Basura amontonada en las calles, pintadas en cada esquina y baldosas rotas por doquier. Ese es el escenario que dibujan desde la Asociación Vecinal Cavas, en el céntrico barrio de La Latina, y, más concretamente, en los alrededores de la mítica Plaza de la Cebada. Una problemática relacionada con la “falta de mantenimiento por parte del Ayuntamiento de Madrid” que, aseguran, “viene de lejos” y que se ha agudizado a raíz de la inauguración, en noviembre del año pasado, del nuevo centro deportivo municipal que lleva su mismo nombre.
El propio diseño de las instalaciones, con abundante presencia de peldaños escalonados donde sentarse a descansar, ya sea de paso o tras el uso de las propias instalaciones, invita al consumo de comidas y bebidas, una rutina que, per se, no debería suponer un conflicto para los vecinos del barrio y que, sin embargo, trae consigo abundante acumulación de desperdicios sobre la acera. “La limpieza no se acaba de mantener correctamente, en general, alrededor de todo el Mercado de la Cebada. Tampoco a la entrada del centro deportivo. La rotación no es suficiente”, explica Saturnino, presidente del colectivo vecinal.
A su entender, la problemática radica en un factor fundamental: la falta de civismo de aquellos que no recogen sus desperdicios tras hacer uso del espacio público. “He viajado bastante y siempre he visto a gente comiendo su sándwich y bebiendo lo que sea en plazas, parques... Creemos que se puede comer y beber en la calle siempre que después quede todo recogido. En Madrid, sin embargo, parece ser que no es así... Aquí, no sé porque, parece que si te tomas el bocadillo al aire libre, el envoltorio termina siempre en el suelo”, lamenta.
Ante la ausencia de responsabilidad colectiva, la AV Cavas solicita mayor vigilancia para evitar caer en prohibiciones: “Estos comportamientos, al final, provocan que se termine por prohibir cuando lo que debería hacer el Ayuntamiento es vigilarlo. Si los responsables se dieran una vuelta por la zona de vez en cuando, esto no ocurriría tanto. Lo cierto es que los pocos efectivos que hay están siempre acuartelados en la Oficina de Atención al Ciudadano y rara vez se les ve por la calle”, argumentan.

A la basura depositada en los alrededores del Centro Deportivo Municipal La Cebada se suma la notable presencia de grafitis en paredes, columnas e incluso marquesinas de autobús. “Desde el primer día, antes incluso de que se inaugurase la piscina, cuando se retiraron las vallas, ya se empezaron a hacer pintadas. Y lo peor no es eso. Lo más grave de todo es que no se limpie en una infraestructura tan visible y que es prácticamente nueva. Me parece increíble que no se le de un mantenimiento continuo”, explica Saturnino.
"Los tropiezos son habituales"
La tercera pata en las quejas por parte de los habitantes del barrio se relaciona con la falta de mantenimiento del adoquinado. Aunque “lo de las baldosas rotas siempre ha pasado”, al presidente de la asociación Cavas aún le cuesta entender que desde la instituciones públicas no se preste mayor atención en una zona de abundante tránsito tanto de vecinos como de visitantes: “No entiendo que no se arregle siendo una zona tan de paso, sobre todo de turistas. Justo a la entrada del Metro hay varias baldosas levantadas desde hace mucho tiempo. Mi mujer se cayó hace un tiempo, antes incluso de que se inaugurase el polideportivo, y se rompió un hueso de la muñeca. Los tropiezos son habituales”.
Desde el área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid aseguran que “no hay problemas” y que “la Plaza de la Cebada está bien”. Aunque reconocen que las pintadas “se eliminan, pero las vuelven hacer”, mismas fuentes niegan en cualquier caso problemas relacionados con la limpieza en la zona.

Nuevas obras de reparación a cargo de Cibeles
Tal y como ha adelantado elDiario.es, el Centro Deportivo La Cebada volverá a experimentar obras apenas ocho meses después de su inauguración. En concreto, los trabajos, sufragados con hasta 82.000 euros procedentes de las arcas municipales, irán destinados a arreglar el ruido ocasionado por los dispositivos de climatización.
Como cabía esperar, la necesidad de actuar sobre una infraestructura de reciente puesta en funcionamiento ha vuelto a despertar la indignación en el seno de la oposición al Gobierno de Cibeles. “A la negativa a poner arbolado en la plaza de acceso al polideportivo, solo hormigón, se suma ahora esto. Meses después de su inauguración, la Cebada vuelve a verse afectada por obras. Es asombrosa la incapacidad del alcalde, José Luis Martínez-Almeida, para gestionar algo que ya dejamos nosotros en marcha en 2019. No se puede hacer peor”, apunta la concejal de Más Madrid Mar Barberán.
"Privatizan las ganancias y colectivizan los costes"
Para el socialista Antonio Giraldo lo ocurrido en este centro deportivo bien se podría definir como “una cadena de despropósitos casi desde su concepción”. A las “modificaciones en el diseño inicial”, los “errores” en la medición de la pista polideportiva, lo que imposibilita de facto la celebración de partidos oficiales, las “dimensiones ridículas” de la pista de atletismo ubicada en la azotea y el “sobrecoste de dos millones de euros”, ambas formaciones coinciden en acusar a la corporación municipal de “dejadez” en sus funciones al privatizar la gestión de la instalación y, al mismo tiempo, asumir íntegramente los costes derivados de su mantenimiento.

“Si hay un problema en el edificio, el Ayuntamiento debe ir contra la empresa constructora que no lo ha hecho como debiera o valorar que aquel que se está lucrando de la explotación del centro también debería participar de su mantenimiento y costes. Lo que no puede ser es que los ciudadanos estemos pagando siempre la mala gestión que se ha llevado a cabo en esta dotación. Lo que hacen es privatizar las ganancias y colectivizar los costes”, zanjan al unísono.