Dos perros que se encontraban en un estado de abandono y en condiciones higiénico-sanitarias muy malas han sido rescatados por agentes de la Comisaría Integral del Distrito de Vicálvaro de la Policía Municipal de Madrid, según ha comunicado el Cuerpo Local a través de sus redes sociales.
El pasado 5 de diciembre, se llevó a cabo una intervención en un antiguo establecimiento ubicado en la avenida de Canillejas con Vicálvaro. Esta acción fue motivada por varias llamadas de vecinos que informaban sobre la presencia de dos perros que llevaban un mes ladrando sin parar en un espacio de aproximadamente diez metros cuadrados. Al llegar al lugar, los agentes encontraron a los animales rodeados de orines y excrementos, sin comida ni ningún tipo de atención.
Un cierre mecánico estaba forzado, permitiendo el paso de los perros que corrían en una zona próxima a un centro escolar y al tráfico de vehículos. Al ser alertados, los agentes contactaron a la Comisaría de Medio Ambiente, donde verificaron que uno de los animales contaba con microchip, mientras que el otro no lo poseía.
Una mezcla de doberman y pitbull de tres años es el primero, mientras que el segundo es un cachorro mestizo de podenco de aproximadamente seis meses. Los policías intentaron encontrar a la persona registrada en el primer microchip, pero no tuvieron éxito porque les colgó el teléfono.
Mientras se intentaba atar a los perros, uno logró escapar. En un parque cercano, los agentes lo encontraron junto a una mujer de 32 años, quien declaró que residía en el local comercial cerrado y que se encargaba de cuidar a los animales, aunque no presentó ninguna documentación que lo respaldara. Sin embargo, debido a ciertas circunstancias personales, no pudo atenderles en las últimas semanas y dejó la responsabilidad a unos amigos para que les proporcionaran comida y agua, algo que no sucedió.
Debido a todo lo anterior, se le comunicó a ella, por parte de los agentes junto con miembros del Servicio Veterinario Municipal de Urgencias (SEVEMUR), que se les retiraría la custodia de los animales, a lo que accedió. Además, se formalizó una denuncia y se iniciaron diligencias penales por el abandono de los animales. Los perros fueron enviados al centro de protección animal en Madrid.