23/03/2014@16:17:02
Como tantas personalidades irrepetibles, la vida de Adolfo Suárez está jalonada de algunas incógnitas importantes, no del todo explicadas aún. Para mí, que seguí una parte de su trayectoria, a veces milimétricamente, continúa sin estar explicado del todo el por qué de su dimisión inesperada poco antes de que, el 23 de febrero de 1981, un grupo de guardias civiles, al mando del entonces teniente coronel Antonio Tejero, irrumpiese en el Congreso de los Diputados, secuestrando al poder ejecutivo y legislativo. Una intentona de opereta en la que Suárez supo poner, como todo el mundo conoce, un punto de dignidad y valentía frente a las metralletas y pistolas golpistas.