El furor por las cachimbas se ha instalado definitivamente en España. En reuniones de amigos, en el domicilio, en plazas, en bares… su uso crece día a día. Y, con él, la variedad y la calidad de los materiales. ¿Quieres saber más? ¿Y por qué gusta tanto? Aquí te lo contamos absolutamente todo.
Pero… ¿qué es una cachimba exactamente?
La cachimba, también conocida como shisha, hookah o narguilé, es una pipa de agua de origen persa. En efecto, dicha procedencia puede intuirse en las formas, relieves y detalles decorativos de algunas de ellas, si bien la popularización de su uso en occidente ha propiciado el surgimiento de modelos con una estética bien distinta.
La cachimba consta de varios elementos:
- La base: rellena de agua, de leche o de licor.
- Una o varias mangueras: con boquillas desechables, por las cuales aspirar.
- Un plato: sobre el cual descansa una cazoleta que contiene tabaco o melazas de diversos sabores. Sobre este último se depositan los carbones que prenden la sustancia. Por lo general, las cazoletas son de cerámica, pues estas resisten perfectamente el calor.
El uso más extendido de las cachimbas en España se limita a la aspiración de un vapor de agua cuyo sabor dependerá de la melaza escogida. Comprar cachimba online es muy sencillo, con muchas opciones entre las cuales escoger.
Consejos a la hora de escoger tu cachimba ideal.
Piensa bien antes de escoger la (o las cachimbas) que vas a adquirir. Hay una gran cantidad de modelos, capaces de satisfacer todas las necesidades y gustos. De hecho, no pocos de los que se ofertan cuentan con la opción de ser seleccionados en varios acabados y colores.
En primer lugar, tienes cachimbas económicas y de pequeñas dimensiones, como la Oduman N2 Travel Black o El-Badia XS, que cumplen perfectamente y pueden ser transportadas y almacenadas entre usos con suma facilidad. De hecho, el modelo Oduman Nº8 incluso viene con una bonita bolsa de viaje. Ideales para meterlas en una mochila.
Luego están los modelos de tamaño medio, que siguen siendo muy versátiles y poseen la ventaja de contar con una mayor capacidad. Aquí entrarían, por ejemplo, la El-Badia Z1 Rainbow o la Ovo Limited Edition. Ah, y si te gustan los acabados particulares, no dejes de echarle un vistazo a la Oduman N9 Spider (sí, tiene forma de araña).
Cuando has entrado de lleno en el mundillo, seguramente vayas a querer algo de mucha calidad y con un buen tamaño. Lo bueno es que este podrá erigirse en un elemento decorativo más del hogar, ideal para un salón o una sala de juegos, por ejemplo. En este sentido, cosas como la Wookah Alabaster Crystal Click o Anima Lotus Floor son realmente interesantes.
Cazoletas, carbones y accesorios.
Las cachimbas son muy personalizables, lo cual permite llegar a construir un modelo único, que solo tú poseas. Respecto a las cazoletas, hay auténticas bellezas, con acabados en vidrio (Kaloud Samsaris Vitria II), remate en flor de loto (Kaloud Samsaris Pour Loto II), con forma de pieza de arcilla, etcétera. También hay disponibles cubiertas que protegerán los carbones respecto al viento, así como gestores de calor.
Un aspecto importante es el de los carbones que vas a emplear para la combustión de tu melaza. Los hay de todos los tamaños y que aseguran una combustión más rápida o más lenta. Sorprendentemente, algunos de ellos son verdaderamente bonitos al arder (como los NEO). También puedes adquirir pinzas o encendedores, si lo consideras necesario.
Variedad sin límites: los sabores.
Lo ideal es ir probando todas las variedades que puedas y descubrir cuáles son tus favoritos. De modo que quizá te convenga empezar adquiriendo algún lote.
¿Qué tipo de sabores existen? Pues… prácticamente hay de todo: kiwi, melón, frambuesa, naranja, mango, bombón suizo, plátano… Si quieres emular el sabor del tabaco sin sufrir los efectos de la nicotina tienes Zodiac: una melaza a base de hojas de té, pétalos de rosa y fibras vegetales.
Para una calada rápida y personal: shishas y puffs.
La shisha cabe en la palma de la mano y permite dar caladas rápidas y disfrutar en solitario de algún momento de relajación. Luego, al bolsillo. Hay modelos electrónicos o E-Shishas.
Los puffs, por su parte, vienen en varios sabores, y son de un solo uso.
Prueba la experiencia.
Esperar a ese momento distendido del día y sentarse en torno a una cachimba, solo o rodeado de amigos, para disfrutar de los aromas y de los sabores. Ese ha sido el auténtico leit motiv de las cachimbas desde su creación. Hoy vuelven a estar de moda. Y lo bueno es que cuentas con más opciones (y más asequibles) que nunca.