La tuneladora 'Mayrit', llamada así en referencia al nombre que los árabes utilizaban para Madrid, se encargará de las obras del túnel de la ampliación de la Línea 11 de Metro entre Plaza Elíptica y Conde de Casal. Cuando empiece a operar, avanzará a un ritmo diario de 15 metros, lo que equivale a una media mensual de aproximadamente 500 metros. Este método permitirá que los trabajos de extracción de tierras se realicen "siete u ocho veces" más rápido en comparación con las técnicas tradicionales.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha visitado las obras en el parque de Comillas, ubicado en Carabanchel. En este lugar se está construyendo la estación de Comillas, parte de la futura ampliación de la L11, que incluirá 6,6 kilómetros adicionales entre Plaza Elíptica y Conde de Casal, así como una segunda estación en Madrid Río. La cantidad destinada por el Ejecutivo autonómico para llevar a cabo estos trabajos asciende a 518 millones de euros.
El director general de infraestructuras de Transporte Colectivo, Miguel Núñez, ha comentado a los medios que la tuneladora se está construyendo en Alemania y que su finalización está programada para junio de 2025. Al finalizar, se procederá al desmontaje y al transporte hacia Madrid, donde será necesario volver a ensamblarla. "El proceso de desmontaje y transporte ocurre en tres meses, ya que se realiza a través de un tráfico fluvial hasta Amberes, luego se envía a un puerto español y desde allí a la capital. Además, tardamos otros tres meses en volver a montar ese enorme mecano de piezas para que la máquina pueda funcionar", ha explicado.
De acuerdo con estas proyecciones, se espera que la tuneladora inicie sus labores a finales de 2025 o a comienzos de 2026. La tuneladora, con una longitud cercana a los 100 metros (98 metros), ha sido diseñada específicamente para adaptarse a las características geotécnicas y geológicas del suelo madrileño. Esta máquina dispone de un escudo EPB (Earth Pressure Balance en inglés), comúnmente utilizado en la excavación de terrenos cohesivos.
"La cabeza, el escudo, es un escudo EPB, esos escudos tienen grippers y cortadoras específicos para el suelo de Madrid, no vale para otro suelo distinto", ha explicado Núñez. Doce trabajadores trabajarán de media en cada turno durante los trabajos.
Núñez ha señalado que la innovación más sobresaliente de esta tuneladora radica en "las inyecciones de materia bicomponente, es decir, toda la consistencia que se hace alrededor de la toneladora con el terreno". Según su explicación, "esa es la gran novedad porque ha avanzado muchísimo la tecnología y ahora se mete un bicomponente muy consistente en lo que es todo fuera del escudo de la toneladora para que el terreno sea perfectamente consistente según va avanzando la toneladora".
La ampliación de la L11, que conectará Cuatro Vientos con Valdebebas a lo largo de 33 kilómetros y 20 estaciones, podrá aprovechar la tuneladora. Este proyecto unirá lugares clave como la Estación de Atocha y la T4 del aeropuerto internacional Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
"Las tuneladoras son máquinas de primer nivel, es la tecnología más avanzada que hay en el mundo y tiene un coste muy elevado. A partir de cuatro kilómetros una tuneladora es rentable para una obra de esta envergadura", ha apuntado el director general. Aunque se ha construido pensando en este tramo en concreto, Núñez ha apuntado que podrá ser reutilizada en otros tramos "si el terreno es muy similar".
También excavación a mano
No se utilizará únicamente la tuneladora para la construcción de todo el túnel. En septiembre, se inició la excavación manual de tierras utilizando el método tradicional en un segmento de aproximadamente 700 metros que conecta Comillas y Plaza Elíptica. Este tramo avanza a un ritmo de unos 50 metros al mes y se espera que esté terminado para cuando llegue 'Mayrit'.
"El pozo de excavación empezó en septiembre y hemos llegado a cota inferior de 25 metros, que es donde está aproximadamente la cota de trabajo, y ya se han abierto los dos frentes. Con el rendimiento medio que nosotros esperamos, debido a la consistencia del terreno, consideramos que a finales del año 2025 todo el método tradicional, es decir, esos 700 metros, estarán construidos", ha explicado Núñez.
La comunicación de norte a sur para miles de ciudadanos se va a ver facilitada por la prolongación de la línea 11 de Metro, lo que también contribuye al objetivo general de disminuir en un 90 por ciento las emisiones antes del año 2050, gracias a un sistema de transporte público que es inteligente, sostenible y eficaz.
Más de 210.000 metros cúbicos de hormigón se emplearán en la construcción de este primer tramo, lo que equivale a 84 piscinas olímpicas. Además, se utilizarán 32.000 toneladas de acero, una cantidad que cuadruplica el peso de la estructura de la Torre Eiffel. También se llevará a cabo un movimiento de tierras superior a un millón de metros cúbicos, suficiente para rellenar dos estadios de fútbol del tamaño del Santiago Bernabéu.