Se aproxima una de las noches más deseadas del año y, como cada Nochevieja, todas las miradas se focalizan sobre el reloj de la Puerta del Sol, un escenario emblemático que da la bienvenida a un nuevo año al son de las doce campanadas.
El famoso reloj de la Puerta del Sol es obra de José Rodríguez Losada y funciona desde el 19 de noviembre de 1866. Fue una donación de este relojero leonés afincado en Londres para sustituir al anterior, en funcionamiento desde el siglo XVIII, tras el derribo de la iglesia del Buen Suceso de Madrid.
Sin embargo, este reloj no se convirtió en un elemento de relevancia hasta la Nochevieja de 1962, año en que se realizó la primera emisión de las campanadas desde la Puerta del Sol. Al tratarse de un reloj mecánico es necesario realizar un mantenimiento continuo, por eso desde el año 1997 Jesús López-Terradas, junto a los hermanos Pedro y Santiago Ortiz, son los relojeros encargados de mantener, limpiar y engrasar cada una de las ruedas y engranajes del reloj más famoso de España. Desde hace 26 años, estos tres relojeros llevan a cabo el mantenimiento con dedicación de forma semanal. De esta forma hacen posible que cada 31 de diciembre, a medianoche, se produzca el cambio de año desde el penúltimo piso de la torre de la Real Casa de Correos.
Los relojeros se ocupan de hacer bajar la esfera dorada que marca el inicio de las 12 campanadas. 28 segundos antes de que el reloj marque las 00:00 horas, retiran la palanca de retén que la sujeta, suenan las 12 campanadas, que se emiten en intervalos de tres segundos, y cuando terminan, la bola sube de nuevo también de manera manual con una manivela. A pesar de que la esfera dorada es muy famosa, se trata de un elemento ajeno al reloj que se colocó en 1890 y que solo funciona para las campanadas, no se utiliza el resto del año.
Con todo a punto como cada año, la plaza de la Puerta del Sol acogerá a todos aquellos que quieran comenzar el año nuevo frente al reloj.
El aforo para las Campanadas se doblará este año
El aforo en la madrileña Puerta del Sol para dar la bienvenida al 2024 con las uvas el próximo 31 de diciembre y la víspera, el día 30, se ha establecido en 15.000 personas, el doble que el año pasado.
El dispositivo se desarrollará con unas características "muy similares" a las del año pasado, con la participación de 250 policías municipales y un servicio de apoyo de drones. "Vamos a hacer especial hincapié en los temas de seguridad, la prohibición de entrada con objetos peligrosos, el control de la venta ambulante y de posibles hurtos en la zona", según detalló la vicealcaldesa.
Además, se va a habilitar un centro de coordinación con todos los servicios de emergencia durante esas jornadas. Por otro lado, la estación de Sol también va a permanecer cerrada en los horarios de máxima afluencia. Habrá cuatro zonas con un doble filtro policial, dos van a ser cubiertas por Policía Municipal y otras dos por Policía Nacional. Se vaciará la plaza antes del evento y después se hará la entrada controlada por parte de la Policía.