Los vecinos del sureste de Madrid llevan años reclamando el cierre de la incineradora de basura de la planta de Las Lomas en el complejo de Valdemingómez, que entró en funcionamiento hace ya 30 años y su gestión depende del Ayuntamiento. Desde sus inicios, la instalación no ha estado exenta de polémica por los problemas de emisiones contaminantes orgánicos potencialmente cancerígenos.
Este domingo, 19 de enero, la Federación Regional de Asociaciones Vecinales (FRAVM) y el Grupo de Acción por el Medio Ambiente (GRAMA), con el apoyo de la Asociación Vecinal PAU del Ensanche de Vallecas, Ecologistas en Acción de la Comunidad de Madrid, la Plataforma Aire Limpio Norte, Amnistía Internacional Madrid y la Plataforma por el cierro del vertedero de Pinto y Getafe, han organizado - y ya van seis - una marcha solicitando el cierre de la incineradora este 2025.
El recorrido - según apuntan los organizadores - tendrá una longitud de nueve kilómetros, partiendo de las 11.00 horas de la estación de Metro de Valdecarros, discurrirá por dos vías pecuarias, la Colada de Valdelaculera y la Colada del Congosto, cruzará la M-50, pasará por la puerta de la planta de Las Lomas y llegará al depósito de cenizas, donde se almacenan, al aire libre, cientos de sacas que contienen toneladas de cenizas procedentes de la incineración de residuos.
"Tráete agua y calzado y ropa cómodos y camina con nosotros y nosotras"
Con las sacas de cenizas de fondo, los organizadores leerán un comunicado y ser dará paso a los portavoces de las plataformas vecinales de las tres mancomunidades de residuos de la Comunidad de Madrid, la del noroeste, la del este y la del sur que padecen la "inadecuada" gestión de residuos.
En 2019, la corporación el Gobierno de Manuela Carmena aprobó la Estrategia de Prevención y Gestión de Residuos de la ciudad de Madrid que incluía el compromiso de reducir la incineración a la mitad en 2022 y eliminarla en 2025. La Comunidad de Madrid recurrió la estrategia y, en 2020, el equipo de Gobierno municipal de José Luis Martínez Almeida renunció a defender la Estrategia, dejando a Madrid sin un plan para reducir la incineración y cerrar la planta en 2025.
"En 2021 y 2022, estudios independientes de la Fundación ToxicoWatch, coordinados por Zero Waste Europe y con la colaboración de la Mesa de Trabajo por el Cierre de la Incineradora de Valdemingómez, revelaron niveles alarmantes de dioxinas en el entorno de la incineradora, superando límites legales en alimentos como huevos. El Ayuntamiento desestimó estos hallazgos, calificándolos de poco rigurosos", expone la convocatoria a la marcha, que pide a los participantes que lleven "agua y calzado" para la caminata.
Alegaciones de la FRAVM
Además de la marcha, la Federación Vecinal ha presentado un documento de alegaciones a la propuesta de estructura de costes y fórmula de precios del contrato de la incineradora de Las Lomas, que el Ayuntamiento de Madrid prevé que se prolongue tres lustros, lo que califican como "una auténtica barbaridad si tenemos en cuenta la peligrosidad de la instalación y su antigüedad".
La Federación Vecinal conoció los nuevos propósitos del equipo de Martínez-Almeida por la publicación, el pasado mes de diciembre, de la propuesta municipal de estructura de costes y fórmula de revisión de precios del contrato de concesión de servicios de la planta de Las Lomas del Parque Tecnológico de Valdemingómez, un documento ante el que acaba de presentar un texto de alegaciones. Así, la propuesta de estructura de costes prevé “la ejecución de dicho contrato por un plazo de 15 años, tiempo estimado para la recuperación de las inversiones que el concesionario considere necesario ejecutar para alcanzar los objetivos contractuales”.
“El Ayuntamiento de Madrid parece reincidir en la práctica de licitar contratos de servicios conflictivos y de enorme cuantía por periodos excesivamente largos. Esto asegura beneficios para las empresas adjudicatarias, pero en detrimento del interés general, y limita la capacidad de actuación de futuros gobiernos que puedan querer introducir cambios”, indica la federación en sus alegaciones, donde propone que la duración del contrato de la incineradora "no supere el periodo de mandato del gobierno municipal en ejercicio".
Por otro lado, la entidad vecinal entiende que los gastos a revisar de la nueva propuesta de estructura de costes (gasóleo, suministros, personal y gestión de materiales recuperados) no se corresponden realmente con inversiones, tal y como indica el Ayuntamiento, sino que “se trata de costes vinculados a la evolución o fluctuación de los precios de mercado”. De hecho, “parece que el Ayuntamiento está aceptando, de forma explícita, un aumento del precio del servicio contratado para cubrir indirectamente inversiones que no forman parte del objeto del contrato. Consideramos extremadamente grave que se intente inflar los costes para financiar inversiones no contempladas en el contrato, tal como parece desprenderse del texto publicado”, puede leerse en el escrito de alegaciones vecinales.
Quique Villalobos, miembro de la Junta Directiva de la FRAVM, asegura que el Ayuntamiento no ha cumplido nada de lo que prometió en su momento, aunque lo hiciera una corporación distinta de la actual: "Nosotros reclamamos que la incineradora cierre este año, aunque la incineradora tendría que estar ya cerrada, porque ha caducado debido a que no cumple con los requerimientos exigidos por Europa en 2019, es decir, que han tenido bastante tiempo para hacer las adecuaciones oportunas. El plazo venció en diciembre de 2023 y aquí no ha pasado nada. Esto es como si un taxista decidiese circular sin pasar la ITV".
Villalobos asegura que la principal razón por la que persiguen su cierre es que se trata de una instalación muy tóxica: "Entre sus emisiones, están las dioxinas y los furanos, que son unas sutancias que están dentro de la 'docena sucia', los más nocivos para la salud que se conocen. Estos compuestos, añade el miembro de la FRAVM, "una vez entran en el organismo son muy difíciles de eliminar y son causantes de distintos tipos de cáncer. El único estudio oficial medianamente serio que se ha hecho de la incineradora estableció que en el Ensanche de Vallecas la presencia de dioxinas y furanos era el triple que en el barrio de Salamanca".
Críticas desde la oposición
Hace unos días, Más Madrid denunció que el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, estaba estudiando prolongar la vida de la planta de Las Lomas hasta 2040 para "rentabilizar la inversión de las empresas concesionarias". "Alargar la vida de la incineradora va en contra del sentido común y de la Directiva Europea, de la Ley de Residuos y Suelo contaminados y de la Estrategia de Residuos de la Comunidad de Madrid", manifestaba el concejal de la oposición, José Luis Nieto. "Según el informe de costes del nuevo contrato de la planta de Las Lomas, que el Consistorio licitará este año, para asegurar la rentabilidad de las empresas concesionarias, la vida útil de la incineradora debería prolongarse durante 15 años", manifestó el concejal.
Para el edil, "es una completa locura alargar la vida de la incineradora", por lo que ha vuelto a reclamar el cierre de Valdemingómez "en vez de hablar de prolongar la quema de residuos hasta 2040". "Todo lo que rodea la incineradora y que pasa por las manos del Partido Popular huele a chamusquina. Primero, estuvo meses funcionando sin autorización ambiental integrada correspondiente, sin que Almeida pidiera cuentas a la empresa. Y cuando se regularizó, el permiso suponía aumentar la incineración de residuos en 10.000 toneladas anuales más, es decir, alargar la vida de la planta", lamentó.

La formación liderada por Rita Maestre en el Ayuntamiento de Madrid dice que "nunca han dudado de que Almeida no pensara en cerrar la incineradora", pero ahora "lo constatan al ver que el informe de costes para el nuevo contrato que debe licitarse este año es toda una declaración de intenciones". "Para Más Madrid es imprescindible que el nuevo contrato que licite Almeida para que la incineradora funcione a partir de 2025 sea por un periodo máximo de dos años improrrogables y que incluya el cierre planificado y ordenado en 2027. Es imperativo eliminar la incineración del proceso", reiteran.
Sin embargo, el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento, Borja Carabante, prometió cerrar la planta en 2035, cuando Madrid "cumpla con la normativa europea sobre reciclaje y eliminación de residuos y reduzca del 40 al 10 por ciento la proporción que acaba en el vertedero. Esta fecha es el límite marcado por la directiva europea, pero si se puede lograr este objetivo antes, "la planta cerrará antes".
“La pretensión del Ayuntamiento de Madrid es prescindir de la incineración cuando esto sea técnicamente viable. En todo caso, estamos seguros de que vamos a alcanzar ese 10 por ciento de vertido para 2035", señalaba el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad durante su visita el 7 de enero al Parque Tecnológico de Valdemingómez para la inauguración de la planta de compostaje ‘Los Cantiles'.
Es la Unión Europea quien establece ese objetivo de que como máximo el 10 por ciento de los desechos vayan al vertedero en 2035, lo que viene acompañado de la exigencia de que el 65 por ciento de los residuos se debe reciclar o reutilizar dentro de una década: “Si Madrid es capaz de alcanzar ese objetivo antes, se cerrará la planta de incineración, puesto que no será necesario incinerar residuos, dado que habrá capacidad suficiente de vertedero".
Según los últimos datos, que corresponden a 2023, de los residuos domésticos y comerciales recogidos por el Ayuntamiento de Madrid se recicla el 39 por ciento, se incinera el 21 y va al vertedero el 40 por ciento.
Carabante recordaba que "en el resto de Europa prácticamente no hay vertederos" porque "en la pirámide de prioridades por parte de la Comisión Europea y de los expertos es que está por encima la incineración que el vertedero. Sólo en España, y especialmente en Madrid, la izquierda apoya el vertedero frente a la incineración, que tiene consecuencias desde el punto de vista medioambiental mucho más perjudiciales que la incineración".
Preguntado sobre si Madrid llegará a 2035, el titular de Medio Ambiente tiene claro que se está "en la línea de poder alcanzar ese dato" e incluso adelantarlo. "Nuestra ambición es favorecer la economía circular y la mejor gestión de los residuos es que ese objetivo se pueda alcanzar antes de 2035 y, por tanto, pueda ser prescindible la planta de incineración en ese momento", ha insistido.
Para ello se necesita una inversión que se aproxima a los cien millones de euros en una planta que ya tiene más de 30 años y que requiere adaptarse a las nuevas tecnologías para ser más eficiente y eficaz y, sobre todo, "para que esas emisiones sean las menos posibles".
El delegado ha añadido que fue 2018, bajo el mandato de Manuela Carmena, "el año en el que más se incineró de toda la serie histórica y que Madrid es la región de España".
Inversiones para disminuir los problemas de olores
En la inauguración de la nueva planta de compostaje también estuvo presente el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, quien fue preguntado por el cierre de la incineradora. El regidor madrileño decía que se trataba de un "debate azuzado habitualmente por parte de la izquierda y que va en contra de lo que dice la Unión Europea en el tratamiento de residuos". "La Unión Europea dice que la incineración es mejor que los vertederos y, en todo caso, este equipo de Gobierno lo que va a hacer es trabajar por cumplir el objetivo de la Unión Europea y es que alcancemos un 10 por ciento de vertidos, que será el momento en el que podremos plantearnos concluir con la incineración. Hasta el cumplimiento de ese objetivo, que se prevé para el año 2035, no hay mejor alternativa para el tratamiento de residuos que la incineración", amparaba.
Todo ello acompañado de "esfuerzos por mejorar los procesos tecnológicos y de tratamiento para que cada vez también se incinere menos". Almeida defendía la idea de que "nunca" se había incinerado tanto en la ciudad de Madrid como en el año 2018 cuando estaba el frente del Ejecutivo Manuela Carmena: "Nosotros, sin embargo, lo que hemos hecho son inversiones por valor de 150 millones de euros a lo largo de los últimos años para mejorar los procesos, la incineración y para disminuir los problemas que hay con los olores en la planta de tratamiento".
Almeida - además - se preguntan dónde quieren que sean los solares donde vayan los vertederos para todos aquellos residuos que no sean objeto de la incineración a las portavoces de la oposición, Rita Maestre y Reyes Maroto. "Que les digan a los vecinos de los distintos distritos y barrios de Madrid dónde van a hacer los vertederos porque si no hay incineración, hay vertidos", apuntaba.