La portavoz de la Ejecutiva Federal del PSOE,
Montse Mínguez, ha reafirmado este sábado la confianza del partido en la inocencia del fiscal general del Estado,
Álvaro García Ortiz, pese a la
condena dictada esta semana por el Tribunal Supremo (TS). Un fallo que considera “decepcionante”, que le suscita “más dudas que certezas” y que, en su opinión, evidencia que “hay jueces que hacen política” mientras se transmite la idea de que “la verdad pierde” y que la presidenta madrileña,
Isabel Díaz Ayuso, es “intocable”.
En una entrevista en el programa Parlamento de RNE, Mínguez ha destacado que el PSOE “siempre” ha confiado y sigue confiando en García Ortiz, especialmente tras el desarrollo del juicio y las declaraciones de los testigos. Por eso sostiene que la condena a dos años de inhabilitación por un delito de revelación de secretos es, además de “sorprendente”, “muy decepcionante” y le plantea “serias dudas”. A su juicio, es imprescindible conocer con detalle el razonamiento jurídico del Alto Tribunal: “Necesitamos saber por qué se ha condenado al fiscal”.
La portavoz ha criticado la “poca delicadeza” del Supremo al anticipar el fallo sin publicar la sentencia completa. “Estamos ante una condena sin conocer por qué se ha condenado al fiscal”, lamentó. En cualquier caso, ha subrayado que el PSOE acata la resolución, aunque eso “no quiere decir aceptarla sin pestañear”.
"El mensaje es claro: Ayuso es intocable”
Mínguez ha calificado de “injusto” y “deprimente” el mensaje que, a su juicio, lanza el caso: “Ganan las canas de Miguel Ángel Rodríguez y pierde la verdad. El mensaje es claro: Ayuso es intocable”. En este sentido, haargumentado que la presidenta madrileña puede “beneficiar” a su hermano mientras “el que sale por la puerta” es Pablo Casado, o “defender” a su pareja, Alberto González Amador (“reconocido y confeso defraudador”) difundiendo un “bulo para minimizar” su situación, y sin embargo “el que acaba siendo condenado es el fiscal general del Estado”.
Preguntada por el debate sobre el lawfare que plantean algunos socios del Gobierno, Mínguez ha respondido que “es evidente que hay jueces que se están dedicando a hacer política”, aunque matiza que eso “no quiere decir que todo el sistema sea así”. Recalca que el PSOE respeta la justicia, confía en las garantías del Estado de derecho y defiende el trabajo de los funcionarios públicos.
Sobre la posibilidad de que la condena lleve al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a barajar un adelanto electoral, la dirigente socialista ha pedido esperar a conocer la sentencia íntegra. Aun así, considera que “todavía vale la pena luchar” los dos años que quedan de legislatura “para mejorar la vida de la gente”.
López asegura que seguirá denunciando los "canchullos" de Ayuso
También ha hablado sobre ello el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública y secretario general del PSOE-M, Óscar López, que ha asegurado este sábado que la "injusta" sentencia del Tribunal Supremo no hará que los socialistas dejen de denunciar “los chanchullos” del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid.
“Una cosa es acatar y otra cosa es callar”
“Una cosa es acatar y otra cosa es callar”, afirmó López durante su intervención en las jornadas 'La universidad pública, motor de la igualdad y futuro de la Comunidad de Madrid', celebradas en el Espacio Rastro. El dirigente madrileño insistió en que “ninguna sentencia judicial, por injusta que sea, va a tapar la verdad de lo que está pasando en la Comunidad” ni impedirá que el PSOE continúe señalando las irregularidades que, según sostiene, rodean a la administración autonómica.
“Nadie nos va a callar en denunciar los chanchullos de Ayuso y de su entorno. Nadie”, proclamó, arremetiendo especialmente contra “los del ático”, expresión con la que aludió a la presidenta regional y a su pareja.
López recurrió a un símil vecinal para criticar la infrafinanciación de la universidad pública y lo que considera un desvío de recursos hacia intereses privados. En esa metáfora, denunció que “los del ático no pagan” y, además, “se hacen pasar por víctimas” mientras “montan una fiesta privada que financiamos todos”.