En la Comunidad de Madrid
las mujeres ganan un 24,8 por ciento menos que los hombres, dato que se sitúa por encima de la media nacional —22 por ciento—. Además, las madrileñas firman más contratos temporales —9.000 más en el último trimestre de 2011— y menos indefinidos —44.300 menos en el mismo período—. Son datos extraídos del '
Informe sobre la Situación de la Mujer Trabajadora en la Comunidad de Madrid 2012', elaborado por UGT-Madrid y hecho público este martes.
A esta precaria situación se sumará, según el mencionado sindicato,
el "varapalo" de la reforma laboral puesta en marcha por el gobierno de
Mariano Rajoy. "Se trata de una reforma que con toda seguridad va a perjudicar a la desigualdad y todo el trabajo que se venía realizando a través de los planes de igualdad", afirmó la secretaria de Igualdad de UGT-Madrid,
Nuria Manzano.

Y es que el sindicato considera que las nuevas fórmulas de contratación contempladas por la reforma —el
contrato de formación, que supone un coste menor para el empresario, o el nuevo
contrato indefinido de apoyo a emprendedores, que permite establecer en un año el periodo de prueba— "precarizan aún más el empleo de las mujeres". "
No abordan los problemas de inestabilidad y temporalidad, al contrario, los fomenta no evitando el encadenamiento de contratos para cubrir un mismo puesto de trabajo", subraya el informe. "Los destinatarios de estas fórmulas precarias de empleo son principalmente
los colectivos que se encuentran en peor posición en el mercado, y en especial a las mujeres, a cuya contratación se dirigen los incentivos y bonificaciones más altas para las empresas", añade.
Además, UGT denuncia que la reforma implica mayor flexibilidad en cuanto a movilidad geográfica así como la posibilidad de modificar sustancialmente las condiciones de trabajo: "Desde la perspectiva de género hay que recordar que la movilidad geográfica se ha utilizado tradicionalmente por las empresas como
instrumento para expulsar de forma indirecta a las trabajadoras embarazadas o durante el periodo de crianza, que se veían obligadas a abandonar su puesto de trabajo ante un traslado".
7.000 euros menos
Por otro lado, el estudio señala que la brecha salarial entre hombres y mujeres en la región se sitúa en el 24,8 por ciento, siendo así la segunda más amplia de España, solo por detrás de Navarra. Y es que mientras
ellos cobran una media de 29.333 euros anuales, el salario de ellas es de 22.048 euros, lo que supone una diferencia de más de 7.000 euros.
Esta situación se extiende por tanto a las
prestaciones por desempleo —las mujeres perciben un 13,55 por ciento menos que los hombres— y a las pensiones —son, de media, un 34,3 por ciento inferiores—, según datos de la Agencia Tributaria.
Ellos invierten más tiempo en el ocio
Por último, la siguiente tabla pone de manifiesto cómo, "a pesar de los avances" todas las actividades relacionadas con el trabajo doméstico siguen recayendo fundamentalmente a las mujeres:
