La controvertida Ley de Protección de los Derechos y el Bienestar de los Animales, aprobada durante el pasado mes de marzo, comienza a tener efecto este viernes 29 de septiembre, aunque de manera parcial. Esto se debe a que el Gobierno en funciones no puede promulgar un reglamento en forma de decreto que detallaría aspectos clave de la ley. La falta de este reglamento impide la implementación de futuras obligaciones, como la adquisición de un seguro de responsabilidad civil para propietarios de perros, la realización de un curso para todos los dueños de mascotas, no solo canes, o el registro de todos los animales domésticos, incluyendo aves y roedores.

Entre las novedades que ya se aplican desde este viernes se encuentra la obligación de esterilizar a todos los gatos, excepto los de criadores, el sacrificio cero de las mascotas que se encuentren en los refugios y la imposición de sanciones para aquellos que dejen su perro atado y sin supervisión en las puertas de un supermercado, en un balcón o dentro de un automóvil vacío. Aunque los casos más extremos de maltrato ya estaban cubiertos por el Código Penal, que fue modificado en marzo, pero la Ley de Bienestar Animal permitirá sancionar de otras formas de irresponsabilidad. Sin embargo, es importante destacar que los perros de caza y los utilizados en actividades profesionales quedan fuera de la nueva normativa del Gobierno.
En España, según los datos proporcionados por la Asociación Nacional de Fabricantes de Alimentos para animales de Compañía (Anfaac), se estima que existen más de 29 millones de mascotas. Los problemas más comunes relacionados con ellas incluyen el abandono y la falta de identificación.
Futuro incierto con los seguros de responsabilidad civil
Ante la incertidumbre que genera la nueva ley y todo lo que queda por aprobar de ella durante un Gobierno en funciones, la OCU recomienda a todos los dueños de perros que tengan un seguro de responsabilidad civil en sus mascotas, independientemente de la raza o el tamaño. Lo consideran recomendable por si se da la ocasión en la que la mascota genera daños o perjuicios en otras personas, animales o cosas. En muchos casos, el seguro de responsabilidad civil para las mascotas está integrado en el propio seguro del hogar.
Cursos para dueños
La ley contempla la implementación de un curso de conocimientos básicos dirigido a todos los propietarios de mascotas, independientemente de la especie, ya sea perro o conejo. Sin embargo, la puesta en marcha de este curso dependerá de la publicación del reglamento correspondiente.
El curso consiste en visualizar una serie de diapositivas e infografías, así como leer textos informativos, seguidos de la respuesta a una prueba tipo test diseñada para evaluar los conocimientos mínimos necesarios para cuidar a un animal de compañía. En el caso de las parejas que compartan la custodia de una mascota, solo será obligatorio para uno de los miembros. Una vez en vigor, en los próximos meses, este curso se convertirá en un requisito indispensable para la adquisición o adopción de cualquier animal.
Las tiendas no venderán perros ni gatos en 2024
Un año después de la entrada en vigor de la Ley de Bienestar Animal, en septiembre de 2024 las tiendas de animales ya no podrán comercializar perros ni gatos, algo que solo podrán hacer los criadores registrados, aunque el proceso de registro aún no ha sido implementado. Una medida que ya estaba vigor en la Comunidad de Madrid. A partir de este viernes, queda prohibida la venta de perros menores de cuatro meses en estas tiendas. Esta medida equivale a una prohibición práctica, ya que la mayoría de los perros que se venden son más jóvenes. Por otro lado, tampoco se podrá vender animales a través de internet.

Además, la ley fija nuevas normas para evitar la reproducción incontrolada de animales de compañía. Y aclara que se deberá apostar por la esterilización y haciéndola obligatoria en aquellos animales que no se puedan controlar.
En esta línea, se requerirá y esterilización de todos los gatos antes de alcanzar los seis meses de edad, a excepción de aquellos registrados como gatos reproductores. El propósito principal es gestionar las colonias de gatos comunitarios y reducir gradualmente su población. La ley impone a los ayuntamientos la obligación de llevar a cabo un censo, identificarlos, esterilizarlos y mantener su salud en buen estado.
Especies prohibidas
La nueva normativa establece un catálogo de animales de compañía, el cual se divide en diversas categorías que abarcan mamíferos, aves, anfibios, reptiles, peces e invertebrados. Esta clasificación servirá como referencia para identificar a los seres vivos que pueden convivir con los humanos y, al mismo tiempo, estarán amparados por las disposiciones de la nueva ley.
El borrador del catálogo ya incluye los perros y los gatos, que son quizás las mascotas más comunes en España. Asimismo, forman parte de esta lista otros animales como hámsteres, cobayas, periquitos, agapornis, y otras especies populares. La Ley de Bienestar Animal establece que quedarán excluidas del listado aquellas especies que puedan representar un riesgo para la salud de las personas y para los ecosistemas, como ocurre con los animales exóticos o especies invasoras.
¿Puedo recibir una multa por no cumplir las normas?
Las multas varían según la gravedad de la infracción. En casos de infracciones leves, las sanciones oscilarán entre 500 y 10.000 euros; para las infracciones graves, la multa se situará entre 10.001 y 50.000 euros; y en caso de transgresiones muy graves, las sanciones alcanzarán cifras de 50.0001 a 200.000 euros. En el caso de las sanciones leves, se evaluará el incumplimiento de las prohibiciones y deberes establecidos.

En la categoría de sanciones graves se aplica en casos que causen daño o sufrimiento al animal, así como en situaciones de no identificación del mismo o del uso de métodos agresivos o violentos. También se consideran infracciones graves la cría de animales silvestres no autóctonos con fines comerciales, el abandono de animales, el robo o su apropiación indebida.
Por otra parte, las
infracciones catalogadas como muy graves incluyen la muerte del animal, el
sacrificio sin autorización, al adiestramiento para
peleas, la cría y
exposición de animales con propósitos comerciales (se otorga un período de 12 meses a los establecimientos para que se adapten a la normativa). En esta categoría también se engloba el uso de animales en atracciones, ferias, espectáculos y programas de televisión.