El debate político más intenso de la televisión regional regresaba este miércoles al plató de Canal 33. Y lo hacía, como de costumbre, de la mano de su programa de actualidad de cabecera, 'Cambia Madrid'.
Bajo la batuta del periodista Fernando Rodríguez, de Madridiario, diputados de las cuatro formaciones con representación en la Asamblea de Vallecas, Andrés Navarro, del Partido Popular, Beatriz Borrás, de Más Madrid, Agustín Vinagre, del Partido Socialista, y Ana Cuartero, de Vox, charlaron largo y tendido sobre las cuestiones que más interesan -y preocupan- a los madrileños.
La primera, por lo "histórico" de la cita, la próxima visita del Papa León XIV a la capital. Muy especialmente, en torno a las dudas existentes en materia de transportes y seguridad, dada la gran afluencia de visitantes prevista y, claro, lo limitado de los recursos al respecto.
"Es pronto para decir si el plan de movilidad saldrá bien o no, pero yo tengo mis dudas. Ojalá no se produzca ese caos, pero si los usuarios ya van como sardinas en lata en el Metro cualquier día de la semana...", lanzaba, al hilo, Borrás. "Hay cosas que, obviamente, nos preocupan de la organización. Y, sobre todo, que la Comunidad esté haciendo de la visita del Papa una gigantesca operación de propaganda política", apostillaba, a renglón seguido, Vinagre.
En cuanto a la seguridad, más inquietud. Pese al operativo conjunto con Delegación del Gobierno, las fuerzas de la izquierda reclaman mayor celo en la mejora de las plantillas de los principales cuerpos de policía y, sobre todo, en la atención a sus condiciones laborales. Una responsabilidad, fuera como fuese, que desde el PP achacan directamente al Gobierno central y a la tantas veces discutida "tasa de reposición".
Polémicas al margen, Cuartero ha preferido poner el foco en lo "histórico" del acontecimiento. Suficiente para "dejar por una vez aparcado el debate político" y que "todos estemos a la altura": "Tenemos que trabajar todos juntos para que sean días de fiesta" y transcurran "en paz".
Entre sus argumentos, compartidos, claro, por el Partido Popular, el posible daño reputacional que tal declaración podría suponer sobre el edificio y, por extensión, sobre el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso. Más aún cuando fue "-Joaquín- Leguina, un presidente socialista, quien resignificó el lugar" para convertirlo en "casa común de todos los madrileños". "Lástima que de ese Partido Socialista ya no quede nada", lamentaba Navarro. Se trata, por ende, al menos a sus ojos, de una simple "cortina de humo" para que "no se hable de la corrupción en el PSOE".
"Respetamos la decisión de la Audiencia Nacional. Pero es cautelar y la vamos a recurrir porque creemos que no entra en el fondo de la cuestión. En Sol hubo represión y torturas. Y recordarlo no ataca a Madrid, sino que lo dignifica. Todas las víctimas merecen reparación", explicaba Vinagre. "Entiendo que es parte de la batalla cultural del PP para que no se hable de otros temas, pero me gustaría que la Real Casa de Correos fuese declarada lugar de memoria para recordar lo que allí pasó y que no vuelva a suceder", remataba, en la misma línea, Borrás.
Cuartero, por su parte, también cree que "todas las víctimas merecen respeto y que las familias tienen derecho a recuperar sus restos". Sin embargo, matizaba a continuación, "no se debe reescribir la historia: siempre que este Gobierno ha decidido ponerse a levantar tumbas se han encontrado más víctimas del bando nacional".
Mientras en la izquierda cargan tintas contra lo "infame" de la Comunidad de Madrid pues "ninguna otra región ha establecido copagos, ni siquiera las del PP, cuando además ha sido el propio PP quien ha querido introducir este concepto del copago en la ley", desde el Ejecutivo regional echan balones fuera, tildan la acusación de "absolutamente falsa" y defienden, a capa y espada, que todo bebe de los "ajustes y minoraciones" contempladas en la normativa estatal.
"Esta situación es muy miserable. Del Partido Socialista no espero nada, pero si Vox gobernase en la Comunidad nadie podría acusarnos de dejar de lado a los enfermos de ELA. Me da igual que Administración deba poner el dinero, porque todo viene de los impuestos que pagan los españoles", sentenciaba Vox al respecto.
Una labora, aseguraba Navarro, que la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades estaría cumpliendo con creces, de la mano de una inversión que el año pasado rondó los 18 millones de euros, y que, además, viene acompasada a otras actuaciones contempladas en el Plan regional de Actuación ante Episodios de Altas Temperaturas. Entre ellas, la posibilidad de que los propios centros modifiquen su horario lectivo para prevenir que los menores hagan ejercicio físico en las horas centrales del día o que puedan impartirse las clases en el exterior, buscando zonas de sombra.
"Los niños y niñas están muertos de calor. No se puede dar clase y solo estamos en mayo. Ya ha habido mareos, vómitos... Están las propias familias comprando ventiladores con su dinero. ¿Lo véis normal? Desde el PP presumen de una inversión de 18 millones. ¡Pero si os habéis gastado 40 solo en la reforma de la plaza de toros de Las Ventas! ¡Qué me estás contando!", reprochaban, al unísono, Más Madrid y PSOE-M.
Y, para concluir, en Vox abogaban más bien por abrir el debate y no ceñirlo únicamente al ámbito educativo. Y es que "debemos defender el bienestar de los españoles en todos los espacios. No solo en los coles. También en sus casas".
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