12/11/2007@00:00:00
Hay vida más allá de los clásicos talleres de pintura y tai-chi. En Madrid se pueden pintar grafitis sin miedo a las multas, aprender inglés practicando teatro cómico o dominar un instrumento tan exótico como el didjeriboo. Incluso existe un lugar al que ir para, literalmente, no hacer nada. Y, además, es gratis.