Lejos de celebrar los "valores democráticos" de "unidad y concordia", el acto homenaje por el 46 aniversario de la Constitución Española, como viene siendo norma en los últimos años, ha terminado por convertirse en un feroz cruce de acusaciones entre los primeros espadas del PP y el PSOE, con el "respeto institucional", además, como telón de fondo.
De la mención velada por parte del delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, a las torturas franquistas que antaño tuvieron lugar en los sótanos de la Real Casa de Correos de la Puerta del Sol a la "guerra sucia" de los GAL que, a juicio del secretario general de los Populares en la región, Alfonso Serrano, estarían emulando en la actualidad desde el Ejecutivo central. En este caso, contra la pareja de la presidenta, Alberto González Amador, con el objetivo último de "destruir a un adversario político".
"Vivimos un momento trascendental en la historia de nuestro país, en la historia democrática de nuestro país, puesto que nunca, repito, nunca, ha estado tan en riesgo los pilares de nuestra Constitución y del sistema democrático (...). El mismo Partido Socialista que creó los GAL, la guerra sucia contra ETA, hace la guerra sucia contra los adversarios políticos usando el poder de todo un Estado. La Fiscalía General, la Abogacía General, la Agencia Tributaria y el Palacio de la Moncloa", ha aseverado Serrano, el primero de los responsables en comparecer ante los medios esta mañana.
Todo, ha añadido a renglón seguido, mientras "Pedro Sánchez achica el fango de sus corruptelas, la de su mujer, la de su hermano, la de su parido y la del propio fiscal general". Por ello, "o se está con la Ley y la Constitución o con el Gobierno corrupto de Sánchez", ha zanjado contundente el número dos de Isabel Díaz Ayuso.
El guante sería rápidamente recogido por Martín, quien no ha dudado en aludir a los "tiempos más oscuros" de la dictadura, en una clara referencia a las torturas cometidas en los antiguos calabozos de la Real Casa de Correos durante los años duros del franquismo. Su intención, en último término, no era otra que apuntar hacia el escenario en el que este martes se desarrolla el acto homenaje a la Constitución como "epicentro de bulos y amenazas" y, en definitiva, como "el mayor foco de tensión institucional de nuestro país". Más aún, ha reafirmado, cuando "en este lugar se ha dado recientemente voz y aplauso a los extremismos".
"Acudo a este acto como delegado del Gobierno, como representante Gobierno de España en Madrid. Y lo hago desde el respeto institucional. Lamento que sea unidireccional. Hoy la presidenta ha decidido silenciar al Gobierno de España. No sé qué conmemoración pretenden celebrar cuando vuelven a despreciar el espíritu de concordia y encuentro que son pilares constitucionales (…). Como saben, en este lugar se ha dado recientemente voz y aplauso a los extremismos. Lamentablemente esta Real Casa de Correos se ha convertido en un lugar que, pese a estar plagado de memoria, se vuelve a oscurecer su historia. Es el mayor foco de tensión institucional de nuestro país", ha lanzado sin pelos en la lengua.
Las polémicas declaraciones del delegado beben de la supresión de su tradicional discurso en el acto de este año. Un hecho que ha sido interpretado por el propio Martín como un "veto" al Ejecutivo central por parte de Díaz Ayuso. Una situación que ha terminado por conducir a la convocatoria de un acto alternativo al de la Comunidad y que tendrá lugar el miércoles, desde las doce del mediodía, en la Galería de Colecciones Reales. Fuentes de la propia Delegación confirman, no obstante, que la presidenta habría excusado ya su presencia.
Óscar López, también protagonista
Después de que en el día de ayer se diese a conocer -de manera extraoficial- la candidatura de Óscar López a secretario general del PSOE-M, el actual ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública se ha convertido también en protagonista del evento. Como cabía prever, todos y cada uno de los representantes han querido valorar la buena nueva. Para los socialistas, es la figura idónea si se trata de liderar el asalto al Gobierno madrileño con vistas a las elecciones de 2027. Para los Populares, por el contrario, una mera comparsa del sanchismo.
"Estoy convencido de que los socialistas madrileños vamos a poner toda la carne en el asador para comenzar una etapa que nos lleve a terminar con esta confrontación, a terminar con este oscurantismo, a terminar con 30 años de proyectos de las derechas en la Comunidad de Madrid", ha señalado a este respecto el delegado del Gobierno. Palabras ratificadas también por la portavoz socialista en Cibeles, Reyes Maroto, para quien Óscar López representa un "aliado" de la "buena política".
"Lo que espero del nuevo secretario general, que elijan o que les obliguen a elegir, será lo que espero del portavoz que han elegido en la Asamblea de Madrid- Jesús Celada-, que no continúe con la cobardía política de Juan Lobato", ha replicado, minutos más tarde, el portavoz del Grupo Parlamentario Popular en la Asamblea, Carlos Díaz-Pache. No obstante, ha matizado, "sabiendo que era el jefe de Gabinete que filtró las informaciones confidenciales para atacar a la presidenta, espero muy poco".
Que dice el vocero del gobierno en madrid que se ha convertido en el mayor foco de tensión constitucional de nuestro país y que viene por responsabilidad no por otro motivo... Menudo mártir y dramas el tipo este. Y por supuesto no podía faltar bulos y demás soflamas que le habían apuntado desde Moncloa en un papel de lo que tiene que decir frente a una prensa sin voz ni voto, es decir un discursito en politiqués. Y después de soltar semejante discursito de ataques constantes dice que hay un discurso de confrontación y división, hay que tener la cara de hormigón armado tio. Por mi para decir semejante discurso de m, te podrías haber quedado en casa.Echo de menos hace años cuando no tenía que haber todos los días un político haciendo el subnormal frente a las cámaras.
Un decreto que se aplicó en otras comunidades socialistas, mira tú, algo de lo que nunca hablan los zurdos. Un decreto ante el que el Gobierno central no hizo nada, pese a que, por lo visto, era un genocidio. Un decreto que ha sido refrendado por la justicia varias veces. Mentís más que habláis.
Habria que poner en cada esquina de cada calle una placa para recordar a las 7291 personas mayores que fallecieron en Residencias durante el Covid por falta de atencion medica decretada por la Ayuso y su sequito.
Estaría muy bien que el delegado del gobierno caminara un poco más hacia el este y se detuviera delante del Círculo de Bellas Artes, donde sería justo poner otra placa que recordara los asesinatos, torturas y atrocidades de una de las peores "chekas" comunistas que sufrió la ciudad. ¿Recuerdos? O todos o ninguno, colega.