La coincidencia de la fiesta de San Antonio con el sábado ha provocado que sean cientos los madrileños que se acercan hasta la ermita del paseo de la Florida para disfrutar del programa pre veraniego. En años anteriores, al ser la fiesta en día laborable, la verbena no tuvo tanto brillo como este.
Dos características señalan la edición de la fiesta en 2026: el calor, las altas temperaturas, y las largas colas para acceder tanto al interior de la ermita museo como para la ventanilla donde se reparte el pan de los pobres. Hasta la pila donde tradicionalmente las modistillas echan alfileres para ver si le salen relaciones tenía cola de pretendientes de ambos sexos. pues ya se ha uniformado la petición de pareja al Santo.
La reciente reapertura del templo donde Goya realizó una extraordinaria obra mural ha despertado la curiosidad de los madrileños, deseosos de contemplar las mejoras y la nueva imagen, más luminosa, de estas grandes pinturas. Como solamente pueden permanecer simultáneamente 25 personas en el interior del templo, la fila para poder acceder al mismo de manera gratuita ha sido muy larga durante toda la mañana y hasta bien entrada la tarde.

Mientras monseñor Rouco Varela, como ya es tradición, oficiaba una larguísima misa al aire libre, los fieles hacían cola ante la ventanilla donde se reparten los bollos, el pan de los pobres, previo depósito de una limosna para atender los fines benéficos de la cofradía. A su alrededor, tenderetes con recuerdos, imágenes del Santo y las inevitables rosquillas tontas, listas y de Santa clara.
El calor no parece haber sido obstáculo para que muchos madrileños, y sobre todo las madrileñas, se enfundarán el traje típico para acudir a la verbena. Ya en San Isidro se observó que cada vez son más los jóvenes que acuden a estas fiestas populares con unos trajes que hasta ahora parecían reservados solamente a las personas mayores, que también abundan en esta verbena. No han faltado quienes han introducido alguna nota de color en los atuendos tradicionales.
El gran momento religioso del 13 de junio es la salida de la procesión desde la ermita para recorrer el barrio de San Pol del mar. No es un itinerario largo y los fieles lo hacen a buen paso, seguramente azuzados por las altas temperaturas. No han dejado de observar los madrileños que la procesión de hoy ha registrado dos notables ausencias que han deslucido el cortejo religioso.

Normalmente estas procesiones cuentan con una escolta del escuadrón a caballo de la Policía Municipal. Este año no ha hecho acto de presencia. Tampoco ha acudido ninguna banda de música para acompañar todo el recorrido y que saluda con el Himno Nacional la aparición de las andas con el Santo. Sin música y sin policía a caballo la procesión ha hecho, no obstante, el recorrido habitual para volver a su ermita, donde los fieles seguirán mostrando su devoción hasta el final de la verbena, que, será el domingo.
El programa del último día de la verbena incluye una paella popular a las dos de la tarde, actuaciones de la Federación de Grupos Tradicionales Madrileños a partir de las cinco de la tarde, reparto de chocolate con churros, una sesión con DJ Paola Hi y un final, a las diez de la noche, con el castillo de fuegos artificiales.
Las próximas fiestas populares, las del Orgullo, dentro de quince días.