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Varias personas caminan por un paso subterráneo del Metro de Madrid tras el apagón eléctrico en Madrid
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Varias personas caminan por un paso subterráneo del Metro de Madrid tras el apagón eléctrico en Madrid (Foto: Alejandro Martínez Vélez / Europa Press)

Una semana del 'gran apagón': impacto, causas y cruce de acusaciones por la gestión de la crisis

Por Hugo García Reina
lunes 05 de mayo de 2025, 07:00h
Actualizado: 05/05/2025 15:31h
Hace ya siete días que España se fundió a negro. El pasado lunes 28 de abril, en torno a las 12:30 horas, ocurrió el ‘gran apagón’. En un primer momento, la gente pensó que habían saltado los plomos de su casa, luego comprobó que sus vecinos tampoco tenían luz, y más tarde supo que toda la península, incluída Portugal, se había quedado a oscuras.

En un instante, los trenes de corta, media y larga distancia dejaron de funcionar. Todas las líneas de Metro se paralizaron, y algunos vagones quedaron varados en túneles entre estación y estación. En la superficie, los semáforos se apagaron, el tráfico se volvió un auténtico caos y algunas infraestructuras críticas, como el Aeropuerto de Adolfo Suárez Madrid-Barajas, sufrieron problemas de suministro.

Muchos establecimientos comerciales tuvieron que cerrar y los que no lo hicieron, se vieron obligados a cobrar a sus clientes en efectivo ante la imposibilidad de utilizar datáfonos para el pago con tarjeta. Los cajeros, además, habían quedado inoperativos y en la mayoría de los puntos de la ciudad no había cobertura ni acceso a Internet.

Vecinos de Cascorro escuchan las noticias en un transistor (Foto: Antonio Castro)

La capital estaba totalmente colapsada y el Plan de Emergencias Municipales llegó a escalar hasta el nivel 3. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, rogó a los madrileños “minimizar desplazamientos” y la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, pidió al Gobierno central que declarara la emergencia de interés nacional y que interviniera el Ejército para garantizar la seguridad: “Es una situación inédita”.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no compareció hasta pasadas las 18:00 horas, casi seis horas después del apagón. Ante la falta de información oficial, comenzaron a circular todo tipo de teorías: un ciberataque, un fallo en la red o hasta un “fenómeno atmosférico raro”. En una segunda comparecencia –alrededor de las 22:00 horas –, el presidente explicó que a las 12:33 horas, 15 gigavatios de generación se habían “perdido súbitamente” del sistema, aunque la causa estuviera aún por determinar. “No se descarta ninguna hipótesis”, afirmó Sánchez.

La recuperación: algunos municipios estuvieron 15 horas sin luz

La estación de Atocha, un día después del apagón (Foto: José Ant. Velasco - Road Experience)

La corriente se fue recuperando de forma desigual a lo largo del territorio nacional. Las regiones del sur y el noreste peninsular fueron las primeras en recuperarse y a las 21:00 horas se iluminó la Gran Vía de Madrid. No obstante, cerca de la medianoche, sólo 75 de los 179 municipios de Madrid tenían luz, y algunos de ellos no tuvieron electricidad hasta las 04:00 horas de la madrugada.

El martes, 24 horas después del apagón, Red Eléctrica Española (REE) confirmó la normalización del sistema eléctrico peninsular con una producción de 21.265 MW y el cien por cien de las subestaciones de la red de transporte en servicio. Ese mismo día, el Metro volvió a circular con normalidad y la administración decretó la gratuidad de los autobuses urbanos (EMT) e interurbanos, aunque la infraestructura y el servicio ferroviario tardó un día más en recuperarse por completo.

La resaca: batalla política por la gestión de la crisis

La progresiva vuelta a la normalidad dio lugar al intercambio de acusaciones y reproches entre unas fuerzas y otras. Isabel Díaz Ayuso cargó contra la gestión “lenta e ineficaz” del Gobierno central durante la crisis y resaltó lo perjudicial que resulta para España dar la “imagen de un país que se apaga a la venezolana”. Del mismo modo, lamentó la tardanza del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, a la hora de declarar el nivel 3 de Emergencia.

Las palabras del alcalde de Madrid fueron en la misma línea que las de su compañera de partido. Almeida criticó la “falta total de comunicación y liderazgo” del Gobierno y aseguró sentirse “huérfano de explicaciones” como alcalde y como ciudadano: “El presidente del Gobierno no compareció hasta las 18:30 horas para decir lo que ya todos sabíamos: que había habido un apagón, pero sin explicar las causas”.

Miembros del Ejecutivo autonómico durante la reunión del PLATERCAM (Comunidad de Madrid)

Los miembros de la oposición regional y municipal adoptaron el discurso contrario. La portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento de la capital, Rita Maestre, arremetió contra el Partido Popular por utilizar el reciente apagón eléctrico como “arma política” contra el Gobierno de España: “Es vergonzoso que ni diez horas después del comienzo del apagón el PP y la extrema derecha comenzaran a esparcir bulos y mentiras sobre lo ocurrido”.

Además de confrontar con sus rivales políticos, el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública y secretario general del PSOE-M, Óscar López, se preocupó por defender la gestión del Gobierno. “España, una vez más, ha dado ejemplo al mundo. La prensa internacional está repleta de elogios a cómo ha gestionado nuestro país la crisis”, aseguró. López se refirió también a aquellos que “están aprovechando el momento de sacar tajada” y “deslegitimar las energías renovables” y calificó de “lamentable” que “un partido [PP] que en su día fue de Estado, se haya convertido en lobby de las nucleares”.

Después de la reunión del Consejo de Seguridad Nacional, presidida por el Rey, y del Consejo de Ministros del día posterior al apagón, el presidente del Gobierno puso el foco en los operadores privados. El Ejecutivo decidió crear una comisión de investigación, presidida por Transición Ecológica y con participación de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para “exigir responsabilidades pertinentes a los operadores privados”, anunció Sánchez. Unas palabras que motivaron las críticas del consejero de Digitalización de la Comunidad de Madrid, Miguel López-Valverde. El delegado acusó al Gobierno central de dar “información sesgada” y de buscar un “relato” con la intención de “denostar a las empresas privadas”.

Las causas: qué se sabe y qué no acerca de los motivos del apagón

Sara Aagesen y Beatriz Corredor asisten a la reunión del Comité para el análisis de la crisis eléctrica (Carlos Luján / Europa Press)

Una semana después, aún no existe una teoría oficial de lo que causó este apagón sin precedentes en España. El Comité de análisis informó el sábado de que “se están analizando los datos ya recibidos” sobre el incidente y anunció la creación de dos grupos de trabajo: uno sobre la operación del sistema eléctrico, coordinado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico; y otro sobre sistemas digitales y ciberseguridad, bajo la coordinación del Ministerio de Transformación Digital. Esto último, a pesar de que ya el martes el director de Servicios para la Operación de Red Eléctrica, Eduardo Prieto, descartara la hipótesis del ciberataque.

Varios expertos apuntan a que la alta presencia de energía solar y eólica en el sistema eléctrico en el momento del apagón pudo contribuir a la cadena de fallos que siguió a la primera inestabilidad. Justo antes del ‘cero eléctrico’, la red española se alimentaba mayoritariamente de fuentes solares (59 por ciento) y eólicas (11 por ciento), cifras inusualmente elevadas. Esta configuración dejó al sistema con una baja inercia síncrona –el colchón de estabilidad que proporcionan centrales hidroeléctricas, nucleares y térmicas–, cosa que habría limitado su capacidad de absorber perturbaciones y evitar una reacción en cadena.

A lo largo de los últimos años, tanto el presidente del Gobierno como Red Eléctrica han negado en varias ocasiones la posibilidad de que en España sucediera tal cosa. “En España no, desde luego”, contestó en 2021 la presidenta de REE, Beatriz Corredor, a la pregunta de si era posible un apagón: “Tenemos un sistema eléctrico, yo diría que el mejor del mundo, y no es falso patriotismo”.

Unas declaraciones que contrastan con el informe emitido hace apenas dos meses por Redeia –matriz de Red Eléctrica–, en el que la compañía alertaba del riesgo de “desconexiones severas” por la alta penetración de las renovables sin las capacidades técnicas necesarias para un comportamiento estable ante perturbaciones.

El impacto: las pérdidas humanas y económicas

El apagón tuvo un impacto visible en la movilidad, la comunicación, la economía, y la salud de algunas personas. Hasta el punto en que al menos seis personas han perdido la vida por causas derivadas de la interrupción del suministro eléctrico. Un matrimonio y su hijo en Taboadela (Ourense) murieron por inhalación de monóxido de carbono que tuvo su origen en originado por un generador activado durante el apagón para suministrar energía a un respirador médico.

Foto: Antonio Castro

Una mujer falleció a consecuencia de un incendio en Carabanchel, y la hipótesis principal apunta a que una vela encendida en plena oscuridad provocó el fuego en su vivienda. En Vizcaya, murió una mujer que precisaba de oxígeno en una residencia; y en Castilla y León un enfermo de Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) perdió la vida al agotarse las baterías de sus soportes de mantenimiento vital.

Sólo en la Comunidad de Madrid el 112 gestionó 3.139 expedientes en las primeras cuatro horas de apagón. De ellos, los Bomberos participaron en 292 intervenciones, la mayoría de ellas para rescatar a personas atrapadas en ascensores. A estas actuaciones, habría que sumar las producidas entre las 16:30 y hasta las 20:30 horas: 1.460 expedientes de emergencias y 82 intervenciones de bomberos.

En materia económica, la CEOE cifró el impacto del apagón sobre el conjunto de la economía española en pérdidas superiores a los 1.000 millones de euros. A nivel regional, el portavoz del Ejecutivo autonómico, Miguel Ángel García-Martín, estimó que “el impacto en nuestra región sería superior a los 300 millones de euros”, aunque reconoció que resulta “muy difícil calcularlo”. García-Martín añadió que empresas, autónomos y pymes tendrían que analizar sus pérdidas, entre las que no sólo figura la actividad de aquel día, “sino también los productos, algunos de ellos perecederos, que se hayan podido echar a perder, sobre todo pensando en los sectores hostelero y de la distribución”.

Aunque no todo fueron malas noticias: un total de 1.721 madrileños acudieron a donar sangre el martes tras el llamamiento de la Comunidad de Madrid, una cantidad que permitió recuperar las reservas perdidas por culpa del apagón.

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