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Trabajamos en desplegar herramientas para ayudar a grupos a tomar decisiones, que no es algo tan sencillo como facilitar el voto. Son herramientas más sofisticadas, que incluyen una fase de debate, una fase de voto, pero también una fase de negociación con la posibilidad de que los participantes expresen sus preferencias cuantitativamente. Con estas herramientas pretendemos cubrir todo el espectro de instrumentos de participación que se están desarrollando en el mundo físico. Un ejemplo bastante importante sería el de los presupuestos participativos que permiten a los ciudadanos opinar sobre cómo gastar parte del presupuesto del ayuntamiento.
La mayor barrera con la que se encuentran es la falta de confianza tanto de los políticos profesionales, que pueden ver un posible problema de pérdida de poder, como de los ciudadanos, por que aparece como un sistema oscuro y existe un miedo a que haya una ‘caja negra’ que manipule las opiniones. Este problema se puede resolver con educación. Ya de forma habitual mucha gente paga impuestos o hace compras por Internet y eso ha llevado cierto tiempo. Con la política ocurrirá algo parecido.
Para implantarla masiva u obligatoriamente, no. Pero sí para hacer ensayos, para utilizarla como un sistema paralelo. Y habría que cambiar la ley electoral. En el país vasco la ley permite máquinas de registro electoral, aunque creo que no la han empleado. La ley estonia, la belga o la ley francesa lo permiten ya, se podrían seguir estos ejemplos. Es decir, que no hay mucho que innovar en ese caso.
En E-democracia CM, estamos trabajando profesores de cuatro universidades de Madrid, la UNED, la Carlos III, la Politécnica y la Rey Juan Carlos. Hacemos trabajos comunes, programas informáticos en común y colaboramos con muchas otras universidades europeas y americanas. Con los alumnos no lo hemos utilizado por que no me deja el rector. Lo hemos empleado en nuestro departamento, por ejemplo, para discutir cuestiones relativas al presupuesto. Se está empezando.




































