El Ayuntamiento de Madrid modificó este viernes el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) en el ámbito Mahou-Vicente Calderón, para eliminar las barreras que el estadio y la M-30 en superficie suponen para el proyecto de Madrid Río.
Según explicó el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, el nuevo planeamiento posibilita la eliminación de actividades industriales de carácter residual sustituyéndolas por usos residenciales y terciarios, y mejora las dotaciones educativas y la conexión de la zona con el centro histórico de la ciudad.

La superficie afectada, de 204.200 metros cuadrados, incluye las parcelas ocupadas por el estadio Vicente Calderón, el colegio público Tomás Bretón, el Instituto de Enseñanza Secundaria Gran Capitán y el tramo de la Calle 30 que todavía no ha sido soterrado. En total, serán cedidos al Ayuntamiento 52.600 metros cuadrados de suelo para uso público, que incluirá zonas verdes, equipamientos educativos y viario.
Los terrenos que actualmente se destinan a usos industriales tendrán una utilización residencial y terciaria. La edificabilidad total de la zona será de 175.365 metros cuadrados, de los cuales entre el 75 y el 90 por ciento se destinarán al uso residencial y entre el 10 y el 25 por ciento al uso terciario. Además, el Ayuntamiento fomentará la instalación de comercio de proximidad en la zona, prohibiendo de forma expresa el desembarco de grandes superficies comerciales. Por su parte, el colegio público Tomás Bretón incrementará su superficie en un mínimo de 10.000 metros cuadrados.
El proyecto aprobado este viernes por la Junta de Gobierno de Madrid será sometido a información pública durante un mes, plazo en el que también se tramitarán los preceptivos informes sectoriales. Será finalmente el Pleno municipal quien deba aprobar el proyecto de forma definitiva, siempre que los informes se muestren favorables.