de veras, a las lecciones primarias de lo humano. En ellas confirmamos que los ideales de libertad, justicia y solidaridad y los valores del conocimiento y la virtud no nacieron con el capitalismo ni con la burguesía medieval. No son el fruto de los cambios sociales ni surgieron de una ideología económica. No los creó la ONU ni la ristra de Organizaciones No Gubernamentales que de ella penden.

La realidad es que los ideales siempre se abrieron paso trabajosamente: a veces, entre la lava, el maremoto y el horror; otras veces, entre los meandros de desamor y agresividad que emponzoñan el pensar y el convivir antes y más allá de la ley y el delito.

Pero porque nos definen como personas, en los ideales debemos plantarnos, para plantar.

El País Digital de Uruguay

Comentarios de los lectores
Enviado por: Fernando Javier / 09-04-2010 18:52
Sr. Leonardo Guzmán, Dice un dicho popular que "no hay mal que por bien no venga", y por mucho dolor que sienta al ver lo ocurrido en Haiti, entienda que por primera vez en Haití existe la posibilidad de que todos coman, no solo los que se han quedado sin hogar, sino que por primera vez lo que no tenían hogar lo tengan. Y es que el problema de Haiti es ese, que a la hora de distribuir ayuda humanitaria han sido desvordados porque allí no había ni ricos ni pobres, simplemente allí raro era el que tenía un plato caliente que llevarse al estómago todos los días. Así que welcome sea el terremoto. Por primera vez este país va a tener la posibilidad de rehacerse de unas ruinas que ya existían antes del terremoto, mucho antes. Porque Haiti ni siquiera era un país centralizado como tal se entiende en occidente, sino que era "un conjunto de zonas de población, cada cual con su propio jefe" (eso tengo entendido, corríjame si me equivoco). Así que por primera vez el país mas pobre del mundo por primera vez será país, por primera vez todos comen una ración de comida todos los días, y por primera vez todos duermen debajo de un techo, aunque este sea el de una simple tienda de campaña. Muchas gracias por su atención, Fernando Javier Fernando Javier Álvarez Guiadanes Vigo, Pontevedra (0034) 662 005 355 fernandojavier2002@yahoo.es Colaborador: Asociación Española de niños superdotados y con talento http://www.aest.es Fundación mexicana para niños superdotados Telegenio http://www.telegenio.org