En ciertos momentos de nuestra vida pueden presentarse dificultades económicas que llevan a un endeudamiento difícil de sobrellevar. Para encontrar una solución favorable a esta situación, ha surgido un procedimiento judicial denominado "Ley de la Segunda Oportunidad" (LSO). Su objetivo es ayudar tanto a las personas físicas como jurídicas a resolver este problema y cancelar las deudas.
Más de 15 000 personas se han acogido a esta ley con un resultado favorable, según los datos del Instituto Nacional de Estadística del 2023. Pero, para conocer la viabilidad del caso es conveniente realizar un estudio previo por profesionales en este campo. En este aspecto, García Vaquero & Fernandez de Soto abogados es un despacho que presta este servicio y tiene muy buenas referencias. Conozcamos en qué consiste esta normativa y cuáles son sus requisitos.
Todo lo que debes saber sobre la Ley de la Segunda Oportunidad
Las dificultades financieras pueden llevar a una persona y empresa al límite, sin embargo, con la Ley de la Segunda Oportunidad disminuye la presión. El propósito es perdonar la deuda parcial o totalmente, siempre que se demuestre que el deudor no puede hacer frente a los pagos. Este procedimiento concursal es válido para las personas físicas (particulares o autónomos) o jurídicas. En ambos casos, es necesario demostrar la insolvencia y no tener antecedentes penales.
Requisitos de la Ley de la Segunda Oportunidad
Es conveniente conocer cuáles son los requisitos para poder cancelar las deudas con este procedimiento legal. No obstante, lo más recomendable es ponerse en manos de un despacho de abogados para estudiar el caso y saber si hay alguna forma de liberarse de la presión económica.
- La persona tiene que ser residente en España.
- El deudor tendrá que demostrar que es insolvente.
- Este recurso solo es posible si se actúa de buena fe.
- Tener como mínimo dos acreedores diferentes.
- No haberse acogido a esta ley en los últimos cinco años.
- La cantidad deudora no debe superar los cinco millones de euros.
- No haber sido condenado por delitos económicos o patrimoniales contra la administración pública en los últimos diez años.
- No haber sido declarado culpable en un concurso de acreedores.
Cómo es este procedimiento judicial
En primer lugar, es necesario contactar con un abogado concursal, puesto que este profesional es el experto que se encargará de garantizar las mejores condiciones durante el proceso.
- Estudio de la viabilidad. En una primera toma de contacto se conoce la situación del deudor y se recaba toda la información para ver si el procedimiento es posible y se puede demostrar la insolvencia.
- Acuerdo extrajudicial de pagos. Después, se inicia un proceso extrajudicial voluntario para llegar a un acuerdo con los acreedores y establecer un plan de pagos. Además, habrá que solicitar el nombramiento de un administrador concursal.
- Fase concursal y exoneración de los pagos. Si no fuera posible llegar al acuerdo extrajudicial, hay que comenzar un proceso judicial. Una vez se admite la solicitud y se emite el auto de declaración de concurso, se suspenden los procesos ejecutivos, como los embargos. Si el deudor cumple con todos los requisitos, se dictará el auto de exoneración del pasivo insatisfecho (EPI) para cancelar las deudas.
En definitiva, estos son los requisitos para acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad. Sin embargo, lo mejor es obtener un asesoramiento personalizado y hacer la consulta a un abogado especializado en concursal. Una buena opción es contactar con el despacho García-Vaquero & Fernández de Soto en Madrid, ya que este bufete con amplia experiencia en este campo garantiza la asistencia y defensa jurídica de calidad a sus clientes.