El Ayuntamiento de Madrid ha hecho un "llamamiento a la responsabilidad" dirigido a aquellos residentes que se muestran reacios a dejar el edificio de apartamentos municipales San Francisco, ubicado en la calle Jerte, con el fin de facilitar la realización de las obras.
Desde el Área de Obras y Equipamientos se había planeado que el acta de replanteo para las obras de remodelación integral del edificio se firmara este viernes. Sin embargo, la firma no se ha llevado a cabo debido a que todavía hay personas en el interior del edificio, lo que imposibilita el inicio de unos trabajos que necesitan que el espacio esté desocupado.
El Ayuntamiento dice haber actuado "con la máxima celeridad posible" para poner todo en marcha, pero las obras no podrán iniciarse hasta que el edificio esté libre de ocupantes. Recuerdan desde el Consistorio que con la negativa de estos vecinos a abandonarlo "se está perjudicando a los usuarios que sí han entendido la necesidad de acometer las obras, que están motivadas por criterios exclusivamente técnicos ante las deficiencias encontradas en el edificio y que pueden poner en riesgo el bienestar y la integridad física de los usuarios".
"A fin de evitar un problema de seguridad y de no demorar el inicio de la reforma, el Consistorio adoptará las acciones legales que procedan con respecto a estos usuarios", han señalado.
Se ha implementado un plan de reubicación para los 61 usuarios por parte del Área de Políticas Sociales, Familia e Igualdad, que les brinda la oportunidad de acceder a plazas en residencias que cuentan con una gama completa de servicios, incluyendo alimentación, lavandería, terapia ocupacional, atención sanitaria y fisioterapia.
Hasta ahora, las salidas programadas de 55 usuarios se han llevado a cabo "de manera ordenada y con total normalidad". De estos, 18 personas han decidido ocupar plazas en las residencias municipales Margarita Retuerto y Santa Engracia, mientras que 16 han elegido residencias de la Comunidad de Madrid. Por su parte, 21 usuarios han optado por encontrar alojamiento en otros lugares por su cuenta. Asimismo, se encuentra en proceso el traslado de tres usuarios adicionales a residencias.
Durante el período en que se lleven a cabo las obras y los usuarios estén fuera de sus apartamentos, se llevará a cabo un seguimiento e intervención social por parte del Área de Políticas Sociales, Familia e Igualdad. Al finalizar la reforma, los 61 actuales residentes regresarán al mismo apartamento en el que viven, manteniendo las mismas condiciones económicas que poseen en la actualidad.
El incremento en el número de beneficiarios de este recurso municipal será de siete plazas, después de solucionar las deficiencias que tienen varios apartamentos que actualmente no son habitables.