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'The little island', en Nueva York
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'The little island', en Nueva York (Foto: Antonio Castro)

Un regalo de 260 millones para Nueva York

jueves 20 de octubre de 2022, 10:15h
Actualizado: 21/10/2022 18:34h

Desde mayo de 2021 la ciudad de Nueva York -Manhattan concretamente- cuenta con un nuevo atractivo para sus habitantes y para los turistas: The Little Island (La isla pequeña). Es un hermoso y singular parque levantado en la orilla del río Hudson, dentro de los límites del conocido Hudson River Park. Esta orilla de la ciudad lleva años sometida a una profunda renovación, habiéndose convertido en uno de los barrios más solicitados. El antiguo distrito de los mataderos, nada tiene que ver con su pasado. Primero la apertura del High Line, un espléndido parque habilitado sobre las vías elevadas del antiguo tren entre manzanas, y después la construcción de numerosos rascacielos, firmados por los arquitectos más brillantes, como Zaha Hadid o Renzo Piano, han hecho de Hudson River Park un barrio residencial. Allí se trasladó, en 2015, el museo Whitney de Artes Estadounidense.

(Foto: Antonio Castro)

Pero volvamos al regalo que recibió la ciudad hace poco más de un año. La pequeña isla es el resultado de recuperar el antiguo Pier 54, destrozado por el huracán Sandy del año 2012. Al siguiente ya se comenzó a trabajar en el proyecto recientemente terminado, con Barry Diller al frente. No sin discrepancias, pues a ese muelle arribaron en 1912 los supervivientes del hundimiento del Titánic y se consideraba un enclave histórico. Las quejas no surtieron efecto… Diller-von Fuestenberg Family Foundation, con los gestores del parque público sacaron adelante el singular proyecto, que fue diseñado por el estudio que lidera Thomas Heatherwick. Fue necesaria la colaboración de un nutrido equipo de ingenieros, paisajistas y de empresas constructoras del estado para poder ejecutar las obras en menos de ocho años, con el parón de la Covid19 por medio. Según publicó la prensa al inaugurarse, el coste final ascendió a 260 millones de dólares, financiados por la Fundación.

(Foto: Antonio Castro)

Todo el parque, de 12.000 metros cuadrados de superficie, se sustenta sobre una base de pilares que imitan a las copas de champán, o a tulipanes, según otras opiniones. Un entramado sugerente al que se accede por el primitivo pórtico de hierro del muelle 54. Sorprende que haya sido posible crear un parque de estas características, con una vegetación ya crecida (con más de 350 especies vegetales) y surcado por una red de rampas y escaleras que van ofreciendo imágenes poco conocidas del Skyline neoyorkino. En la cima, un mirador permite contemplar Manhattan y New Jersey. Además de las sendas y miradores a distintas alturas, la isla cuenta con un teatro a cielo abierto donde suelen programarse actuaciones de todo género. Los artistas tienen como decorado el majestuoso río Hudson y el perfil de New Jersey.

Thomas Heatherwick se saca con este gran proyecto la espina de su otro icono neoyorquino: The Vessel, una enorme escultura-mirador construida en otro de los distritos emergentes: the Hudson Yards. Allí ha establecido el chef José Andrés su mercado Little Spain. The Vessel es un intrincado laberinto que gozó inmediatamente del favor popular. Pero presentó un problema: sus galerías están abiertas, lo que podría facilitar suicidios desde las más altas. Por eso las autoridades de la ciudad, decidieron cerrarlo a las visitas, mientras se estudiaban medidas de seguridad. Aún sigue cerrado, salvo la base.

El acceso a Little Island es totalmente gratuito y puede visitarse hasta la una de la madrugada.

(Foto: Antonio Castro)

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