El vehículo eléctrico es mucho más económico, menos contaminante y menos ruidoso que el tradicional, aunque muchos de los ciudadanos a día de hoy aún no lo perciba. Así lo afirma Donia Razazi, director del programa sobre el vehículo eléctrico de la EOI.
Hasta ahora, cuanto un conductor habitual oía hablar del coche eléctrico lo relacionaba con una menor movilidad, cero puntos de recarga y un coste adicional. Razazi reconoce que, en la actualidad, estos vehículos son más caros que los tradicionales (un 200 por ciento más),
alcanzan entre 130 y los 150 kilómetros por hora como máximo y todavía
no cuentan con suficientes puntos de recarga en nuestro país. ¿Pero realmente el usuario conoce las ventajas que ofrecen?

Uno de los beneficios más importante es el ahorro económico. Un coche convencional gasta seis euros de combustible para recorrer unos 100 kilómetros, mientras que un vehículo eléctrico gasta 1,6 euros para recorrer este mismo espacio, lo que supone un
ahorro del 73,3 por ciento. Asimismo, estos vehículos pagan menos impuestos, el mantenimiento es un 20 por ciento más barato, es mucho más sencillo controlar su gasto y disfrutan de incentivos locales, como por ejemplo, estacionamientos gratuitos en la zona SER.
El tiempo de carga del vehículo también puede parecer un problema para muchos conductores, pero no es así. "Hay que cargarlo cuando esté parado y no parar para recargarlo", ha indicado Razazi durante su ponencia 'Las ventajas del coche eléctrico'. Aunque este aspecto no es un problema, "
ya que un vehículo está parado el 90 por ciento de su vida", ha explicado este experto. Además, la infraestructura eléctrica es universal "para evitar todo tipo de problemas".
Contaminación por gases y ruido
Donia Razazi indicó que hoy el sector del transporte es el único que ha aumentado las contaminaciones de CO2; en concreto en Europa ha subido un 26 por ciento. "Por tanto, si usamos el vehículo eléctrico repercutirá
positivamente en el transporte" y disminuirá la contaminación medioambiental.

Otro factos a tener en cuenta es la contaminación acústica. Según aseguró Razazi, más del 40 por ciento de la población europea sobrepasa los niveles de ruido permitidos por culpa del tráfico, como consecuencia del trasvase de
ciudadanos del campo a las grandes ciudades. Una mayor utilización del vehículo eléctrico acabaría con estos problemas.